Las reclamaciones sanitarias se disparan hasta aumentar un 353% desde 2010

Ambulancias de emergencias ante la puerta del Hospital Clínico Universitario de Salamanca. /LAYA
Ambulancias de emergencias ante la puerta del Hospital Clínico Universitario de Salamanca. / LAYA

El número de reclamaciones planteadas el año pasado supera a la suma de las de León y Valladolid juntas

ANA SANTIAGOSALAMANCA

Las listas de espera son el eterno problema asistencial. Cada año, en cada informe de cada institución diferente, encabeza la lista de quejas de los usuarios. Y es un hecho al que no es ajeno el informe sobre reclamaciones de usuarios que recoge la propia Consejería de Sanidad. Pero mientras las quirúrgicas eran las grandes protagonistas antes, ahora, aunque mantienen su peso como carencia asistencial, son las demoras de consultas y, en particular, de las pruebas de diagnóstico y de sus resultados las que protagonizan el descontento de los pacientes de la sanidad pública, no solo de Salamanca sino de toda Castilla y León. Las quejas por todas estas causas suponen más de la mitad de todas las recibidas (el 52,5%). Únicamente las de retrasos para una cita con el especialista o la realización de una técnica de diagnóstico ya suponen el 38,3%. En un solo año, la demora en la obtención de resultados ha crecido el 69,5% y con respecto a 2011 ha hecho más que cuadruplicarse en la comunidad.

Los problemas de retrasos en cirugía son más constantes y siempre tienen un peso importante, del 6,5% del total el año pasado aunque había descendido el 8,9% con respecto a 2017. Sacyl ha intervenido especialmente, con el Plan Perycles, en corregir las listas de espera para entrar en quirófano y sobre todo en los casos de pronóstico más grave pero, no obstante, cuanto más retraso y menos atención haya en consultas y pruebas menos casos llegan con la indicación de una cirugía.

En su conjunto, los usuarios del Sistema Público de Salud de Castilla y León presentaron el año pasado 24.883 reclamaciones; lo que supone un aumento del 10,4% con respecto a 2017.

En todas las provincias crecen las reclamaciones. Las de los pacientes de Salamanca lo hacen un 12,1% en un solo ejercicio, el último, y nada menos que un 353% si se compara con 2010, año en que empezaron a aumentar las quejas. Aquel año senotificaron 2.087 reclamaciones. En 2018 la cuantía se disparó hasta las 7.366.

Las protestas de los salmantinos ante las instituciones sanitarias regionales no han hecho más que crecer en la última década. Las listas de espera y los eternos retrasos en el Hospital (hubo un parón en 2006, problemas con los accesos en 2010 y hace apenas unas semanas se ha pospuesto su apertura hasta 2020) han colmado la paciencia de los vecinos. Las 7.366 reclamaciones superan a la suma de todas las registradas en las áreas de León y Valladolid en el mismo periodo de tiempo (7.183 entre ambas).

La evolución es la del descenso durante la crisis. Cuando, al menos oficialmente, se da por superada la recesión económica es cuando comienzan a repuntar las quejas año tras año hasta las 7.366 de 2018, un 12% más que en 2017.

Salamanca también destaca por otros dos malos datos. Es donde más reclamaciones se presentan por cada 10.000 usuarios (casi 227) y donde más quejas hay por cada 100.000 actos asistenciales (128,3). Ninguna otra área de salud de la región se acerca ni por asomo a semejante cifra. La más cercana es Burgos con 65,5 reclamaciones por cada 100.000 actos asistenciales.

Los daños y recortes de la crisis, los cambios y ajustes en la gestión sanitaria arrojan ahora sus negativas consecuencias. Sea como fuere, lo cierto es que el balance de reclamaciones muestra una fea foto actualmente y en su evolución de los últimos años.

Las reclamaciones registran, desde después de la crisis, un crecimiento exponencial, permanente, siempre ascendente sin pasos atrás. Y el repaso por los datos que acaba de cerrar Sacyl, los de 2018, detectan unos alarmantes incrementos en algunos factores como la falta de personal. Las quejas al respecto se han disparado el 219,2% en un solo año hasta las 2.174 en toda la comunidad. Un problema que ha provocado mareas blancas de protesta y reivindicaciones y quejas de muchos colectivos, en particular, en las zonas rurales y en Atención Primaria, por la falta de sustitutos y de pediatras; pero no solo, también las áreas urbanas registran carencias. El problema de la falta de profesionales fundamentalmente médicos aunque también de enfermería es ya una cuestión de Estado.

Falta de continuidad

Hay un fuerte aumento también de las protestas de los usuarios de la pública en cuanto a la falta de continuidad de la asistencia, un aspecto que registra un aumento del 53,1% en un solo ejercicio. Empeora asimismo la satisfacción con la atención clínica recibida y el desacuerdo con el alta asistencial que crece el 24,1%. También el transporte sanitario ha empeorado y la organización en general del sistema asistencial hasta la tramitación de la tarjeta sanitaria registra un aumento de las quejas.

Las principales reclamaciones por el funcionamiento con el sistema sanitario tienen que ver con las derivaciones a la de privada. A 134 pacientes de la región les molestó tal decisión organizativa para solucionar su problema de salud, especialmente las cirugías practicadas en centros privados. Crece este punto de protesta el 61,4% y mejoran en cambio los datos en cuanto a las anulaciones de quirófanos, las prestaciones farmacéuticas y sus visados o las normas de régimen interno. Pero las supresiones de citas, consultas y pruebas empeoran cada año considerablemente, solo en el último ejercicio ya creció el 5,8% este dato. Y en cuanto al trato al paciente, aunque desde 2011 ha empeorado, el último año se registra un ligero descenso de las quejas, de casi un punto; pero suponen el 5% de las reclamaciones totales. En relación al número de usuarios de tarjeta sanitaria (2.343.314), se han producido 106,2 escritos por cada 10.000 usuarios, un 11% más que en el año 2017.

Respecto a la actividad asistencial desarrollada por los centros de salud y hospitales, se presentaron 56,3 reclamaciones por cada 100.000 consultas, cirugías, tratamientos... Los centros salmantinos, registra un aumento del 6,5% frente al ascenso general de la comunidad del 1,6%. Respecto al año 2017, a nivel autonómico destacan los aumentos del número de reclamaciones recibidas en Atención Primaria (38%) y en las Gerencias de Salud de Área (25%); aunque tienen menos que los hospitales que casi acaparan el 75% pese a su descenso del 22,2%.

En cuanto a los servicios sobre los que pesan más quejas, también es un dato registrado para toda la región, son los de Radiodiagnóstico, con 3.141 reclamaciones, los que más quejas reciben y además aumentaron en un solo ejercicio el 13,1%. La mayoría de las quejas están relacionadas con las listas de espera de consultas y pruebas. Le siguen Traumatología y Cirugía Ortopédica (2.689), debido en su mayoría a las demoras asistenciales; Urología suma 2.384 y Medicina General y de Familia de Atención Primaria recibieron 2.219 quejas, un 53,4% más que las recibidas en el año 2017.