Los pacientes del hospital requieren de unos 22.000 componentes sanguíneos cada año

Personal médico y de enfermería del servicio de Transfusión./Laya
Personal médico y de enfermería del servicio de Transfusión. / Laya

El servicio asistencial con mayor demanda es Hematología, seguido de Traumatología y Urgencias

EVA CAÑASSalamanca

El servicio de Transfusión, que depende a su vez de Hematología, cuenta con cuatro secciones operativas: Aféresis, Procesamiento Celular, Imunohematología y Transfusión. Cada una de ellas es de vital importancia y quizás muy desconocida por la población pese a que presta servicio tanto al propio Complejo Asistencial de Salamanca, a otros hospitales de la Comunidad y fuera de ella o a AtenciónPrimaria.

Como describe el recién nombrado jefe de servicio de Hematología, Marcos González, se trata de un servicio central «que atiende a la parte clínica, por ejemplo, cuando en un momento determinado los pacientes precisan de un tratamiento de transfusión». En concreto, del componente sanguíneo que requiera, bien sean hematíes, plaquetas o plasma. Este responsable también añade que es un servicio «muy importante», donde se cuida la seguridad y está todo protocolizado.

En cuanto a la labor en la zona de Transfusión, cabe recordar que todos los médicos de las unidades clínicas que atienden pacientes pueden necesitar una transfusión de hematíes, plaquetas o plasma, y la solicitan al servicio de Transfusión a través de un formulario impreso o a por Jimena IV. «Aquí se recibe la prescripción del facultativo junto a una muestra del paciente receptor», detalla la directora responsable del servicio de Transfusión, Olga López.

Su tarea consiste en recibir el volante de la muestra y hacer las pruebas oportunas que el paciente necesite, según sus características:«No es lo mismo transfundir a un neonato a término que a una mujer embarazada o a una persona mayor», por poner algunos ejemplos.

Por otro lado, recordar que la transfusión de sangre total se ha desestimado hace mucho tiempo y desde hace décadas que no se realiza (finales de los 70). «El donante dona en su conjunto pero luego se fracciona y se separan los componentes sanguíneos:hematíes, plaquetas y plasma, y nosotros transfundimos al receptor lo que necesite, pero no todo», argumenta López.

De este modo, el médico tan solo prescribe el componente necesario, «porque transfundir componentes que no necesita se traduce en eventos adversos para el paciente o en potenciales riesgos». Olga López asegura que hoy en día, la base óptica es transfundir al receptor lo que necesita, «es una política de uso óptimo de componentes».

Dentro del Complejo Asistencial de Salamanca, el servicio que más transfunde, «con muchísima diferencia», es Hematología, y hasta el año pasado, el segundo era Urgencias pero fue superado por Traumatología, «porque cada vez se realizan más intervenciones y en pacientes más mayores que necesitan transfusiones». De hecho, en Hematología se transfunde un 60% de los hematíes y un 90% de las plaquetas del hospital. En el resto de servicio es menos frecuente la demanda. De todos los componentes, el más demandado son los hematíes. En total, se manejan unos 22.000 componentes sanguíneos anuales (1.800 al mes), y de ellos, 19.000 son hematíes, unas 2.000 plaquetas y 300 de plasma.

Otra de las zonas del hospital donde también suele haber demanda son los quirófanos, en concreto, en intervenciones más graves y complicadas, como una cirugía cardiaca o hepática, entre otras. En el servicio de Transfusión cuentan con un pequeño almacén con componentes sanguíneos, pero todos los días se hace pedido al Centro de Hemoterapia de Valladolid. Cabe destacar que cada componente tiene un periodo de caducidad. El plasma congelado puede durar hasta dos años, los hematíes, 42 días y las plaquetas, una semana.

Aféresis es otra de las secciones del servicio de Transfusión, donde se realizan tanto las aféresis terapéuticas como las de colecta de progenitores hematopoyéticos para trasplante. «Las aféresis terapéuticas son unos procedimientos en los cuales se realiza una extracción de la sangre del paciente, se centrifuga y se separa el componente que tiene el problema, y bien se elimina o se recambia», detalla la responsable de este servicio. En este hospital se realizan diferentes tipos de aféresis terapéutica, y de algunos de ellos son de referencia para toda Castilla yLeón.

En cuanto a las aféresis de progenitores hematopoyéticos, se destinan a los pacientes que tienen una enfermedad hematológica que necesitan un trasplante de médula ósea, ya sea autólogo (autotrasplante) o alogénico (donante). En cuanto a las donaciones altruistas, Olga López anima a la población a ser donante de médula ósea, y además, aclara que la extracción por médula es mucho menos frecuente. De una media de 150 trasplantes al año, unos 148 son de sangre periférica (por aféresis) y dos de médula ósea. «Hay que animar a los donantes y a las personas sanas que no tengan miedo», advierte. A ese donante se le conecta a una máquina, «¿y qué componente obtengo?», como responde esta doctora, «las células madre, no me hace falta nada más, solo el tipo de célula que necesito».

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