El Seminario de Carvajal, en la Lista Roja del Patrimonio por su «ruinoso» estado

Fachada de los restos del Colegio-Seminario de Carvajal, situados en la plaza homónima. /LAYA
Fachada de los restos del Colegio-Seminario de Carvajal, situados en la plaza homónima. / LAYA

Sufrió un incendio en 2000 y, aunque se cedió a una empresa en 2011 para construir un hotel, sigue abandonado a su suerte

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

La Lista Roja del Patrimonio vuelve a sacar los colores a los responsables del patrimonio local. Ésta recopila «aquellos elementos del Patrimonio Cultural Español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores, al objeto de darlos a conocer y lograr su consolidación o restauración», según recoge la web de la asociación Hispania Nostra, coordinadora de la Lista. Que un bien patrimonial aparezca en Lista es una pésima noticia, porque significa que corre un riesgo evidente de desaparecer.

La última incorporación es el Colegio-Seminario de Carvajal. Salamanca suma así 21 elementos patrimoniales en peligro, tres de ellos en la capital: la capilla de la Misericordia, el Colegio de Pan y Carbón y el citado Colegio. Es una mala carta de presentación para una ciudad que vive de su imagen y de patrimonio.

Hispania Nostra explica los motivos que les han empujado a incorporar el «ruinoso» Colegio-Seminario de Carvajal a la Lista Roja.

La institución se fundó en 1649, pero el edificio data de 1662. Se abrió para atender a niños huérfanos, formales y procurarles un empleo. «En su interior existía una iglesia con un retablo de Francisco García de Ardero realizado en 1669 y un sepulcro con la figura orante de su fundador. Sufrió un incendio en el año 1791, siendo reconstruido al año siguiente», explican en la Asociación.

También sirvió como escuela de primaria a finales del siglo XIX y como academia de música. Hasta 1907 fue la sede de una imprenta. Fue cerrado en los años 30 del siglo XX. En 1986 el edificio se adaptó para ser una residencia de ancianos y en el año 2000, un incendio acabó prácticamente con todo «dejándonos únicamente la fachada. El solar pertenece al obispado a través de la Fundación Colegio Niños Del Coro-Seminario Carvajal de Salamanca y sigue sin un destino claro».

Las ruinas actuales constan «de dos plantas en ladrillo», ambas cubierta «por una capa de enlucido. Fue un proyecto de Pedro Mato, sacerdote jesuita. El piso inferior presenta una puerta de entrada con grandes dovelas almohadilladas, en el lado derecho hay una ventana adintelada con reja y en el izquierdo una puerta más pequeña. Sobre la puerta se encuentra una inscripción en pizarra y sobre ella el escudo de su fundador. Las ventanas del segundo piso son arcos de medio punto también con grandes dovelas y en el tejado una espadaña de ladrillo que hoy no existe».

Tras el incendio de 2000 «cuyas causas aún se desconocen» , tan solo permanecen en pie «su fachada principal, una pared con un gran vano rectangular asentada sobre la muralla romana, algunos restos de muros y estructuras interiores y parte de un tramo abovedado de lo que fue su capilla, que actualmente esta cubierto por una estructura de uralita». Los restos del edificio, junto a la muralla y la Cueva de Salamanca, y a tiro de piedra del nuevo centro de interpretación de las fortificaciones, están en una zona eminentemente turística pero no aportan precisamente buena imagen a la ciudad.

Escasa protección

La asociación añade que el Colegio-Seminario no cuenta con ningún tipo de protección legal específico (tan sólo está incluido en el catálogo de edificios de interés del Ayuntamiento) y recuerda que la parcela se cedió en 2011 a una empresa hotelera. El Ayuntamiento modificó la calificación del suelo para permitir dicha operación urbanística, aunque también obligaba a la empresa a seguir las indicaciones del catálogo de edificio de interés. Esto es, a «recuperar el edificio permitido a partir de la documentación existente. No obstante, podrían reordenarse algunos volúmenes secundarios para conseguir una mejor organización tipológica sin aumentar edificabilidad y teniendo en cuenta criterios paisajísticos y de conservación y percepción de la muralla». El torreón cuadrado que se apoya en la muralla está «consolidado» y no podrá 'retocarse'.

Otra pregunta en el aire es cuándo comenzarán las obras de acondicionamiento para convertir a las ruinas de Carvajal en un hotel, ya que la reconstrucción total parece inviable. La cesión se efectuó en 2011, en plena crisis. Según Hispania Nostra «la empresa está muy afectada por la última crisis económica, razón por la cual no se han iniciado las reformas». En otras palabras, aún no hay respuesta y el solar sigue criando malezas.

Tres muescas

La cuestión de fondo es que Salamanca ya tiene tres edificios en la Lista Roja, amén de muchos otros rincones que necesitarían una intervención antes de que acaben haciéndoles compañía. La Cueva de Salamanca, por ejemplo, está afectada por humedades y sufre actos vandálicos, igual que la cercana torre del Marques de Villena. Ambos edificios lindan con los restos de Carvajal.

El Colegio de Pan y Carbón fue incluido en julio del año pasado. Data del siglo XIV y «es el más antiguo de los colegios seculares de España». Este detalle debería bastar para concederle un lugar de honor en una ciudad universitaria y patrimonial como Salamanca, pero por el momento sólo corre peligro de desaparecer. La Asociación de Ciudadanos en Defensa del Patrimonio ya organizó charlas junto el pasado verano para denunciar el flagrante estado de abandono.

La descripción de Hispania Nostra es aterradora. Explica que se trata de un edificio de una altura (planta baja abuhardillada) «actualmente en ruinas. Se conserva su fachada de piedra franca de Villamayor de paramento regular mezclada con sillarejo. Una portada principal con un 'óculo' circular sobre ella y otras dos puertas accesorias, con un pequeño vano en su parte superior, surgidas de otra grande anterior de medio punto».

En la esquina derecha «sobrevive un gran vano rectangular enrejado sencillo, en cambio, en la izquierda, una parte de esta fachada se halla ya derrumbada y con una estructura de ferralla tras ella, para evitar la entrada de persona ajenas a su interior, el cual se haya en ruinas e invadido por la maleza. Se distinguen varias estancias y al parecer existe un patio columnado. El tejado está prácticamente derrumbado. Pese a ser de arquitectura muy sencilla, posee un gran valor histórico», ya que data de 1386. A pesar de su estado «es posible recuperarlo y poner en valor y potenciar la calidad de este rincón». Quizá cuando el edificios e venga abajo y otra ciudad pueda atribuirse tener el colegio mayor más antiguo de España se le preste la atención de la que carece.

El tercer elemento de la lista es la capilla de Nuestra Señora de la Misericordia, ubicada en la plaza de San Cristóbal. Este edificio fue durante muchos años la sede de una imprenta, lo que sin duda lo dañó muy seriamente. Según Hispania Nostra, el inmueble está «gravemente deteriorado y muy descuidado por su utilización industrial». Así, recomiendan «la restauración de la fábrica, la sustitución de la cubierta y puerta, la restitución de la espadaña original, aislarlo del agua y la humedad y dotarlo de un uso acorde con su valor histórico y artístico». La capilla está amparada por la protección ambiental A en el Plan General de Ordenación Urbana. Esta catalogación permitiría efectuar «obras de restauración estructural, mantenimiento de fachadas, reestructuración de cubiertas y mantenimiento de elementos originales».

Si dejamos la capital y echamos un vistazo a la provincia, el número de castillos, conventos y palacios en peligro de desaparecer aumenta hasta un total de 21. Y no se salvan ni las cabeceras de comarcas (torreón de Guijuelo; paraje de El Bosque de Béjar) ni las localidades del alfoz (granja agustina de la Flecha, en Cabrerizos). Ni, lamentablemente, los pequeños municipios, que siempre cuentan con menos recursos para cuidar de su patrimonio.