Miranda del Castañar acoge la última de las exposiciones del bordado popular

Numerosas autoridades socialistas asistieron a la inauguración de la exposición del bordado serrano en Miranda del Castañar./M. J. G.
Numerosas autoridades socialistas asistieron a la inauguración de la exposición del bordado serrano en Miranda del Castañar. / M. J. G.

Numerosas autoridades socialistas arropan la inauguración de la muestra para poner en valor el patrimonio inmaterial serrano

MARÍA JESÚS GUITÉRREZ / WORDMiranda del Castañar

La villa medieval de Miranda del Castañar ha sido el último municipio en el que ha recalado la exposiciones del bordado popular dentro del Plan Entre2 promovido por la Red Arrayán, con la colaboración de la Mancomunidad Sierra de Francia y de una serie de entidades y ayuntamientos.

La exposición está formada por dos espacios, uno con los paneles explicativos y vídeos sobre el pasado, presente y futuro del bordado serrano, que se encuentra en la Alhóndiga; y otro, ubicado en el salón de plenos, donde hay piezas con bordados realizados por las mujeres mirandeñas. La muestra, que está abierta al público hasta el día 28 de jueves a domingo de 11:30 a 14:00 horas y de 17:30 a 20:30 horas, fue inaugurada ayer con la presencia de numerosas autoridades socialistas, ya que se pudo ver a la subdelegada de Gobierno, Encarnación Pérez; los diputados Fernando Rubio y Antonio Luengo, la senadora Elena Diego, la procuradora Rosa Rubio; además de alcaldes de la zona como Soledad Álvarez y Miguel Martín, de Mogarraz y Las Casas del Conde, respectivamente. Pero también el diputado de Ciudadanos Manuel Hernández y numerosas personas que quisieron arropar al nuevo equipo de Gobierno en su primer acto público.

Una inauguración que abrió el alcalde, Juan Pablo Gutiérrez, quien señaló que «el bordado popular nos une a todos, porque es de la Sierra de Francia» y debe conseguir que sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC), un bordado que se ha mantenido en el tiempo gracias a las mujeres. En este sentido, dio las gracias a las mirandeñas que han hecho posible la exposición, pero también a todas las mujeres serranas por haber mantenido este legado, a la Red Arrayán y a la Mancomunidad Sierra de Francia por hacer posible la exposición y a Concha Hernández, exalcaldesa de Mogarraz, «impulsora en esta iniciativa». Y antes de acabar, Gutiérrez pidió perdón por su atrevimiento, pues aprovechó que había tantas autoridades en el acto para pedir ayuda para solventar problemas tan graves como «la despoblación», para «garantizar servicios básicos», como los sanitarios, pero también uno que es «vital: el agua para consumo humano».

A continuación tomó la palabra Concha Hernández, que quiso destacar que «impulsoras son las mujeres de la Sierra de Francia», una tierra por la que hay que luchar de forma conjunta y no individualmente; «hay que luchar por la cultura, tan arraigada en esta tierra» y por problemas que asolan esta zona, despoblación, falta de agua, incendios, voluminosos...

Respecto al bordado serrano recordó todo el trabajo realizado por José Ángel Poveda y ella visitando cantidad de despachos desde hace dos años para sacar este proyecto adelante para que el bordado popular sea reconocido como BIC. Pero sobre todo, la importancia del bordado en cuyas puntadas hay «muchas lágrimas, sacrificio y mucho silencio» de las mujeres serranas.

José Ángel Poveda, por su parte, recordó cómo esta iniciativa surgió de una conversación con Concha Hernández, con la que comparte anhelos y con la que ha trabajado codo a codo, demostrando como ayuntamientos y asociaciones pueden ir de la mano en pro del desarrollo de la comarca. Se trata de una iniciativa en la que es muy importante «resaltar el protagonismo de la mujer», porque «éste es un proyecto humano», que ha sido posible gracias a la ilusión y las ganas de las serranas que han colaborado en cada una de las exposiciones, ya que cada una de ellas ha mostrado piezas del pueblo correspondiente.

Exposición, añadió, con la que finaliza un primer ciclo, quedando ahora los paneles, que son propiedad de la Junta de Castilla y León, en manos de la Mancomunidad Sierra de Francia y físicamente en Mogarraz, con el objetivo de llevarlos a otros lugares, incluso a Salamanca.

El siguiente en tomar la palabra fue Jesús Málaga, un enamorado de la Sierra de Francia y un estudioso de la historia de la ciudad y la provincia, quien resaltó que en su historia siempre aparece «la fuerza que tienen estos pueblos para pedir y reclamar cosas» e hizo referencia a cuando a principios de siglo XX se reclamó desde el antiguo partido de Sequeros un ferrocarril que uniera Béjar con Ciudad Rodrigo pasando por la Sierra de Francia.

Además, señaló que dentro de las señas de identidad de Sierra está su patrimonio inmaterial e histórico-artístico que está todavía por explotar, como el convento de Santa María de Gracia en San Martín del Castañar o el de la Casa Baja en El Maíllo, sin olvidar el propio castillo de Miranda del Castañar. Por ello pidió, a los políticos asistentes, ayuda para una zona que es de las más hermosas de la Península Ibérica.

Cerró las intervenciones Encarnación Pérez, quien explicó que con 14 años recorría esta tierra con Pilar Magadán para recoger sus tradiciones, costumbres e historia, y que aprendió a bailar el picao en Mogarraz, enseñándolo después en El Cabaco. Por eso, para ella era muy bonito volver a un territorio que le recuerda momentos de su juventud.

Como no podía ser menos, hizo referencia a la exposición que ayer se inauguraba, que refleja el pasado, presente y futuro del bordado. El pasado, afirmó, «es una maravilla, construido con base en la diversidad, a diferentes culturas, desde el siglo XIV», un pasado que analiza muy bien Carmen Espinel, que ha realizado «un magnífico trabajo» sobre este patrimonio. Además, recordó que la Sierra de Francia es una joya para Salamanca, Castilla y León y toda España y todo aquello que es «bueno y bonito hay que cuidarlo y eso también es responsabilidad pública».

Sobre el presente manifestó que está en «luchar y trabajar» y un «buen alcalde es el que se preocupa desde el momento cero» de ahí que sí fuera el momento adecuado para que el primer edil hiciese sus reivindicaciones, aceptando el guante desde la Subdelegación de Gobierno, que os «va a apoyar y acompañar para solucionar» los problemas. Y respecto al presente del bordado, está en los talleres que se están haciendo, que recogen «un legado maravilloso y plural». Y el futuro, «se está haciendo ya», afirmó, siendo el primer paso conseguir la declaración de BIC de la Junta y después de Patrimonio Inmaterial por la Unesco.