Una treintena de las cerca de 200 víctimas atendidas por Adavas son menores de edad

Manuela Torres y Raquel López, durante la presentación del informe de 2018 de la Asociación de Asistencia a las Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género./LAYA
Manuela Torres y Raquel López, durante la presentación del informe de 2018 de la Asociación de Asistencia a las Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género. / LAYA

El número de casos registrados por Adavas aumentó un 20 por ciento durante el año pasado, hasta alcanzar las 199 afectadas

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

Un total de 199 víctimas fueron atendidas el año pasado por la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género (Adavas), según el informe de 2018 presentado ayer por la agrupación. «Desgraciadamente, supone un aumento de un 20 por ciento respeto al año anterior», señaló la presidenta de Adavas, Raquel, López. De los casos atendidos, 151 fueron por violencia de género y 48 por violencia sexual.

Cabe destacar, que 31 de las víctimas son o eran menores de edad en el momento del maltrato (15 casos ) o la agresión sexual (16 casos), lo que supone un incremento respecto a 2017, en el que se atendió a 23 niños y niñas.

También se duplican las víctimas de origen extranjero: 44 mujeres atendidas en 2018, respecto a las 24 del año anterior. El 75 por ciento de ellas demandaron ayuda por maltrato por la pareja o expareja.

El aumento se produjo igualmente en la petición de ayuda por parte de víctimas que presentan algún tipo de discapacidad; en total 14 personas fueron atendidas, todas, excepto dos, por violencia de género.

Respecto a mujeres de otras etnias, Adavas intervino en cinco casos de víctimas de etnia gitana.

También se recibieron 6 casos relacionadas con la prostitución o trata con fines de explotación sexual

Según el informe, el programa de asistencia realizó un total de 969 actuaciones, de las que 746 fueron por malos tratos y 223 por violencia sexual.

Violencia de género

Respeto a la edad de las 151 víctimas por violencia de género, destacar que el 66 por ciento de ellas tenían una edad comprendida entre los 31 y los 64 años, mientras que el 24% se encontraban entre los 19 y 30 años. Los casos de mayores de 65 años supusieron un 5%, mientras que entre 17 y 18 fueron del 3% y un 2% de menores de 16 años.

Por otro lado, un 48 por ciento de las víctimas de malos tratos contaba con un empleo, mientras que el 39% eran desempleadas, el seis por ciento, estudiantes y un siete por ciento, jubiladas. Por lugar de residencia, el 25 por ciento de las víctimas residía en la zona rural.

Respecto a las 48 víctimas de abuso o agresión sexual atendidas por Adavas, cabe destacar que en el 73 por ciento de los casos el agresor era del entorno cercano a la víctima, el 15% recientemente conocido y sólo en un 12% era desconocido. La reiteración de la agresión se da en el 63 por ciento de las víctimas.

En el 73 % de los casos, los agresores sexuales son del entorno cercano a la víctima

Cabe destacar también que la asociación atendió dos casos en los que hubo sospecha de sumisión química en la agresión sexual.

Por lo que respecta a los servicios que presta Adavas a las víctimas, 91 fueron atendidas en el gabinete psicológico, lo que supone un incremento del 59 por ciento, según la abogada Manuela Torres.

La mayor parte de los casos lo fueron por violencia de género, un total de 72. La edad media de estas mujeres era de 37 años, mientras que un 24 por ciento (16) eran menores. El 56 por ciento de las víctimas tenía hijos. En cuanto a la ocupación, los porcentajes de las que trabajaban o no son similares, del 42 y 42 por ciento, respectivamente, siendo estudiantes un 15%

Cabe destacar que el 35% tenían estudios superiores, mientras que en el 37 el nivel era de ciclos o Bachillerato. Otro dato importante es que la mayoría de estas mujeres no se encontraba en tratamiento psiquíatrico ni tomaba medicación. Respecto a la tipología, en el 59% de los casos fue psicológico y en el 41% físico y psicológico.

Adavas atendió dos casos en los que hubo sospecha de sumisión química en la agresión

Otro de los servicios prestados por Adavas es el de Musicoterapia, en el que se atendió el año pasado a 11 menores, ocho niñas y tres niños. Las intervenciones con madres alcanzaron las 44 y las sesiones se situaron en 91.

Respecto al despacho jurírico, se atendieron a 91 víctimas, 56 por malos tratos y 35 por delitos sexuales; de ellas, 22 eran menores.

En este sentido, Manuela Torres destacó que se ha incrementado un 41 por ciento la asistencia prestada a menores de edad, y que de las 17 víctimas atendidas por delitos sexuales, cinco de ellas ya son mayores de edad, de las que tres los fueron por sacerdotes católicos.

Las denuncias se han incrementado un 23 por ciento en los últimos tres años, aunque aún son muchas las que no se atreven a dar ese paso, «ya sea por miedo, culpabilidad, desconfianza en la administración de Justicia, porque se sienten desprotegidas, por no tener la información adecuada, por falta de medios económicos, etc.». En este sentido, el 86% de las víctimas atendidas por violencia sexual denunció en 2018, mientras que en el caso de violencia de género fueron un 56%.

Adavas considera que no se está dando a las víctimas que se atreven a denunciar medidas eficaces de protección, ya que sólo el 56% de las víctimas de delitos sexuales cuentan con orden o medida cautelar de protección, mientras que carecen de él el 44% de las víctimas de malos tratos. Respecto a las sentencias condenatorias, el 68% lo fueron en el caso de violencia de género y el 55% en los delitos sexuales.

Para Adavas, es necesario, seguir avanzando en la reforma de los delitos sexuales, e insiste en que es esencial una especialización y formación de todos los profesionales que intervienen con la víctima en esto tipo de violencia.

«Por lo demás, seguir haciendo hincapié en la educación, la prevención y la asistencia».