La luna al alcance de la mano

La Osae invita a participar hoy en una jornada de observación lunar

Un niño, en la jornada de observación del año pasado. /Word
Un niño, en la jornada de observación del año pasado. / Word
D. BAJO / WORDSalamanca

La Organización Salmantina de la Astronáutica y el Espacio (Osae) saca hoy sus telescopios a la calle. El 28 de octubre se celebra en todo el mundo la Noche Internacional de la Observación de la Luna y Salamanca se suma a este evento de mano de la Osae.

Uno de sus miembros, Jorge Carro, explica que esta noche se conmemora todos los años. La Nasa y otras organizaciones astronáuticas buscan una fecha entre primeros de septiembre y finales de octubre y hacen un llamamiento mundial para que la gente descubra los secretos de nuestro satélite. Según Carro, es «una gran excusa» para que los aficionados a la astronomía y el gran público en general «puedan conocer la luna. Es una noche al año para que todos la descubran». El único condicionante es la fase lunar: cada año es distinta (creciente, llena o menguante) para que la experiencia también varíe.

Los miembros de la Osae llevarán sus telescopios a la plaza de la Concordia entre las 20 y las 23 horas. Así, invitan a todos los salmantinos a unirse a la jornada de observación. Jorge Carro añade que habrá una decena de telescopios con distintos aumentos para que cada vistazo sea único.

La Osae lleva ocho años organizado este evento en Salamanca y es «el más multitudinario, sin duda». En ediciones anteriores han llegado a contar más de 1.500 participantes en la noche de observación lunar. Acudan los que acudan esta noche podrán ver cráteres, cordilleras y mares lunares. «Mucha gente no sabe que en la Luna hay montañas. Se preguntan cómo puede ser y nosotros les explicamos que hay cordilleras, mares... se sorprenden de que, en ese aspecto, sea tan parecida a la Tierra». Los cráteres llaman mucho la atención. «Mucha gente alucina al verlos por un telescopio. En la Tierra no se ven tanto».

Y por supuesto, está la cuestión que les hacen todos los años. «Nos preguntan si ve la bandera de EE UU», afirma Carro. «Y algunos padres bromean con sus hijos y les preguntan si son capaces de ver las pisadas de los astronautas. Esta noche da para muchas anécdotas».

Y que nadie se preocupe si hay alguna nube. «Aunque haya alguna nube, siempre aparecen claros para ver la luna. Hemos tenido ediciones con el cielo cubierto y al final hay claros. Ningún año se ha dejado de observar por las nubes», aclara Jorge Carro.