El sistema GAP reduce un 54% las averías en la red de agua entre los meses de enero y junio

Obras de renovación de tuberías en la Avenida de La Aldehuela./LAYA
Obras de renovación de tuberías en la Avenida de La Aldehuela. / LAYA

Este mecanismo, que regula la presión en la red en función de la demanda, está ofreciendo «unos resultados muy positivos», según el Consistorio

REDACCIÓN / WORD

El Sistema de Gestión Activa de Presiones (GAP) puesto en marcha por el Ayuntamiento, a través de Aqualia, continúa ofreciendo «unos resultados muy positivos y que cumplen las previsiones, pues las averías en la red de agua se han reducido a más de la mitad», explicaron ayer desde el Consistorio de la ciudad.

Según explica la concejala de Medio Ambiente, Miryam Rodríguez, durante el primer semestre de este año hubo 39 averías, frente a las 86 del mismo periodo del año 2017, antes de que se implantara este sistema inteligente. La reducción es del 54%, superior al 40% marcado como objetivo mínimo cuando se puso en marcha el GAP. El año pasado ya concluyó con un 57% de reducción de las roturas en comparación con 2017.

Ventajas

Con la implantación del GAP se aumenta en dieciséis años la vida útil de las tuberías y se disminuyen las pérdidas de agua en un 3%. También contribuye a que la estación potabilizadora tenga que producir menos caudal lo que supone un ahorro equivalente al consumo medio anual de una población de quince mil habitantes. El GAP, al regular la presión en la red cuando hay menor demanda de agua e ir optimizando esta presión según demanda «además de reducir las averías, minimiza las pérdidas», comentan.

Además de la optimización lograda con una mayor sectorización de la red de distribución de agua, el Ayuntamiento continúa renovando las tuberías en los barrios de la ciudad. La red cuenta con más de cuatrocientos kilómetros de diversos materiales y diámetros. Tres cuartas partes son ya de fundición dúctil, pero todavía quedan las más antiguas y que protagonizan la práctica totalidad de las averías.

Actualmente se ultima la renovación de 2,3 kilómetros de tuberías en catorce calles del barrio de Prosperidad y ya se han licitado las obras para otros 3,5 kilómetros en once calles de Garrido, Comuneros y Arrabal, con una inversión en torno a un millón de euros.