«Las letras siempre se han impuesto al yugo de la falta de libertad»

Alberto Blanco, con su último libro./WORD
Alberto Blanco, con su último libro. / WORD

En su último libro, el escritor Alberto Blanco descubre cómo se compraban y vendían los incunables en el franquismo

EVA CAÑAS / WORD

Este escritor salmantino presenta esta tarde en la librería Santos Ochoa, a las 19:30 horas, su noveno libro y su tercera novela bajo el título de 'El mago de las palabras olvidadas', cuyo protagonista es hijo de un librero ciego y huérfano, nacido en Salamanca.

– ¿Qué van a experimentar los lectores cuando tengan el libro en sus manos?

–Los lectores van a tener la oportunidad de descubrir una obra en la que se mezclan diversos personajes y distintas tramas. Se trata de un libro que ahonda en la figura de Gustavo Torreluz, que nace un 23 de abril a la sombra de la escultura de Fray Luis de León, en el Patio de Escuelas de Salamanca, y que va a tener que enfrentarse a la cruel realidad de ser huérfano de madre e hijo de un librero ciego en unos años en que muchos ejemplares estaban prohibidos por el régimen franquista. Sinceramente, espero que los lectores se diviertan leyendo la obra y que las sonrisas se perfilen en sus rostros al ir descubriendo a los personajes.

– ¿Qué mensaje quiere lanzar?

–Que la luz de los libros no se va a apagar nunca y que la imaginación siempre estará presente en los corazones de los que sueñan con los ojos abiertos. Que a pesar de las dificultades y los obstáculos, las obras en papel siguen aportando ilusión a la realidad.

– ¿Cómo surgió escribir este libro?

–Me lo propuso Antonio Palacios, un librero con corazón de ángel de Alcalá de Henares, en una edición de la Feria del Libro, en la que me hallaba firmando ejemplares de mi libro de relatos cortos: 'Lo que te conté al oído en una mañana de otoño'. Recuerdo que me dijo, con voz taimada, que por qué no daba forma a un Lazarillo de Tormes adaptado al siglo XXI. Y eso es lo que empecé a hacer, aunque luego la novela fue por otros cauces y han ido surgiendo otras tramas que dan más emoción al trabajo creativo presente en el libro.

– ¿Tenía claro que quería ambientarlo en Salamanca y por qué?

– Sí, porque es mi tierra y quería que quedase bien claro que el personaje también es salmantino y que posee los valores de humildad, sencillez y esfuerzo que nos definen a los habitantes de esta ciudad. También hay que decir que gran parte de la obra transcurre en Madrid, un lugar que también ha sido muy importante en mi vida.

– De los personajes de la literatura universal de los que habla en el libro, ¿cuáles son sus favoritos y por qué?

– Pues si te soy sincero me quedo con la locura soñada de Don Quijote, la pasión de la Celestina y el instinto pícaro y de supervivencia del Lazarillo de Tormes. Estos tres personajes son un reflejo de la literatura que se crea desde el corazón y para cautivar las almas de los lectores.

– ¿Por qué se centra el relato en la España franquista?

– Porque deseaba contar las dificultades que había para tratar con determinadas obras y cómo las letras siempre se han acabado imponiendo al yugo de la falta de libertad. Cuando todo se oscurece por el afán de unos pocos de manipular y extorsionar a la población, tan solo los sueños y las ilusiones, que muchas veces emanan de la literatura, son capaces de mantener en pie a las personas y que no dejen de luchar por sus derechos.