El proyecto del Cerro de San Vicente arranca hoy 16 meses después de su presentación

Visitas guiadas a los restos arqueológicos descubiertos en el Cerro de San Vicente. /MANUEL LAYA
Visitas guiadas a los restos arqueológicos descubiertos en el Cerro de San Vicente. / MANUEL LAYA

El Ayuntamiento aprueba esta mañana los futuros trabajos de acondicionamiento que se realizarán en los accesos y en la ladera

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Reza un refrán popular, a la hora de ironizar sarcásticamente sobre la insoportable lentitud con la que acostumbra a trabajar la Administración y las trabas que conlleva la pesada burocracia, que las «cosas de palacio van despacio». Esta sabia sentencia parece que resulta perfectamente aplicable al caso del Ayuntamiento de Salamanca a la hora de ejecutar sus nuevos proyectos, iniciativas que acaban cristalizando y materializándose finalmente, pero con considerables meses de retraso sobre los plazos previstos inicialmente por las autoridades del Consistorio.

Un buen ejemplo de estas demoras es lo que está sucediendo con el ambicioso proyecto de transformación del Cerro de San Vicente en un gran parque arqueológico repleto de miradores y sendas para el disfrute de la ciudadanía, un plan que quiere combinar la continuidad de las excavaciones arqueológicas que se acometen en esta colina con la apertura de nuevo espacios para el descanso y el disfrute de la ciudadanía.

Los concejales que integran la Comisión de Fomento y Patrimonio de Ayuntamiento, comisión que preside el concejal del PP responsable del área, Daniel Llanos, se reúnen esta mañana en el Consistorio para debatir y aprobar, como primer punto del orden del día de la sesión, el proyecto de acondicionamiento de los accesos y el tratamiento de la ladera recayente a la Vaguada de la Palma del Cerro de San Vicente. De esta forma, este ambicioso proyecto urbanístico, presupuestado con 1,8 millones de euros, comienza a andar.

El cerro se convertirá en un parque arqueológico dotado de miradores, sendas y pasarelas

Las previsiones y cálculos del Ayuntamiento contemplan que estos trabajos podrían ser licitados el próximo mes de octubre, de manera que se pudieran adjudicar en noviembre con el fin de que las obras pudieran arrancar antes de finalizar el año.

Sin embargo, basta consultar las objetivas y fidedignas hemerotecas para obtener una elocuente e inapelable conclusión sobre el incuestionable y notorio retraso que arrastra el proyecto de remodelación de la fisonomía del Cerro de San Vicente. El 23 de marzo de 2018 el entonces concejal de Patrimonio y actual alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, presentó oficialmente a los medios de comunicación el Plan Director del Cerro de San Vicente, un documento que fue concebido para impulsar la protección y la puesta en valor de este emplazamiento, donde se conservan los restos arqueológicos de la aldea originaria de la ciudad de Salamanca que se gestó entre los siglos VII y IV antes de Cristo. El plan, según remarcó entonces Carbayo, articulaba un marco estratégico para permitir establecer futuras actuaciones en este parque arqueológico con el fin de mantener un equilibrio adecuado entre la conservación del yacimiento y su uso por parte de los ciudadanos.

Sin embargo, durante todo este largo periodo –nada más y nada menos que 16 meses– no se registró ningún avance y no ejecutó ninguna obra concreta de estas características en el Cerro de San Vicente. Tampoco se licitó el ambicioso proyecto y, en consecuencia, las proyectadas obras no pudieron empezar. Por si fuera poco, la convocatoria de las elecciones municipales del 26 de mayo y la constitución de la nueva corporación local elegida en las urnas dejaron aparcado temporalmente este proyecto, al igual que sucedió con otros, dejándolo aplazado para la nueva legislatura que acaba de comenzar. Así se entiende que el proyecto haya sido introducido en el orden del día de la Comisión de Fomento y Patrimonio de hoy, pese a que han transcurrido más de 16 meses desde su mediática presentación.

El Plan Director del Cerro de San Vicente, consensuado con la Junta de Castilla y León y que cuenta con la autorización y el visto bueno de la Comisión de Patrimonio Cultural, tiene como gran desafío compatibilizar la función arqueológica del paraje con la de parque urbano, espacio cultural y mirador de la ciudad, conviviendo de esta forma los trabajos arqueológicos con las visitas de salmantinos y turistas y potenciándose al mismo tiempo su dimensión sociocultural.

Las excavaciones para buscar nuevos restos convivirán con las visitas de los turistas

El plan propone continuar con las excavaciones arqueológicas que se vienen acometiendo en la plataforma superior en colaboración con los equipos de la Universidad de Salamanca, así como iniciar excavaciones arqueológicas en la zona donde se ubican los cimientos del antiguo Colegio Hispanoamericano, donde se construirá una estructura que protejerá los nuevos hallazgos de las condiciones climatológicas adversas y que permita la visión de los mismos a través de una serie de pasarelas, al igual que sucede ya con los restos arqueológicos protohistóricos originales.

La zona más próxima a la entrada, en la que fueron descubiertos restos de las fortificaciones y baterías francesas de la Guerra de la Independencia, será señalizada y dispondrá de cartelería informativa, continuando en el futuro las excavaciones, que también se ejecutarán en la zona donde su ubica la antigua casa de recreo benedictina.

Para potenciar su función de parque urbano, el plan director prevé la creación en el interior de una pequeña plaza desde la que se accederá a unos senderos en rampa sobre la ladera, con áreas estanciales para disfrutar de las vistas y del descanso, que comunicarán con la plataforma superior. A lo largo de estos senderos se colocarán bancos y se plantarán nuevos árboles. En la zona más próxima al Puentecillo de la Alberca, el plan prevé también la existencia de pequeños huertos urbanos.