La UPSA analiza la buena praxis médica ante distintas enfermedades infantiles

Un momento de las ponencias de ayer. /UPSA
Un momento de las ponencias de ayer. / UPSA

Pediatras, enfermeros, logopedas y psicólogos analizado su papel ante el cuidado y tratamiento de niños que sufren diferentes patologías

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pontificia de Salamanca celebra desde ayer sus fiestas en honor de San Juan de Dios con las Jornadas ‘¡Por una Infancia Feliz y Saludable!’ en las que, durante dos días, se analizan la salud de forma integral (psicológica, logopédica, desde la enfermería y la medicina) y el cuidado de los menores en distintos ámbitos: cuidados paliativos, parálisis cerebral, enfermedades raras, etc.

En la jornada de ayer se celebró la mesa sobre ‘Enfermedad y diversidad en la infancia’, en la que la pediatra en urgencias y cuidados paliativos del Hospital Universitario Niño Jesús, María Ángeles Pérez, explicó la atención específica que se aporta desde el centro. La doctora aclaró su ntervención médica según la trayectoria de la enfermedad del niño.

Pérez comentó las distintas situaciones en las que un niño requiere cuidados paliativos, como los que sufren una enfermedad neurológica o un cáncer, y destacó la importancia de saber identificar el «punto de inflexión, puntos de empeoramiento donde la enfermedad sigue su curso y surge un momento de irreversibilidad». También explicó su actuación con un equipo multidisciplinar en los domicilios de los niños donde se guía a los padres, tutores o colegios de educación especial en el ciudado del niño.

Por su parte, Marta Barceló, enfermera de la Unidad de Cuidados Palitaivos del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, comentó la importancia de la ‘educación sanitaria’, «cuyo objetivo principal es contribuir a la calidad de vida del niño, evitando ingresos innecesarios». Para ello, el equipo multidisciplinar intenta anticipar a los padres las situaciones nuevas en las que se pueden encontrar, «con el objetivo de ofrecerles seguridad ante situaciones más complejas».

Enfermedades raras

La mesa concluyó con la intervención del jefe del Servicio de Pediatría del Complejo Asistencial de Salamanca, Pedro Gómez de Quero, quien ofreció una exposición sobre ‘Enfermedades raras en Pediatría’. Para el doctor, «es muy importante diagnosticar pronto una enfermedad rara, para mejorar la calidad de vida del niño». En Europa 36 millones de personas padecen ‘enfermedades raras’ y en España son 2’5 millones las personas diagnosticadas, por lo que, ante estas cifras, el responsable afirmó que «no son tan raras, las enfermedades raras».

El pediatra fue sido crítico con la situación actual de niños que las padecen ante la escasez de centros y pruebas diagnósticas, ante la falta de comercialización de los ‘medicamentos huérfanos’ «que son eficaces», por los Planes Nacionales «que quedan en papel mojado», por el bajo presupuesto de las Unidades de Referencia, por la falta de un registro de enfermedades raras, así como la «inequidad en la atención según la comunidad autónoma donde se viva».

Por su parte, Cruz Sevilla, logopeda de ASPACE, detalló los servicios que ofrece la Asociación, así como la función de los logopedas «individual, semigrupal y grupal, dependiendo del nivel de actuación y en función de la patología del niño». La logopeda consideró el papel de la familia «como la mayor aportadora para los profesionales, porque es la que mejor conoce a su hijo».

La jornada de ayer también tuvo una mesa redonda sobre la concepción integral de la salud de los niños desde diversos puntos de vista médicos.

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