Provincia

Una treintena de niños y jóvenes dedican sus bailes al Cristo en San Esteban de la Sierra

Grupo de danzas local que ofreció sus bailes ayer al Cristo./M. J. G.
Grupo de danzas local que ofreció sus bailes ayer al Cristo. / M. J. G.

La familia Baíllo actúa como mayordomos y son los protagonistas durante el día grande de las celebraciones patronales

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORDSAN ESTEBAN DE LA SIERRA

Vecinos, hijos del pueblo y visitantes vivieron ayer el día grande de las celebraciones patronales del Cristo en San Esteban de la Sierra, coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Cruz, una jornada en la que a pesar de haber múltiples actividades a lo largo de todo el día, el protagonismo fue para los actos religiosos.

De esta forma, y tras la alborada con la participación de numerosos jóvenes -muchos de ellos disfrazados- y de la charanga Los del Lío, tuvo lugar la eucaristía, presidida por los mayordomos, la familia Baíllo, que fueron los protagonistas en este día, en el que los hombres vistieron traje y las mujeres mantilla.

Junto a ellos, la reina y la dama, Teresa García Berrocal y Claudia Gutiérrez Rodríguez, respectivamente; así como los miembros de la junta directiva de la Peña del Cristo y los miembros de la Corporación municipal, sin olvidar el grupo de danzas local formado por una treintena de niños y jóvenes, y el tamborilero José Luis Benito 'El Salao'.

Todos ellos se dieron cita en la Plaza Mayor para ir en pasacalles hasta la iglesia parroquial, donde ocuparon los primeros bancos.

La misa fue concelabrada por dos sacerdotes: el párroco local, Henry Mahner, y un hijo del pueblo que ejerce su ministerio en Francia, Matías Baíllo, quien manifestó durante el sermón la alegría que le producía el ver que una tradición como las danzas al Cristo se mantienen año tras año, algo que se inició siendo él joven y así recordó aquellas fiestas de su juventud. Y agradeció a todos los implicados que se mantenga esta celebración.

El alcalde, Antonio Agustín Labrador, también quiso -al finalizar la eucaristía- agradecer a los mayordomos su colaboración en la organización de este día, así como a la junta de la Peña del Cristo todo su trabajo para el desarrollo de las fiestas.

Tras esas palabras se dio paso a la procesión, a cuya salida del Cristo, ocho de los danzarines -los más pequeños de edad- le dedicaron un paleo en la puerta de la iglesia.

El recorrido este año se alargó respecto a ediciones pasadas, ya que una furgoneta impedía el paso por una de las calles, y así la procesión transcurrió por donde se hacía antiguamente hasta la Plaza Mayor, donde tras la entrega de donativos por parte de los fieles se llevarían a cabo las danzas.

Unos bailes que se realizaron por grupos y en los que participaron tanto la reina como la dama (que danzaron descalzas) y que contaron con el ramo, la cruz y diferentes paleos. Bailes todos ellos muy aplaudidos por el público asistente, que llenaban la Plaza Mayor. A continuación se llevó la imagen del Cristo a la iglesia, de nuevo en procesión.

Acabados los actos religiosos, los mayordomos agasajaron a los presentes con un convite a base de limonada y dulces.

Por la tarde, los más pequeños pudieron disfrutar de diferentes tipos de hinchables en la plaza de la Iglesia, que se llenó de niños de todas las edades, así como de muchos padres acompañándolos, mientras que otros optaron por repartirse por los diferentes establecimientos del municipio para echar unas buenas partidas de cartas.

A partir de las ocho de la tarde tuvo lugar el Certamen de Tamborileros en el Corral del Cura, que atrajo a numeroso público y en el que, como cada año durante las fiestas, no faltaron diversos participantes del propio municipio, junto a tamborileros y danzadores llegados de diversos municipios de la provincia de Salamanca. Después se entregaron los premios de diversos torneo. Por último, para cerrar la jornada, no faltó la verbena con Denver.