El secretario de Estado apuesta por «normalizar» la educación inclusiva

Alejandro Tiana Ferrer, junto al rector, durante el congreso. /MANUEL LAYA
Alejandro Tiana Ferrer, junto al rector, durante el congreso. / MANUEL LAYA

Alejandro Tiana Ferrer, afirma en la USALque ello «no significa que sea una especie de café para todos sino de que la educación se adecue a lo que ellos son y de la personalización del aprendizaje»

EFESALAMANCA

El secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana Ferrer, abogó ayer en Salamanca por normalizar la educación inclusiva, lo cual «no significa que sea una especie de café para todos porque hay que adecuar las circunstancias y que cada alumno tenga los apoyos que necesita para salir adelante»

En declaraciones a Efe, antes de participar en la apertura del XVI Congreso Internacional y las XXXVI Jornadas de Universidad y Educación Inclusiva, Tiana se refirió a la relevancia de la Declaración de Salamanca de Principios y Prácticas para las Necesidades Educativas Especiales, que ahora cumple 25 años.

En su opinión, ese texto de 1994, «marcó un hito importante» en un momento en el que España estaba haciendo un esfuerzo «muy serio por plantear cómo debía ser lo que entonces se llamaba la integración en la escuela», hoy educación inclusiva.

Desde su punto de vista, la inclusión es algo que «no sólo afecta al ámbito de la discapacidad, sino que tiene que ver con unas necesidades educativas más amplias».

El secretario de Estado recordó que la obligación de cualquier sistema educativo y social «es tratar del mejor modo a cada persona para que pueda desarrollar el máximo de sus capacidades en un ambiente de la máxima normalidad posible».

La Inclusión no sólo afecta al ámbito de la discapacidad, aseguró el secretario de Estado

Señaló que en España se ha avanzado mucho y que esa tónica debe mantenerse hasta donde se pueda a pesar del debate suscitado, del que ha dicho que a veces «no está bien entendido» dado que no se trata de «hacer algo que sea absoluto para todos».

«El foco es la persona y lo que necesita para hacer una vida lo más completa posible y con la mayor inclusión posible», apostilló Tiana en relación con la polémica sobre integrar a los niños con capacidades especiales en centros ordinarios.

«A cada uno habrá que darle el tipo de tratamiento, pero cuanto más normalizado sea eso mejor para todos y para el conjunto de la sociedad», remarcó el secretario de Estado.

Desde su punto de vista «no se trata de café para todos los niños, sino de que la educación se adecue a lo que ellos son y de la personalización del aprendizaje». «Hay que adecuar las circunstancias y que cada uno tenga los apoyos que necesita para salir adelante» insitió.

Por su parte, el exdirector general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza, en cuyo mandato de este organismo internacional vio la luz la Declaración de Salamanca, abogó por la necesidad de pensar que todos los niños «son iguales, tenga las características que sean propias».

Apostó por «conseguir más de integración» de lo que se ha sido capaz de hacer hasta ahora y ha reclamado más gasto e inversiones en este ámbito y «no en más aviones de guerra».

Finalmente, el rector de la Universidad de Salamanca (USAL), Ricardo Rivero, resaltó el compromiso del Estudio salmantino con la calidad y personalización de la educación para que cada uno «reciba lo que necesita para el desarrollo de sus capacidades al máximo».