El movimiento contra el acoso escolar echa a andar con el I Paseo de Orientación

Organizadores y colaboradores, al final de la inicitiva celebrada ayer contra el acoso escolar. /WORD
Organizadores y colaboradores, al final de la inicitiva celebrada ayer contra el acoso escolar. / WORD

Unos 150 niños participan en un acto novedoso por el centro de Salamanca para fomentar valores, concienciar, visibilizar y unir contra el bullying 

ROSA MARÍA GARCÍA / WORDSALAMANCA

Con el objetivo de concienciar y visibilizar, fomentar valores, así como aunar esfuerzos de todos para erradicar un problema que afecta a uno de cada tres menores, la Asociación Salmantina Contra el Bullying y Ciberbullyin (Ascbyc) celebró ayer, con mucho éxito, el I Paseo de Orientación Contra el Acoso Escolar, organizado junto con la Fundación General de la Universidad y el club Oesteextrem.

Una actividad pionera en Salamanca con la que «echa a andar el primer movimiento contra el acoso escolar», afirmó Carmen Guillén, presidenta de Ascbyc. Un movimiento, añadió, que va a continuar y en el que tiene cabida todo el que quiera ayudar para luchar contra el acoso escolar.

La novedosa iniciativa estaba previsto celebrarse el pasado 2 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional Contra el Bullying, pero tuvo que posponerse y realizarse ayer. Una actividad que ha supuesto un gran esfuerzo de organización, pero con las que «nos sentimos muy satisfechos. Ha sido un acto muy bonito y, además, el mensaje ha calado», señaló Guillén, agradeciendo la buena respuesta dada al acto.

Alrededor de 150 niños de 4, 5 y 6º de Primaria de tres colegios -Santa Catalina, Colegio Reina Isabel de Carbajosa de la Sagrada y Misioneras de la Providencia- participaron en este evento deportivo y educativo, que fue una prueba de orientación urbana. Cada participante escolar, con un mapa de apoyo, se orientó y tuvo que encontrar los puntos o stands de las entidades que participaron en el menor tiempo posible.

La vicedecana Maribel Fidalgo fue la madrina y el delegado de la Junta leyó el manifiesto

Con salida y llegada en la plaza del Liceo, las mesas o stands se ubicaron en la plaza Anaya, Catedral, Casa de las Conchas, plaza de las Agustinas, calle Libreros, plaza de la Libertad, plaza del Corrillo, Palacio de Anaya, Rúa y fachada de la Universidad.

En ellas, los niños recogían mensajes contra el acoso escolar y se les ponía un sello al pasaporte que se les había entregado, junto con un mapa de dicho recorrido. Además de localizar a las empresas y los puntos marcados en el mapa, durante el recorrido dos guías de Turismo les informaban sobre los lugares emblemáticos de la ciudad. Al terminar el recorrido y presentar los carnés sellados, se les entregó, tras un sorteo, un premio grupal para cada centro escolar.

La iniciativa contó con una madrina, la vicedecana de la Facultad de Ciencias, Maribel Fidalgo, además de crearse un Comité de Honor. Estuvieron presentes el delegado de la Junta de Castilla y León, Bienvenido Mena, el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, y representantes de los distintos grupos del Ayuntamiento, que en plena campaña, quisieron mostrar su respaldo al acto contra el bullying.

Al final, todos los participantes se juntaron en la mesa de llegada, donde se procedió a la lectura de un manifiesto y se realizó una fotografía grupal con la forma de un Atrapasueños, el logotipo de la Ascbyc.

Bienvenido Mena fue el encargado de ller el manifiesto, que clausura el acto. «Los aquí presentes, con motivo del I Paseo de Orientación contra el acoso escolar que se lleva a cabo en la ciudad de Salamanca para conmemorar el Día Internacional Contra el Acoso Escolar, manifestamos estar en contra de todo tipo de violencia, sean cuales sean sus formas, violencia de género, maltrato animal, acoso laboral, violencia a menores y, en especial, la violencia que manchan nuestras aulas, que suponen actos que consideramos intolerables que nosotros como adultas debemos denunciar y, sobre todo, los que hay que concienciar».

Erradicar «esta grave conducta, no es fácil, ya que aumenta considerablemente y se modifica en el transcurso del tiempo. Suelen ser conductas silenciadas ante la pasividad de la mayoría de los actores que, aun conscientes de la situación, permanecen inmóviles por diferentes motivos». El acoso escolar, continuó el manifiesto, «nos muestra sus diferentes caras disfrazadas de todo tipo de actos que esta sociedad no puede ni debe permitir, ya que sus consecuencias, en muchos de los casos, conducen a situaciones extremas».

Por eso, los asistentes se comprometieron «a concienciar socialmente tratando de romper la ley del silencio que tanto daño hace y sobre aquel que hay que trabajar desde todos los ámbitos; a la promoción de diferentes actividades que aporten herramientas necesarias para identificar y tratar de solventar estas actitudes de manera efectiva; y a intentar que la convivencia estudiantil se rija mediante valores que se están perdiendo como son el respeto, la tolerancia y la empatía. No se puede permanecer mirando hacia otro lado cuando tenemos la posibilidad, entre todos, de conseguir minimizarlos».

La iniciativa contó con el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca, la Policía Local, la Diputación y la Junta de Castilla y León, y participaron trece empresas y entidades salmantinas: Grupo Ecotisa, Centro Comercial El Tormes, Everis, Caja Laboral Kutxa, Paula Romero Clínica Médica, Hello School, Centro de Fisioterapia Raquis, Club Deportivo Unionistas, Afibrosal, Comanplay.