La rehabilitación de la iglesia de San Martín acabará en la primavera de 2020

Acceso norte de la iglesia de San Martín, junto a la Plaza Mayor./LAYA
Acceso norte de la iglesia de San Martín, junto a la Plaza Mayor. / LAYA

«Es una obra compleja, pero que salvará a la iglesia definitivamente», afirman en la Junta

DANIEL BAJO / WORD

La iglesia de San Martín ha sobrevivido a 900 años de avatares históricos, a varias reformas y a un subsuelo traicionero que apenas sostiene su peso porque está lleno de agua. Necesita una reforma integral desde hace décadas y parece que, al fin, está a punto de llegar.

La Junta de Castilla y León, junto con la Fundación Santa María La Real del Patrimonio Histórico, anunció ayer las nuevas actuaciones del Plan Románico Atlántico. Una de ellas es la rehabilitación de la iglesia salmantina. Aseguran que «está prevista una intervención en la iglesia de San Martín de Tours en Salamanca, otro edificio monitorizado» por la citada fundación para conocer su estado y su evolución. En el caso de San Martín los problemas saltan a la vista. Las columnas del interior están combadas, ha sufrido desprendimientos en los techos y hay grietas en las paredes, entre otras cuestiones.

En este caso la información facilitada por los sensores «ha servido para determinar que el edificio se mueve. De hecho, presenta un problema estructural desde el origen de la construcción románica, que se ha ido agravando con el paso de los siglos». La Fundación apunta que «la trama urbana en la que se halla inmerso el templo ha propiciado que se mantenga en pie, pero también ha ido agravando los daños estructurales». Las casas que rodean a San Martín han actuado como contrafuertes para ayudar a soportar el peso del propio edificio.

«Los datos de la monitorización avisan de que actualmente las cargas que soportan los muros románicos están descompensadas e incluso se han rebasado los límites de seguridad. Por eso es preciso intervenir lo antes posible», advierten.

El director técnico del área de Conservación del Patrimonio de la Fundación Santa María la Real, Jesús Castillo, definía ayer la actuación como «un auténtico ejercicio de cirugía». Los trabajos consistirán en «alzar la cubierta actual, que se restauró durante la década de los noventa, para reubicarla y distribuir mejor su peso sobre los muros románicos, trasladando y centrando de este modo los pesos y las cargas para que no afecten a la estructura del inmueble». La inversión rondará los 140.000 euros.

Plazos

La pregunta que se hacen en San Martín es cuándo entrarán por la puerta los albañiles y los arquitectos para ponerse manos a la obra, porque no sería la primera vez que se quedan con la miel en los labios. La Fundación Santa María La Real explica que será «en los próximos meses». El director general de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, Enrique Saiz, afina un poco más: «es inminente». Ahora mismo están en marcha las cuestiones burocráticas, como licitación de obras, presentación de propuestas, adjudicaciones... Saiz prevé que las obras podrían comenzar «en septiembre, a finales de verano, aproximadamente». El plazo de ejecución es de seis meses, así que si no hay retrasos estarían terminadas «en primavera de 2020» y quizá incluso antes de Semana Santa.

Enrique Saiz explica que han estado «años» estudiando la situación de San Martín. «Se apreciaba el movimiento de las bóvedas y había que averiguar por qué. Fue muy difícil saber qué pasaba. Ahora se ve la clave, que es readaptar los pesos de las bóvedas. Es una obra compleja, pero que salvará a la iglesia definitivamente. Es muy importante y hay que hacerla cuanto antes. A veces se ha dicho que tardábamos mucho, pero lo que se haga estará bien hecho. Es la obra que la iglesia necesitaba», concluye.

El director general de Patrimonio asegura que los visitantes «no notarán nada» durante los trabajos y que, cuando éstos acaben, se verá qué hacer con los problemas estéticos del interior. Asimismo, Románico Atlántico promoverá en los próximos meses distintas acciones de carácter divulgativo y cultural para acercar a la población y dinamizar los espacios recuperados.

El párroco de San Martín, Antonio Matilla, mantiene un cierto escepticismo con las previsiones de la administración regional. Recuerda que «en su día ya se pararon dos veces las obras» cuando la intervención parecía inminente y ahora prefiere curarse en salud. «Habrá que verlo», asegura.

Matilla comenta que los técnicos de la Junta visitaron el templo hace algunas semanas y les adelantaron varios detalles de las obras, como la cantidad que se invertirá (unos 140.000 euros) o las fechas de inicio de las actuaciones. También les explicaron que «en principio no se cerrará el templo mientras duren las obras». Respecto a la cuantía, destaca que «se invertirá una cuarta parte de lo que se preveía en un principio, aunque seguramente se rentabilizará más».

El párroco cree que la Junta debería aprovechar la ocasión para acometer «una segunda intervención» en San Martín. «La iglesia está torcida y así seguirá. Merecería una actuación en los sepulcros, las piedras... quizá tengamos que organizarlo nosotros, pero ya veremos, porque supone mucho esfuerzo. Además, por dentro está fea. Arreglaron el tejado hace 30 años porque se filtraba agua de lluvia y entraba en la iglesia. Ha dejado unas manchas secas horrorosas. Son detalles que habría que corregir, porque lo que más cuesta es poner los andamios».