La pasarela sobre el río se convierte en el fruto de la reivindicación vecinal mirobrigense

El alcalde, junto a los vecinos y algunos concejales, fue el primero en cruzar./S.G.
El alcalde, junto a los vecinos y algunos concejales, fue el primero en cruzar. / S.G.

El acto inaugural, al que se sumó un grupo de vecinos, tuvo un tono totalmente festivo con música incluida

S.G.CIUDAD RODRIGO

La zona de la Pesquera tomó aspecto festivo en la tarde de ayer con la inauguración de la pasarela sobre el Águeda, de hecho, no faltó ni la música de un tamborilero.

«Es un día de alegría», apuntó el alcalde, Marcos Iglesias, momentos antes de cortar la preceptiva cinta, «un día en el que la reivindicación vecinal más clásica se lleva a efecto».

Para hablar de esta pasarela hay que remontarse al año 2014 cuando un grupo de vecinos colocó en este mismo espacio otra infraestructura que permitiría cruzar a la gente sin necesidad de utilizar los pontones, que se seguirán manteniendo, o desplazarse hasta el puente.

Lógicamente, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) dio orden inmediata de que aquello se retirara pues era un obstáculo en el río carente de medidas de seguridad.

Los vecinos, con José Manuel Jerez a la cabeza, en la actualidad concejal, no dejaron de insistir y el Ayuntamiento se convirtió en aliado pues durante los dos últimos años se han estado presentando proyectos y reservando una partida de unos 50.000 euros para la actuación. En los últimos días, desde Ciudad Rodrigo En Común-Izquierda Unida se reivindicaba su trabajo en este sentido durante la pasada legislatura.

«Sin esa idea de la reivindicación vecinal hoy no sería una realidad la pasarela», insistió Marcos Iglesias, «además, va a mejorar la vida de muchas personas que no podían pasar por los pontones». Por otra parte, valoró que esa infraestructura, «va a conectar la zona del Arrabal con la principal zona de ocio de la ciudad».

El periodo en el que puede permanecer instalada la pasarela va del 1 de junio al 30 de septiembre, posteriormente, se desmontará por módulos y se mantendrán las zapatas para volver a encajar las diferentes partes al verano siguiente.

Este año, en concreto, la colocación ha sufrido cierto retraso porque la obra no se autorizó hasta el 1 de julio. En cualquier caso, desde ayer por la tarde ya es una realidad, más que esperada.