Desarticulan un grupo organizado sospechoso de asaltar diez viviendas en la zona del parque Picasso

Bienes intervenidos por la Policía Nacional en Salamanca./WORD
Bienes intervenidos por la Policía Nacional en Salamanca. / WORD

Marcaban las puertas de los domicilios para comprobar que no había moradores

REDACCIÓN / WORD

Agentes del Cuerpo Nacional de la Policía detuvieron en Valladolid, Ávila y Salamanca a once integrantes de grupos criminales de carácter internacional que se dedicaba a cometer robos con fuerza en viviendas por toda España, en cuatro operaciones distintas, según informó hoy la Policía en un comunicado, recoge Ical.

El grupo de Salamanca, compuesto por seis varones georgianos, cometía robos con fuerza mediante la técnica del 'bumping', que consiste en golpear una llave maestra con un martillo u objeto contundente para hacer vibrar los pitones del bombillo hasta que enrasan. Los detenidos son los presuntos autores de más de una decena de robos con fuerza cometidos en diez días. Cinco de los detenidos eran de Georgia y se habían desplazado juntos a España, instalándose en Salamanca pocos días antes de cometer varios robos con fuerza en esa misma ciudad, como informaron fuentes policiales.

El modus operandi de la banda consistía en colocar marcadores en las puertas de los pisos para asegurarse que no había moradores y posteriormente, acceder al interior y sustraer objetos de valor con fácil salida en el mercado ilícito.

La investigación comenzó cuando se tuvo conocimiento de más de una decena de robos con fuerza en apenas diez días en Salamanca. Además, percibieron que todos ellos se habían cometido en una misma zona, en viviendas próximas al Parque Picasso de la capital, y del mismo modo. En todos los casos habían colocado un hilo de pegamento entre la puerta de la vivienda y el marco superior de la misma y habían accedido al interior sin ocasionar daños.

Cámara de vigilancia

Con el avance de la investigación, los agentes determinaron que había dos grupos de varones, de nacionalidad georgiana, alojados en dos pisos de Salamanca. Asimismo, observaron que la estancia de los investigados coincidía temporalmente con el inicio de los robos con fuerza en las viviendas. Por lo que se estableció un dispositivo que permitió localizar a dos varones saliendo de un portal y a otros tres saliendo de otro, uniéndose estos últimos a los primeros. En ese momento, los agentes reconocieron a dos de ellos como los presuntos autores de un robo cometido días antes. Fue posible gracias a una cámara de vigilancia que había instalada en una de las viviendas, en la que se les ve con la cara descubierta manipulando la cerradura de la puerta, accediendo al interior, y abandonando el domicilio media hora después.

Los agentes identificaron y detuvieron a los investigados, cinco varones de nacionalidad georgiana de entre 30 y 35 años de edad, y localizaron entre sus pertenencias 12 ganzúas que les fueron intervenidas. Asimismo, registraron los dos pisos en los que se alojaban e incautaron relojes, 1.234 euros en efectivo, y numerosos paquetes y botes de adhesivo, entre otros objetos.

En uno de los registros, los agentes localizaron a un sexto varón, que también fue detenido por pertenencia al mismo grupo criminal. Todos los arrestados, a excepción de uno de ellos que vivía en España desde 2016, eran de Georgia y habían abandonado su país el mismo día para trasladarse a Salamanca en un vehículo alquilado.

Este tipo de grupos organizados se caracteriza por ser itinerante y con gran movilidad por todo el territorio nacional. Además, sus miembros están altamente cualificados y sus funciones y tareas se encuentran perfectamente definidas y repartidas.

Antes de perpetrar un robo, los ahora detenidos, escogían las viviendas en las que iban a robar y colocaban marcadores en sus puertas, que son difíciles de detectar y les permiten saber si los moradores se encuentran o no en su interior. Una vez cerciorados de que el piso estaba vacío, manipulaban la cerradura mediante el método bumping. De esta forma, consiguen la apertura de la puerta sin causar daños. A continuación, accedían al interior para registrarlo y sustraer el dinero y las joyas.