Un seis por ciento de las familias con hijos no tiene ningún tipo de ingresos

La mitad de los jóvenes entre los 15 y 21 años considera que la crisis les ha afectado. /LAYA
La mitad de los jóvenes entre los 15 y 21 años considera que la crisis les ha afectado. / LAYA

Un estudio de Cáritas recoge que están en situación de exclusión social un 19% de los jóvenes de 15 a 17 años y un 27% de 18 a 21 años

R.M.G. / WORDSALAMANCA

Alrededor de un seis por ciento de las familias salmantinas con hijos no tiene ningún tipo de ingresos, mientras que hay un 27% de hogares en los que solo uno de sus miembros aporta dinero. Así se desprende del estudio 'Los jóvenes de Salamanca', concretamente en su apartado dedicado a las 'Características del hogar', realizado por Cáritas Diocesana, en que el que hace un análisis de la situación de los salmantinos de 15 a 21 años.

Teniendo en cuenta que, según los datos de la Encuesta Continua de Hogares que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE), en Salamanca y provincia hay unos 56.300 hogares con hijos, si se aplica ese 6%, se observa que aproximadamente 3.780 hogares no tienen ningún tipo de ingresos.

El amplio estudio de Cáritas recoge que la mayoría de los jóvenes de 15 a 17 años, un 80,5%, vive en una familia con los dos progenitores, mientras que el 10% lo hace en hogares monoparentales (en un 81% con la madre) y un 9% no convive habitualmente con sus padres, ya que se encuentran, mayoritariamente en alguna institución o internando, o viviendo con otros familiares. Respecto a los jóvenes de 18 a 21 años, un 58% reside con ambos padres y un 29% no, la mayoría de ellos están compartiendo piso o con algún hermano, siendo pocos los que viven con su pareja u otro familiar.

El 44% de los jóvenes que viven en hogares monoparentales están en riesgo de exclusión

Sobre los ingresos en el hogar de los jóvenes, además del seis por ciento en los que ninguno de su miembros aporta dinero, la situación mayoritaria es la de dos personas trabajando, cerca del 60% en el caso de los menores y casi el 48% en el de los mayores. Cuando hay un solo aportante, según el estudio, suele ser el padre, aunque en un 23 por ciento de las familias es la madre; sin embargo, en el caso de los jóvenes mayores de edad, es mayor la proporción de madres como aportantes únicas. En un 8,5 por ciento de los hogares con menores, tres o más personas contribuyen a la economía familiar, cifra que sube hasta el 20 por ciento en los hogares con jóvenes entres 18 y 21 años; suelen ser sus hermanos, abuelos o ellos mismos.

En cuanto al trabajo a tiempo completo, suelen ser los padres, en el 85 y 77 por ciento de los casos, mientras que las madres suelen hacerlo en el 55 y 49%.

Poco más de la mitad de los hogares tienen a todos sus miembros aportando al hogar, trabajando a tiempo completo o con pensión de jubilación. En el 32% de los hogares con menores y en el 37% de los mayores, el trabajo es a tiempo parcial; y en más de la mitad, con un trabajador a tiempo completo y otro parcial. Así, con estos datos, Cáritas concluye que en un 17,5% de los hogares con menores no trabaja nadie a tiempo completo ni hay pensión de jubilación; cifra que se eleva al 23% en el caso de los mayores de edad.

Otra de los datos que analiza el estudio es la situación de exclusión de los jóvenes salmantinos, muy vinculadas a la composición del hogar. Así, entre los menores, hay un 19% en situación de exclusión; una cifra que desciende al 13% en los que conviven con ambos progenitores, pero se que acentúa en las familias monoparentales (30%) y sobre todo en los que no conviven con sus padres, que se eleva hasta el 66%.

En cuanto a los mayores, un 27,20 por ciento están en situación de exclusión. De nuevo, las familias biparentales tienen menor presencia y los que se encuentran en una situación más grave son los que residen en hogares monoparentales, con el 44% de los casos.

Otra de las variables que recoge Cáritas de los hogares de los jóvenes de entre 15 y 21 años es el impacto que ha tenido la crisis económica, afectado a la mitad de ellos.

La crisis ha tenido un efecto severo en un cinco por ciento de los hogares de los menores y en un 12% de los mayores, encontrándose en crisis permanente el dos y el cuatro por ciento, respectivamente. La percepción de la crisis la perciben como moderada el 35% de jóvenes entre 15 y 17 años, y el 44% de los de entre 18 y 21 años. Por supuesto, los que más han notado la crisis son los hogares monoparentales.