Las personas atendidas por Cáritas en Salamanca aumentan y superan las 12.700 en 2018

Carmen Calzada, Carlos López y José María Rodríguez, durante la presentación de la Memoria de Cáritas Diocesana de Salamanca. /WORD
Carmen Calzada, Carlos López y José María Rodríguez, durante la presentación de la Memoria de Cáritas Diocesana de Salamanca. / WORD

La entidad insiste en que «mucha gente se ha quedado fuera de la recuperación económica»

ROSA MARÍA GARCÍA / WORDSALAMANCA

Aunque parezca que la crisis se ha superado, los datos demuestran los contrario. El año pasado, Cáritas Diocesana de Salamanca incrementó en unas 2.000 las personas atendidas, alcanzando las 12.725; una cifra que llega hasta las 20.417 personas si se tienen en cuentan los participantes en los distintos proyectos de la institución, que en algunas ocasiones utilizan varios de los recursos que les ofrece.

El obispo de la Diócesis de Salamanca, Carlos López; la directora de Cáritas Diocesana, Carmen Calzada; y el secretario general de Cáritas Diocesana, José María Rodríguez, presentaron ayer la memoria de 2018 de la entidad.

«Comprobamos cada día que buena parte de la sociedad sigue necesitando nuestro compromiso», afirmó Calzada, quien insistió en que «hay realidades que no cambian», como «los empleos, en Salamanca estamos aún con 22.214 personas paradas, junto a trabajos muy precarios, personas sin hogar, el problema de la crisis migratoria o el de la vivienda, por nombrar solamente alguno».

Años atrás, añadió, «la línea que separaba a las personas empleadas de las paradas suponían una diferenciación clara, quien tenía trabajo contaba con las garantías de situarse en el espacio real de incursión y quien no, se acercaba a la pendiente de la exclusión. Desde hace tiempo esta frontera es difusa, hay un núcleo de personas que, a pesar de estas activas, deambulan hacia la exclusión con una precariedad indeseada».

Para Calzada, «hoy más allá de la dialéctica de los números, vivimos un momento histórico en el que el olvido del ser humano está adquiriendo niveles alarmantes. Esa voz y ese rostro de las personas en dificultades cerca de nosotros nos urgen a seguir trabajando sin descanso», porque «los pobres no son números, son personas, y resaltamos con más fuerza si cabe en estos momentos su voz y sus rostros».

En la misma línea se pronunció José María Rodríguez, quien señaló que «aunque hemos superado la crisis macroeconómicamente, hay mucha gente que se ha quedado fuera» y las personas que «estaban en situación de exclusión han ido a peor», existiendo una gran desigualdad entre una población y otra.

Rodríguez hizo públicos los datos de lo que ha sido la actuación de Cáritas con las personas más vulnerables y desfavorecidas durante el año pasado; una intervención, dijo, que ha sido posible gracias a la colaboración de muchas personas.

Durante el 2018, Cáritas llevó su atención a 12.725 personas, superando los 20.400 beneficiarios, con un incremento en relación al año anterior; un aumento que también se registró en los acogimientos realizados en el proyecto personas sin hogar: 422, frente a las 380 del año anterior, y de ellas, 267 se acercaron a Cáritas por primera vez. En total, el número de atenciones realizadas alcanzó las 1.624.

En el conjunto del área de inserción social, la entidad trabajó con 856 personas, el 80% hombres entre los 40 y 54 años. El centro Espacio Abierto tuvo una media de asistencias diaria de 43 personas, con 15.661 asistencias y 432 participantes diferentes.

En cuanto al centro de acogida Padre Damián, pasaron por allí, en primera fase, 146 personas y 33 en segunda fase; residieron un promedio de 29 personas al día, con una estancia media de 75 días.

Dentro del programa de atención a personas con sida, se acogió a 52 personas en total, de las que 25 residieron en la Casa de Acogida Samuel, que, recordó Rodríguez, celebra en estos días su 25 aniversario, siendo la primera casa de este tipo que se abrió en Castilla y León en los inicios de esta enfermedad y una de las dos que hoy aún permanecen.

Por lo que respecta al programa de prevención y atención a las drogodependencias, en el proyecto Lazarillo se atendieron 115 casos con una edad media de 17 años, y se realizó una escuela de familias, con 21 participantes, así como 10 talleres de reducción de riesgos del consumo de alcohol, con 151 participantes. En el servicio ambulatorio del Centro de Día se atendió a 394 personas y 52 familias; mientras, la atención integral del Centro de Día alcanzó a 98 familias y 66 participantes, de los que 33 ingresaron por primera vez y 48 tuvieron tratamiento de drogas. En su programa de intervención con reclusos y exreclusos, trabajó con 450 personas en acogida y seguimiento, y se avalaron 40 permisos penitenciarios.

En el centro de día de salud mental Ranquines, 70 personas solicitaron atención durante el año pasado, de las que 36 estaban sin hogar o en situación de exclusión social, y otras 16 en vulnerabilidad por el aislamiento social.

Estos datos en cuanto al área de inserción social de Cáritas Diocesana de Salamanca. Por lo que respecta a la inserción laboral, atendió a 1.696 personas, ofreciendo un total de 8.691 respuestas. La mayoría de los participantes fueron mujeres, españolas, entre los 40 y los 60 años.

La entidad cuenta, además, con una Agencia de Colocación, reconocida por el Servicio Público de Empleo Estatal. En 2018 encontraron un empleo 402 personas que fueron atendidas por los diferentes recursos de empleo de Cáritas y 146 a través de la agencia. Por el servicio de información laboral pasaron 1.356 personas, mientras que fueron 259 las atendidas en el de orientación y 231 las que participaron en el proyecto de formación de empleadas de hogar.

Por lo que respecta a la acción comunitaria, Cáritas cuenta con 33 equipos parroquiales en la Diócesis, a través de los que realiza diferentes acciones. Así, el año pasado se acogió a 2.424 familias y a 1.440 hogares les ayudó en gastos de vivienda y de primera necesidad; además de acompañar a 792 familias. En total, se beneficiaron de esta línea 7.272 personas y se dieron 3.718 ayudas, con un importe de 678.527 euros.

En el programa de infancia y juventud participaron 554 niños y niñas; y 67 personas en los talleres prelaborales. Además, en las parroquias de Salamanca hay 9 puntos de encuentro y respiro familiar en los que participan 224 mayores.

Dentro de las personas se acogen a los distintos proyectos de Cáritas, 2.412 son inmigrantes.

Por otro lado, su aportación en proyectos de cooperación internacional fue de 20.000 euros.