Un treintena de danzarines y ramajeras de Cepeda arropan a San Bartolomé en su festividad

Hasta 25 danzarines y ramajeras realizaron el baile de la Cruz durante el ofertorio./M. J. GUTIÉRREZ
Hasta 25 danzarines y ramajeras realizaron el baile de la Cruz durante el ofertorio. / M. J. GUTIÉRREZ

La Plaza Mayor se llena de vecinos y visitantes para seguir los bailes al patrón en el día grande de las celebraciones

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZ / WORD

La Plaza Mayor de Cepeda casi se queda ayer pequeña para acoger al gran grupo de baile que rindió honores al patrón del municipio, San Bartolomé, en el día de su festividad. Y es que este año, a los danzarines y ramajeras habituales se sumaron los miembros de la Peña Spyder, mayordomos de estas fiestas, logrando así un grupo formado por 25 adultos y 5 niñas.

El ofertorio a San Bartolomé fue, quizás, el acto central de la mañana, pero antes había tenido lugar la eucaristía oficiada por dos sacerdotes en una iglesia llena de fieles, en la que se pudo ver al diputado de Ciudadanos Manuel Hernández, a quien le gusta acompañar a los vecinos de los diferentes pueblos de la provincia durante los días grandes de sus fiestas.

Acabada la misa llegó la procesión, en cuyo transcurso el grupo de baile danzó varias veces ante el patrón, volviéndose hacia la imagen y realizando un pequeño paleo.

Después llegaría el momento del ofertorio en la Plaza, comenzando la entrega de donativos por ramajeras y danzarines, en parejas de dos, y entre ellas tres parejas formadas por madre e hija, siendo una de ellas la de la alcaldesa, Francis Ciudad Álvarez, y su hija Laura Hernández; de esta forma se demuestra que la tradición y el sentimiento por lo propio y por la tierra pasa de generación en generación en Cepeda; y que el relevo generacional está más que asegurado, ya que tan sólo había que ver ayer a la cantera que viene pisando fuerte, cinco niñas que bailaron ante el público rodeadas por el resto del grupo.

Entre las danzas, como no podía ser de otra forma, no faltaron ni la cruz, realizada con doble fila dado el gran número de participantes; el ramo que quizás fue una de las veces que contó con mayor número de miembros; y los tradicionales paleos; pero también el baile de la botella, que los chicos realizaron magistralmente, recibiendo el aplauso del numerosos público que les hacía corro, muchos colocados en el álamo de la Plaza, en el escenario, e incluso aguantando estoicamente el intenso sol que pegaba ayer con fuerza.

Destacar de esa mañana el engalanamiento de la Plaza Mayor con los estandartes realizados en los últimos años por un grupo de voluntarias para revalorizar el bordado serrano, una decoración que ya forma parte de los días importantes de Cepeda y que tanto colorido da a su ágora, pues se trata de paños pintados a mano con los elementos del bordado.

Pero los actos religiosos no fueron los únicos de la jornada de ayer, aunque sí los más vistosos, ya que también tuvo lugar un convite ofrecido por los mayordomos; y por la tarde, exhibición de cetrería en el parque Las Eras, así como una actuación del grupo Salamenco, en la Plaza Mayor, para finalizar con verbena y discoteca móvil.