«Vamos a ir a por todas para quedarnos con la gestión del parque de bomberos»

Jesús Muñoz, en el parque de bomberos mirobrigense. /S.G.
Jesús Muñoz, en el parque de bomberos mirobrigense. / S.G.

Llegó a la presidencia de la entidad en el año 2005 cuando se contaba con tres bomberos contratados, en la actualidad son 13

SILVIA G. ROJOCIUDAD RODRIGO

En cuestión de días, seguramente a finales de este mes, se conocerán las bases para presentarse al concurso para la gestión del parque de bomberos de Ciudad Rodrigo. Hasta ahora ha sido la Asociación de Bomberos Voluntarios la que ha desempeñado esta tarea gracias a una subvención de la Diputación de Salamanca pero a partir del año que viene cambian los términos.

El presidente de la asociación, Jesús Muñoz, adelanta que la intención es presentarse a la convocatoria, «vamos a ir a por todas para quedarnos con la gestión del parque de bomberos» y aclara: «Somos una entidad sin ánimo de lucro y ahora tendremos las características de una empresa pero no se van a modificar estatutos ni nada, continuaremos sin ánimo de lucro por lo que no tenemos que buscar un beneficio empresarial, lo cual supone un beneficio para la Diputación y para los ciudadanos».

Hace escasas fechas los responsables del parque presentaban un nuevo servicio, integrando a dos perros para la búsqueda de personas desaparecidas: «El Club Canino la Manada lo hace de forma altruista pero, en cualquier caso, vamos a seguir con la formación de los bomberos en todas aquellas novedades que salgan».

En la actualidad, el parque cuenta con 13 bomberos contratados y llega a 19 gracias a los voluntarios, pero no se puede olvidar que tantos los unos como los otros tienen esa condición altruista. «Se puede dar el servicio que se da porque todos son voluntarios y cuando terminan su horario de trabajo, si hay necesidad, automáticamente se tienen que incorporar al servicio», comenta Jesús Muñoz. «Se han dado casos en los que estaba a la vez trabajando la totalidad de la plantilla y hay muchos siniestros de 8, 10 y hasta 12 bomberos y esto es algo que se da en muy pocas partes».

El presidente ahonda en esta cuestión y apunta que «la respuesta que tiene el parque de aquí, y yo creo que no es ningún farol, difícilmente se dará en ninguna parte de España y mucho menos en ciudades de esta tipología».

En su caso, permanece desde 2005 al frente de esta asociación humanitaria en la que recaló cuando «contábamos con 40.000 euros de presupuesto y cuatro bomberos contratados y ahora ese presupuesto es de 350.000 euros y esos 13 bomberos contratados aunque actualmente tenemos a uno de baja».

Esa dimensión que se fue adquiriendo con el paso de los años supuso que las instalaciones se quedaran pequeñas y surgió la posibilidad de construir un nuevo parque. «En aquella época era consejero de Interior, Alfonso Fernández Mañueco, y nos recibió para presentarle el anteproyecto que hicimos adaptado a nuestras necesidades y fue todo sobre ruedas», en opinión de Jesús, «era una necesidad, ya no nos entraban los vehículo en el parque y tuvimos que alquilar una nave». Después han llegado otra serie de obras con la construcción de una torre de entrenamiento sufragada con fondos europeos a través de un proyecto transfronterizo. «A esta torre pueden venir a entrenar bomberos de Portugal lo que pasa es que allí hay algunas torres más y se sirven de eso».

En el parque de Ciudad Rodrigo se encuentra, además, un camión de mercancías peligrosas que surgió, igualmente, de un proyecto entre España y Portugal. «Valoramos la posibilidad de hacer maniobras conjuntas, prácticas, formación con bomberos de Portugal y es algo que se ha visto en una reunión de presidentes y comandantes».

Esta asociación de bomberos cuenta con el respaldo de los socios, «tenemos bastantes, en total 270», confirma Jesús, «la aportación que hacen las empresas es de 50 euros y los particulares 15 euros al año y para nosotros es algo más que simbólico, porque en estos dos años que hemos tenido que asumir un déficit, siempre es una ayuda, todo viene bien pero más que nada es el apoyo que tiene bomberos voluntarios, la asociación, de una gente que tiene esta forma de valorar este servicio y la gente encantada». Se detiene, igualmente, en «las buenas relaciones que desde siempre mantenemos con todos los grupos políticos y su apoyo a la asociación».

El presidente expresa su deseo de que «ojalá no perdamos nunca esta asociación pues en el momento que entre una empresa ya es otro concepto y, evidentemente, salvo que seamos nosotros, entendemos que el servicio, por mucho que cueste, no va a tener nunca la calidad que estamos dando con la asociación».

Esta entidad de voluntariado tiene una trayectoria de 118 años y Jesús manifiesta que «ni se sabe el número de voluntarios que han pasado por aquí, se perdieron muchos libros, pero si te fijas en las fotografías que tenemos hay algunas en las que aparecen 80 ó 90 bomberos que estaban en ese tiempo».

Convertirse en bombero voluntario es «muy difícil» y Jesús explica: «Lo primero que hay que hacer es pasar un test que lo hace un gabinete psicológico externo porque hay que valer para esto». En caso de que se admita gente, las nuevas incorporaciones se produjeron hace cuatro años, «tienen que estar dos años haciendo todas las prácticas, la formación sin cobrar absolutamente nada, solo se dota del equipo y si superan todas las pruebas pasan a ser bomberos voluntarios, no quiere decir que pasen a ser contratados». El presidente es consciente de que es una tarea «muy peligrosa y que requiere de mucha voluntariedad, altruismo y si no tienes vocación, te puedes llegar a cansar porque es un cuerpo muy exigente, disciplinado a pesar de ser voluntarios y la gente lo tiene asumido así».

Entre las cosas que han marcado la vida del parque se queda con el accidente de dos compañeros, Vicente y Luis Ángel, «fue muy grave y se temió que Luis perdiera las piernas y eso marca, y te das cuenta de que se están jugando la vida cada día».

 

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