El salmantino que vendió Florida

Mapa de EE UU y el Virreinato tras la firma del acuerdo Adams-Onís./Museo de las Intervenciones
Mapa de EE UU y el Virreinato tras la firma del acuerdo Adams-Onís. / Museo de las Intervenciones

Se cumplen 200 años del acuerdo de Adams y Onís, el diplomático salmantino que negoció la frontera entre EE UU y el Virreinato español

D. BAJO / WORD

Donald Trump quiere comprar Groenlandia. Hoy suena disparatado, pero durante el siglo XIX no era tan extraño eso de comprar 'parcelas' de otros países. Estados Unidos, sin ir más lejos, se construyó casi a golpe de dólar. Adquirió miles de kilómetros cuadrados a Napoleón casi a precio de saldo, arrebató a México la mitad de su territorio tras una guerra (pagando una compensación ridícula), se hizo con Alaska, hasta entonces en manos rusas, y también adquirió varios terrenos a España como la península de Florida. Y un salmantino fue protagonista de esto último: Luis José de Onís y González Bara.

Onís, por acortar, nació en Cantalapiedra en 1762 y fue Oficial de la Secretaría del Despacho de Estado y diplomático, según recoge la Real Academia de Historia en su Diccionario Biográfico Electrónico. Estudió Letras y Derecho en la Universidad de Salamanca y prosiguió su formación junto a su tío, embajador en Dresde. En 1809 fue enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Estados Unidos. También ocupó puestos similares en Nápoles, Londres y París. Falleció en 1827.

Onís pasó a la Historia, en mayúsculas, por el tratado Adams-Onís, firmado en febrero de 1819, hace exactamente 200 años. Además era el Secretario de Estado de EE UU y años más tarde se convirtiría en presidente de dicho país.

El acuerdo en sí delimitaba las fronteras entre los recién fundados Estados Unidos y el Virreinato de Nueva España. Nuestro país vendió la península de Florida por cinco millones de dólares y renunció a sus derechos sobre el territorio de Oregón, en la costa del Pacífico. Esta zona estaba demasiado lejos de los dominios reales de España y EE UU deseaba una salida al Pacífico. En cuanto a Florida, la península llevaba tres siglos siendo española, con algunos años de dominio británico, pero el empuje estadounidense desde el norte no auguraba nada bueno para aquellas posesiones. Además, eran años de revueltas, revoluciones y protestas.

España, a cambio, conseguía la soberanía de Texas (hasta entonces en tierra de nadie) y fijaba claramente las fronteras con unos EE UU en expansión. Luis de Onís fue el negociador español, aunque recibió muchas críticas en España una vez se conoció el contenido del acuerdo.

El Virreinato se independizó pocos años más tarde y el acuerdo pergeñado por Onís sirvió para delimitar las fronteras entre los Estados Unidos y México. Décadas después EE UU arrebató más de la mitad de su suelo a su vecino del sur y el tratado con el que aquel diplomático salmantino contuvo temporalmente las ansias territoriales de los Estados Unidos pasó definitivamente a la historia. Fue un personaje relevante del siglo XIX, aunque en Salamanca pocos conozcan su obra.