«La única recompensa de sus sacrificios es una sobrecarga de esfuerzo»

Joaquín Sánchez de Bustos y Teresa Sánchez Miguel./WORD
Joaquín Sánchez de Bustos y Teresa Sánchez Miguel. / WORD

Los padres de alumnos del Conservatorio Profesional piden más flexibilidad para que puedan cursar los últimos años ante el gran incremento de abandonos

D. BAJO / WORD

Un gran número de alumnos del Conservatorio Profesional de Música de Salamanca se enfrentan a un dilema imposible. O concluyen su formación musical a costa de sus notas de bachillerato o universidad o abandonan los instrumentos para poder seguir el ritmo de las clases. Y en la mayoría de los casos acaban olvidándose de la música. La Asociación de Madres y Padres del Conservatorio, Tahonas Viejas, cree que hay una solución, pero depende de la voluntad de las administraciones educativas y del interés político.

Los portavoces de Tahonas Viejas, Joaquín Sánchez de Bustos y Teresa Sánchez Miguel, explican que los alumnos cursan sin problemas el primer ciclo del plan de estudios. Consta de cuatro cursos y coincide con sus clases escolares. La situación cambia durante el segundo ciclo. Dura seis cursos y «es muy probable que le coincida con Bachillerato o la Universidad», por lo que «es imposible compatibilizar» todas las clases. «Es un todo o nada».

La consecuencia es un gran incremento del abandono de los estudios de música. El 21% de los alumnos deja el conservatorio entre 4º y 5º. Entre 5º y 6º baja al 12% porque 6º es el último año y sacan fuerzas de flaqueza. Según Tahonas Viejas, los alumnos «solo tienen el apoyo de las familias» y «la única recompensa de sus sacrificios personales es una sobrecarga de esfuerzo».

Normativa inflexible

Hay más piedras legales por el camino. Por un lado, la LOE establece que se pueden completar dos años en un solo curso académico, pero «no se pronuncia» sobre la posibilidad contraria, la de hacer un curso en dos años diferentes, lo que abre una ranura legal. Por otro lado, un Real Decreto exige cumplir el ciclo de seis cursos en un máximo de ocho años, con lo que no vale aquello de matricularse indefinidamente hasta terminar. Además, tampoco permite matricularse parcialmente, porque esta posibilidad desapareció en 2006.

Las Ampas opinan que sería posible recuperarla. Tiene el apoyo de los profesores, creen que podría aplicarse «inmediatamente» con un poco de voluntad política y supondría «un alivio de la carga lectiva» para los alumnos. El «objetivo último» es modificar la normativa y que los alumnos puedan estar en el conservatorio el tiempo necesario, pero hasta ver qué camino toma el nuevo Gobierno, han comenzado a moverse.

Así, las Ampas plantearon al procurador del común la posibilidad de dotar de «más flexibilidad» a los cursos del conservatorio profesional. Éste instó a la administración regional a facilitar las cosas a los dos últimos cursos, pero la Junta «no concreta nada» y se pierde en ambigüedades.

Por tanto, las asociaciones de madres y padres de alumnos se plantean acudir al defensor del pueblo y a otras figuras similares en otras regiones, porque el problema es nacional y lo padecen estudiantes de los cuatro puntos cardinales. También están recogiendo firmas en la web 'yodono' y han organizado un recital de protesta este sábado a las 12:00 en la Plaza Mayor. En caso de no conseguir que se flexibilicen los cursos superiores del Conservatorio, temen que cada vez menos familias opten por facilitar educación musical a sus hijos. «Hay menos matriculados porque la gente conoce los problemas y algunos optan sólo por que terminen los cursos elementales y los abandonen antes de los cursos profesionales», concluyen.