Rajoy promete «más recursos» para los estudiantes con mejor rendimiento

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el rector de la USAL, Ricardo Rivero, ayer en Salamanca. /LAYA
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el rector de la USAL, Ricardo Rivero, ayer en Salamanca. / LAYA

La presidenta de Universia y Banco Santander, Ana Botín, pide que la educación se quede al margen de las luchas políticas

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

El IV Encuentro Internacional Universia de Rectores ya es historia. Durante un par de días Salamanca ha sido la mesa en el que 600 'jefazos' de 26 países se han sentado a repensar la universidad del futuro.

La Declaración de Salamanca marca las líneas maestras de esa universidad del futuro. Son apenas 70 líneas, pero sobre todo son las instrucciones para construir el porvenir de la educación superior en España y América Latina. Ahora le toca a las universidades ponerla en marcha.

Además de la citada declaración, la cumbre de Salamanca será recordada por un par de discursos. Uno, el del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunciando que el Gobierno de España asume «con determinación» que le educación del futuro es una responsabilidad de todos y adelantando algunas líneas maestras en este sentido. El otro, el de la presidenta de Universia y del Banco Santander, Ana Botín, reivindicando el valor específico de la educación y exigiendo a las fuerzas políticas que no la conviertan en «objeto de confrontación».

La intervención de Rajoy cerró el encuentro de rectores. El jefe del Ejecutivo comentó que «hay razones para hacer una análisis positivo de nuestra situación de partida», pero sólo «si admitimos que podemos mejorar las cosas» podremos convertir la educación «en una eficaz escalera de progreso». Esa autocrítica «es algo que se puede y se debe» asumir.

El jefe del Ejecutivo pidió un «justo reconocimiento» para la educación española

«La educación de los españoles del futuro es responsabilidad de todos» y es una tarea que «asumimos con determinación y buenos resultados». Así, tras afirmar que 2018 «es el año que mas becas se han concedido», añadió que «no queremos que nadie que lo merezca se quede fuera» de la Universidad. «Queremos que sean más los que tengan oportunidades y actuaremos en consecuencia. Queremos que los que mas se esfuerzan tengan mas facilidades». Así, «vamos a dotar con mas recursos a los estudiantes con rendimiento más elevado».

Mariano Rajoy también pidió un «justo reconocimiento» a la educación española y a sus universidades, que «cuentan con centro de máximo nivel y con magníficos profesionales y extraordinarios docentes que se esfuerzan por trasmitir una formación sólida y los mejores valores a nuestras generaciones más jóvenes». Los docentes «contribuyen a mejorar la libertad, la cohesión y el progreso». Rajoy puso de manifiesto que la «única» herencia realmente importante que se podrá dejar a las próximas generaciones es «una buena educación, buenos conocimientos y mejores valores». Además, instó a los representantes públicos a contribuir para que la educación sea «mejor que cuando llegamos a nuestras responsabilidades».

En relación con la conferencia de rectores y sus debates, el jefe del Ejecutivo comentó que atravesamos por «un momento excepcional de cambio para las universidades», en el que las nuevas tecnologías, la digitalización y el progreso tecnológico «no son el futuro, sino el presente de la educación» y «representan una oportunidad ineludible para que avancemos en la consolidación del Espacio Iberoamericano de Conocimiento».

Terreno neutral

El discurso de Ana Botín giro en torno a dos ejes: una defensa a ultranza de la educación como «respuesta a los grandes desafíos» de la sociedad y como herramienta para combatir los problemas que padece; y una llamada de atención a los políticos para que no usen la educación como campo de batalla.

La presidenta de Universia y del Banco Santander aseguró que la educación es el cimiento de «la igualdad y la libertad, el pensamiento libre y crítico» y el arma con el que combatir «extremismo, populismo, posverdades» e «intentos de manipulación de la opinión pública». Además, «el cambio climático y los retos de la inmigración se combaten con más y mejor educación, no con menos. Los líderes de las nuevas empresas tecnológicas gestionarán y equilibrarán mejor los efectos de sus innovaciones disruptivas con más y mejor educación, no con menos».

Con este trasfondo, en palabras de Botín, «es necesario que la educación recupere el mayor alcance y protagonismo; y que cuente con mayores recursos públicos y privados, considerándola una inversión de futuro y no una 'partida de gasto'».

«Algo tan fundamental», continuó, «no puede ser objeto de confrontación política». Los partidos «deberían privilegiar la educación como un espacio de entendimiento, de búsqueda de acuerdos, en pro del interés común y del conjunto de la sociedad», al margen del «momento y del país». A lo largo de los últimos meses se han multiplicado las voces, tanto en el sector privado como en la sociedad civil, que han instado a los partidos políticos a alcanzar un pacto de Estado largamente anhelado.

Ana Botín invitó a los rectores a «pasar a la acción» y «acelerar la transformación y modernización de las universidades, concretar medidas y ejecutarlas».

Ana Botín invitó a los rectores a «acelerar la transformación» de las universidades

La secretaria general de Iberoamérica, Rebeca Grynspan, también tuvo palabras de despedida. Ayer reclamó una «apuesta» por la Educación superior como un elemento «indispensable para construir una sociedad más equitativa, competitiva, sostenible y humana» en un «tiempo de incertidumbre» en el que esta materia es «una de las pocas certezas».

Durante el discurso pronunciado en la ceremonia de clausura del IV Encuentro Internacional de Rectores Universia, Grynspan afirmó que los máximos responsables de las universidades del mundo deben asumir «el papel central para moldear y modular el mundo que viene».

«Estamos en una difícil coyuntura internacional, con signos de confrontación que me hacen apostar por los valores del multilateralismo, la paz y la cooperación más simétrica y horizontal, basada en el aprendizaje mutuo, que refleja la idea del Espacio Euroiberoamericano de Educación Superior», concluyó Grynspan, quien incluyó en esta iniciativa los «proyectos estratégicos de investigación y movilidad académica y empresarial» que lleva a cabo el Espacio Iberoamericano del Conocimiento.

Además, durante su discurso, la secretaria general de Iberoamérica adelantó el «papel fundamental» que tendrán las Universidades para «trabajar en la Agenda 2030», con el objetivo de «erradicar la pobreza y lograr la sostenibilidad ambiental», concluyendo así que «la Universidad no solo sobrevivirá sino que prevalecerá y seguirá siendo el faro y la guía que nos oriente en el tránsito hacia el futuro».

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