El PP reitera su defensa de la caza por su peso económico y por controlar las especies

Representantes del PP y de los cazadores./WORD
Representantes del PP y de los cazadores. / WORD

José Antonio Bermúdez de Castro calcula que la caza genera 500 millones de euros al año en la región y unos 8.000 empleos directos

REDACCIÓN / WORD

El número 1 del PP al Congreso por Salamanca, José Antonio Bermúdez de Castro aseguró ayer que su partido apoya la caza porque es una actividad que contribuye al crecimiento económico y la creación de empleo en el mundo rural, además de estar muy arraigada en el territorio siendo, en muchas zonas, la actividad económica más importante. «Solo en Castilla y León la caza supone 500 millones de euros al año, el 13% del PIB del sector agroalimentario y 8.000 empleos directos, más los que genera la hostelería y el turismo que están íntimamente relacionadas con esta actividad».

El Partido Popular, recordó el candidato, «ha blindado la caza a nivel de Castilla y León y, a nivel de España, el Grupo Parlamentario Popular presentó recientemente una iniciativa legislativa para que el gobierno elaborase un plan de aprovechamiento cinegético en colaboración con las comunidades autónomas para mejorar la gestión de la actividad cinegética, defenderla y que siguiera contribuyendo al desarrollo económico del mundo rural».

Bermúdez de Castro lamentó que la ministra de Transición Ecológica y los animalistas quieran prohibir la caza. A su juicio «olvidan que la caza contribuye al equilibrio del ecosistema y que es un instrumento de control de aquellas especies que no tienen predadores, así como un instrumento para favorecer la sanidad animal y evitar enfermedades que podrían afectar a especies no cinegéticas». Además, apostilló, «los cazadores somos los mayores conservacionistas y amantes del medioambiente». Según el parlamentario, «apostar por la caza es apostar por el medio rural».

Por su parte, el presidente provincial de la Federación de Caza de Castilla y León, Javier Tendero,añadió que los cazadores «no hacemos nada malo. Si no fuera por los cazadores no se podría circular por las carreteras salmantinas» debido al repunte de las especies cinegéticas de caza mayor. En Castilla y León se abaten unos 40.000 jabalíes al año. «Si no fuera así, sería una problemática terrible, sobre todo, en las carreteras».