La presunta estafa de la oficina de viajes de Ciudad Rodrigo podría afectar a 200 clientes

La mujer, tras asistir al registro de su agencia de viajes, entrando en el coche de la Guardia Civil ./EL NORTE
La mujer, tras asistir al registro de su agencia de viajes, entrando en el coche de la Guardia Civil . / EL NORTE

La propietaria de la agencia durmió el jueves en el calabozo y ya ha pasado a disposición judicial

LUCÍA CARRERASalamanca

El jueves por la noche, agentes de la Guardia Civil de Ciudad Rodrigo procedían a la detención de la dueña de la agencia de viajes Masira, en la localidad mirobrigense, por presunta estafa. A esas horas solo se habían presentado diez denuncias (valoradas en un presunto fraude de 19.000 euros) en la Comandancia de la Guardia Civil a la que se fueron sumando las que se registraron a lo largo del día de ayer (una veintena confirmadas a este diario) pero que serán muchas más. De hecho, fuentes de la investigación han confirmado a este diario que se están dando citas para el martes y el miércoles de la semana que viene para seguir presentando más. Se habla de hasta doscientos afectados. Tanto es así que Fernando Mateos, abogado de varias de las víctimas, aseguraba ayer que tiene la intención de pedir que el caso sea juzgado como causa única.

La situación ha revolucionado a la localidad y algunos de los vecinos se concentraban ayer por la tarde en la calle donde está situada la agencia de viajes Masira, para asistir desde fuera al registro del local que estaba practicando la Guardia Civil. Revisaron ordenadores y tomar huellas dactilares. La presunta autora de los hechos, que pasó la noche jueves al viernes en los calabozos, estuvo presente durante todo el registro.

Según algunas fuentes de la investigación, la organizadora de viajes hacía la reserva de viajes para sus clientes y, una vez iniciado el viaje, cancelar desde su oficina las reservas entre 24 y 48 horas antes de su disfrute.

También entraba dentro de su modo de actuación, convencer a sus clientes de contratar a una financiera para pagar parte el importe del viaje. Ella se encargaba de los trámites y creaba contratos de financiación a su favor de importe mayor.

La plataforma recientemente creada por Leticia Martín Palos, una de las afectadas, cifra en más de 200 las personas afectadas y en una cantidad superior a 600.000 euros el dinero presuntamente estafado. Leticia, su hermana Maribel y su familia son presuntas afectadas que se han prestado a contar su situación a este periódico.

Esta familia tenía pensado irse de crucero con motivo de las bodas de oro de sus padres y aseguran que fueron engañados por partida doble. Por una parte, pagaron 6.600 euros por un determinado crucero y, días antes de irse de vacaciones, la presunta estafadora les llamó para decirles que la naviera ofertaba menos plazas de las demandadas y les ofrecía ir a otro crucero de menor categoría.

A la vuelta del crucero, Leticia y su familia contactaron con la naviera que les aseguró que nunca se había llegado a hacer una reserva con ellos.

Por otra parte, la dueña de la agencia de viajes Masira les dio la opción de financiar la mitad del importe del viaje – unos 3.000 euros- y encargarse de los trámites. Sin embargo, las cuotas que les cobraban eran superiores a lo acordado. Cuando contactó con la financiera para aclarar esta situación, le dijeron que la financiación se había hecho por el importe total del crucero, no por la mitad.

Otros de los afectados son Rosalía Frades, su marido y sus cuñados, quienes confiaban en la agencia de viajes porque ya habían viajado previamente con ellos.

En esta ocasión, les ofrecieron una oferta de un viaje a Cancún y a Riviera Maya, por un importe de 699,99 euros por persona. A los pocos días de aceptar la oferta, la dueña de la agencia los llamó apresurada porque la oferta sólo valía en caso de financiar el pago. Cuando se dieron cuenta, el viaje que debía costar 1.400 euros por pareja, había costado 4.100 euros a cada matrimonio. La presunta estafadora, sólo les devolvió mil euros a cada pareja. Ellos aseguran no haber visto el contrato de financiación que tramitó la supuesta timadora.

Yohana Velasco y su marido se iban de luna de miel a México. El día antes de viajar, se encontraron con que los vuelos de ida no estaban reservados a pesar de haberse pagado. Tras una seria conversación con la dueña de la agencia, esta les consiguió en el último minuto los billetes.

La odisea de su viaje no terminaba ahí, porque cuando llegaron a México, el hotel que habían reservado para los 9 días no contaba con ellos y tuvieron que pasar las noches en dos hoteles diferentes que consiguieron hablando por teléfono con la agencia y «seguramente de menor valor a los que pagamos nosotros a través de la agencia» aseguraba Yohana.

Rocío Martín y su futuro marido contrataron hace casi un año su luna de miel para este septiembre. Pensaban irse a Riviera Maya, pero se han encontrado con que sus vacaciones, reservadas a través de la agencia, no se han pagado por lo que no pueden ir.

Rocío es la única persona a la que la presunta autora de la estafa estuvo cogiendo el teléfono hasta su detención el jueves por la tarde. La propietaria de la agencia de viajes «me aseguró que los problemas eran culpa de la empresa mayorista con la que contrata los viajes». Han pagado 4.000 euros por el viaje a través de una financiera y ahora se encuentran con que tienen que seguir pagando un viaje al que no pueden ir.

Otro de los afectados ha sido Luis José Benito, que ha presentado una demanda penal al haber pagado 1.280 euros por un viaje a Disney y no haber recibido ninguna documentación por el viaje, cuando fue a hablar con la presunta timadora el jueves, era demasiado tarde, la agencia ya estaba cerrada.

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