El Museo de Salamanca expone obras incautadas a un grupo criminal para aclarar su origen

Presentación de las obras que se expondrán hasta que la Guardia Civil esclarezca su procedencia/LAYA
Presentación de las obras que se expondrán hasta que la Guardia Civil esclarezca su procedencia / LAYA

La muestra pretende ayudar con la identificación de los legítimos propietarios de las mismas, realizadas en los siglos XV y XVI

REDACCIÓN / WORD

El Museo de Salamanca, propiedad de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, expone como piezas del mes tres obras incautadas a un grupo criminal en el marco de la operación 'Falsum', por la que se desarticuló el pasado febrero a una banda especializada en delitos contra el patrimonio, con el objetivo principal de dar a conocer su paradero actual y que la Guardia Civil pueda esclarecer su procedencia e identificar a los legítimos propietarios de las obras.

Así lo explicó ayer el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca, Jorge Montero Llacer, quien señaló que tras la detención el pasado mes de febrero de seis personas por el robo de joyas y obras de arte cometido en doce provincias españolas, se abrió una nueva operación llamada 'Imaginibus' «con la idea de esclarecer el origen de estos cuadros», recoge Ical.

En total, se incautaron 20 obras de arte de las que, tras un estudio previo, se consideraron ocho como de especial interés». Cinco de ellas se atribuyeron a la afamada monja pintora Isabel Guerra, que desde el Monasterio de Santa Lucía de Zaragoza confirmó no solo la autoría sino la propiedad de los cuadros, que se encontraban en la casa familiar de sus padres en Madrid hasta que fueron robados en 2011, por lo que le fueron entregados por la autoridad judicial al ser la legítima propietaria.

Sin embargo, las otras tres obras de especial interés y de motivo religioso se dataron en el siglo XV y XVI y, tras un estudio de diferentes expertos, se consideraron copias de los cuadros 'La Epifanía o Adoración de los Reyes' y 'El Santo entierro' de Juan de Borgoña, cuyos originales se encuentran en la Capilla de la Epifanía de la Catedral de Toledo, y 'La Anunciación' de Juan Correa de Vivar, ubicada en el Museo del Prado de Madrid.

«Desconocemos el origen de los cuadros y donde han estado estos años», continuó Montero Llacer, quien en ese sentido ubicó tanto la exposición como su difusión a través de los medios de comunicación como forma de «ayudar a esclarecer el origen de los cuadros para continuar con la investigación y, si ha habido algún delito, terminar de esclarecer este asunto».

De esta manera, el Museo de Salamanca será el depositario de las tres obras «al menos durante un tiempo»» ya que el destino final de los cuadros, una vez esclarecidos completamente los hechos y si se encuentra a sus legítimos dueños, será «el que determine la autoridad judicial».