Sacyl elimina rehabilitaciones y consultas para minimizar la huelga de ambulancias en Salamanca

La huelga convocada por UGT en el transporte sanitario salmantino se prolongará hasta el próximo domingo. /LAYA
La huelga convocada por UGT en el transporte sanitario salmantino se prolongará hasta el próximo domingo. / LAYA

El sindicato afirma que «se han agotado todas las vías de negociación» y denuncia la estrategia de la Junta para que la huelga tenga poca repercusión

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

El Sacyl «ha quitado de golpe más de 200 servicios de rehabilitación y consultas para «minimizar la huelga y que tenga menor repercusión». Así, lo denunció ayer UGT, sindicato convocante de un paro de seis días en el transporte sanitario de la empresa Emersan. Eliminar servicios y marcar unos servicios mínimos «grandes» está provocando que el paro se note menos, según UGT. En este sentido, José María García, presidente del Comité de Empresa en la Empresa Emergencias Sanitarias SA UTE (Emersan), explicó que en un día normal de invierno, hay 700 servicios programados, mientras que en verano están entre los 450-500; pero ayer había «250 servicios mínimos». Además, denunció que están detectando que ambulancias que forman parte de los servicios mínimos realizan servicios privados

La huelga, que comenzó ayer y se prolonga hasta el domingo, «es el resultado de más de dos años de negociaciones infructuosas con la empresa», en las que tanto el comité de empresa como UGT «hemos ido cediendo cada vez más en nuestras justas reivindicaciones, frente a una empresa que no se ha movido ni un milímetro de su posición», señaló Marcelino Muñoz, secretario de organización de la Federación de Servicios Públicos de UGT.

Las reivindicaciones son varias, pero se resumen en los «continuos incumplimientos del convenio colectivo, incluso los incumplimientos del pliego de condiciones que regulan la relación de esta empresa con la Administración, incumplimientos que acaban afectando al servicio que presta la empresa Emersan y a los propios usuarios», afirmó Muñoz, y que UGT viene denunciando en los últimos dos años ante la Inspección Trabajo y el Sacyl y no descarta hacerlo ante la Justicia.

El Comité de Empresa, señaló García, lleva reivindicando «desde hace mucho tiempo, tanto en materia social como laboral, todos los problemas que sufre el transporte sanitario de la provincia de Salamanca». Desde hace más de dos años «estamos intentado hablar con la empresa para que cumpla los convenios colectivos que han estado vigentes». El último de dichos convenios se firmó el 14 julio de 2018 por la empresa y UGT -finaliza en junio de 2022- y «en ningún momento la empresa ha querido cumplir ninguno de los apartados», afirmó, y añadió que han intentado «hasta la saciedad» llegar a un acuerdo con la empresa para empezar a cumplir el convenio colectivo, «pero la empresa no querido en ningún momento cumplirlo».

Por lo tanto, «una vez agotadas las vías de comunicación, nos hemos visto obligados a convocar este paro», en principio son seis días, pero no descartan fechas posteriores «si no vemos un gesto por parte de la empresa y por el Sacyl», afirmó Muñoz.

Entre las reivindicaciones, explicó García, están el calendario y el registro de la jornada «que haga conciliar la vida laboral y familiar de los trabajadores». Así, señaló que la Inspección de Trabajo ha dicho a la empresa que tiene que darlo con tiempo suficiente y le ha marcado los cuadrantes con 15 días de antelación, pero en lo que va de año, «la empresa lo más que da esos cuadrantes es con tres días de antelación». Además, «pedimos los calendarios de vacaciones y no nos lo dan». Es más, afirmó que han detectado «un desfase de más de 20 personas que no han tenido vacaciones» durante el año pasado.

Respecto a la jornada laboral, aseguró estar «bajo mínimos de personal». Actualmente, son 245 trabajadores, «pero hay personal que mensualmente está haciendo 230, 250 e incluso ha llegado a cubrir 303 horas en un mes», por lo que, según él, serían necesarias unas «70, 80 e incluso 100 contrataciones más para poder tener la jornada que se dice en el convenio». Además, esta situación «se agrava porque esas horas extraordinarias no se cobran a lo que viene estipulado en el convenio, si no muy por debajo». Este asunto fue denunciado a la Inspección y «después de nueve meses ha resuelto que «efectivamente las horas del año pasado denunciadas hay que pagarlas a lo que estipula el convenio».

En cuanto a los uniformes, los trabajadores reclaman «tener ropa de repuesto». García insistió en que trabajan con «pacientes de alto riesgo, que puede ser contagioso infectarse o en un accidente de tráfico mancharse de sangre, pero no tenemos ropa para podernos cambiar, porque la empresa no proporciona uniformes». La Inspección de Trabajo, añadió, ha dado requerimiento de cubrir un protocolo de infecto-contagiosos; «existe, pero no se cumple porque la empresa no deja ropa para aplicar ese protocolo» y esto es «muy grave».

Otro de los «incumplimientos» es el de la formación, ya que «somos un colectivo que necesita formarse de manera continua y estar al día con las novedades que existen en materia de Sanidad». Sin embargo, denunció que la empresa «aparte de no cumplir el convenio colectivo, que dice que al menos tiene que haber 30 horas de formación, lo que busca es que lo hagamos fuera del horario laboral». Recordó que la formación que incluye mejora de puesto de trabajo hay que hacerla dentro del horario laboral, por lo que piden que si la empresa no lo hace en ese horario, «se compense».

Sacyl tiene la última palabra

Ante esos puntos que están intentado negociar y para los que la empresa «no ha dado ningún tipo de solución», con la huelga «buscamos que el Sacyl, la Junta, que tiene realmente la última palabra, exija a la empresa cumplir el convenio colectivo». Así, insistieron que no piden «nada más, no pedimos mejoras, sino que se cumpla el convenio», ya que lo demás es una negociación aparte en el convenio regional.

Sacyl «es consciente de que esto se está haciendo, pero marcando unos servicios mínimos como ha hecho y quitando servicios esenciales para que se minimice esta huelga, pues lógicamente lo que pretende es que tenga la menor repercusión posible». Así, «de golpe y porrazo quita más de 200 servicios para que no se note la huelga. No hay servicios de rehabilitación y muchas de las consultas las ha quitado». Ambos piden al Sacyl que «haga el favor de vigilar a quién tiene contratado» y que «haga cumplir tanto el pliego de condiciones como las situaciones laborales de los trabajadores».