El reciclaje de envases, vidrio, ropa y aceite de cocina crece por tercer año consecutivo

Varios camiones municipales trasladan contenedores por el centro de la ciudad. /LAYA
Varios camiones municipales trasladan contenedores por el centro de la ciudad. / LAYA

Los usuarios de los puntos limpios aumentaron casi un 3% y rozaron los 49.700

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

Salamanca mantiene su idilio con el reciclaje y la reutilización de recursos. El Ayuntamiento publicó ayer el informe anual de recogida de residuos correspondiente a 2017 y las cifras mejoran prácticamente en todo a las de 2016. Cada año la ciudad recupera más basura y demuestra su concienciación con el medio ambiente y la sostenibilidad.

De acuerdo al estudio municipal, el año pasado los salmantinos recuperaron 7.673 toneladas de residuos. Por comparación, en 2016 se alcanzaron las 7.534 y en 2015 se quedaron en 7.325. Son tres años consecutivos de subidas. Los vecinos se han habituado a depositar los papeles en el contenedor azul, los envases en el amarillos y los cristales en el verde, como prueban los datos municipales. Según el Ayuntamiento, estas cantidades «vuelven a demostrar el compromiso de los salmantinos con la recuperación de los residuos y la sostenibilidad de la ciudad en el futuro».

El informe anual de recogida de residuos detalla que los salmantinos reciclaron 2.009 toneladas de envases, 3.809 de papel y cartón y 1.855 toneladas de vidrio. Las toneladas de envases llevan tres años aumentando y por primera vez superan las 2.000 toneladas anuales. Lo mismo sucede con el vidrio, que cada año se recicla más.

El papel y cartón, sin embargo, sufren altibajos año tras año, con subidas y bajadas continuas. En 2017 se recuperaron menos kilos que en 2016, pero más que 2015.

El reciclaje de ropa usada, textil y calzado de origen domiciliario registró el pasado año «unas cifras de reciclaje importantes», según la valoración municipal «aumentando un 8,8% respecto a las de 2016». En concreto, a lo largo del pasado año se recogieron 335,88 toneladas de estos residuos. Son casi 27 toneladas más que en 2016 y 34 más que hace un par de años.

Cabe destacar que la gestión de los contenedores morados, en los que se pueden depositar la ropa y el calzado usados que deseen reciclarse, corresponde a la Cooperativa de Iniciativa Social y Centro Especial de Empleo Porsiete. Ésta se encarga de retirar la ropa de los contenedores y seleccionarla. La que puede reutilizarse es clasificada, higienizada y acondicionada antes de su llegada a tiendas de segunda mano. La que no, se recicla (o se elimina, en caso de que sea imposible recuperar nada). Según la web de Porsiete, «la ropa y el textil suponen un 4% del total de los residuos que tiramos. Se estima que cada habitante desecha unos 8 kilos de ropa, textil y calzado al año».

La cooperativa Porsiete afirma en su web que cada persona «desecha unos 8 kilos de ropa»

Otro de los datos reseñables, señalan en el Consistorio, «es el aumento en la recogida de aceite de uso doméstico. Con un incremento del 4% respecto al 2016 se recogieron casi 55 toneladas». La ciudad «cuenta con más de 130 contenedores que facilitan el reciclaje de estos residuos».

La cooperativa Porsiete también se encarga de su gestión y advierte que es uno de los elementos más contaminantes. Tal y como recoge en su web «el aceite que nos sobra cuando cocinamos, que se calcula es de seis litros por persona y año, está considerado como un residuo no peligroso pero muy contaminante porque obstruye las cañerías, hace difícil y costosa la limpieza de las depuradoras y si llega a los ríos, destruye el ecosistema». El aceite usado se deposita en unos depósito de color naranja, aunque obviamente no puede ‘tirarse’ tal cual, sino que hay que filtrarlo a través de un embudo especial (que las autoridades reparten ocasionalmente) y almacenarlo en una botella de plástico. Pese a lo trabajoso que puede parecer, los vecinos de la ciudad también se han implicado en la recogida de aceite usado y cada año se recuperan más y más toneladas de ésta.

La recogida de voluminosos también se incrementó, con 2.074 unidades más recogidas en 2017 que en 2016. Este servicio facilita a los ciudadanos el reciclaje de diferentes residuos, como muebles, colchones, somieres u otro tipo de artículos que no tienen cabida en los contenedores que están ubicados en las calles de la ciudad. Todo sea por dar facilidades a los vecinos para evitar que esos residuos acaben donde no los corresponde y los materiales recuperables se pierdan.

El servicio de recogida de voluminosos también mejoró respecto a 2016

Por otra parte, los usuarios de los puntos limpios distribuidos en la ciudad se acercaron a los 49.700, lo que supone un aumento del 2,9% respecto a 2016. El punto limpio situado en La Aldehuela es el que mayor número de visitas contabilizó, con 14.587 usuarios. Por debajo se situó el de Capuchinos, con 14.140; Chinchibarra, con 13.754, y el ubicado en el barrio de El Zurguén, con 7.206 usuarios.

Asimismo, el Punto Limpio Móvil, que facilita el reciclaje a los salmantinos de los residuos que no se pueden depositar en ninguno de los contenedores que hay repartidos por toda la ciudad, acercando el punto de reciclaje a los hogares salmantinos a través de diferentes rutas de lunes a sábado, fue utilizado el pasado año por 5.353 usuarios, un 10,3% más que los de 2016.

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