El lavado de manos es una de las claves para evitar los contagios de la bronquiolitis

La mano de un bebé, en la planta de Neonatología. /LAYA
La mano de un bebé, en la planta de Neonatología. / LAYA

Los pediatras enumeran una serie de recomendaciones para que la bronquiolitis no afecte a los recién nacidos

E.C. / WORDSALAMANCA

La bronquiolitis es una infección respiratoria provocada la mayoría de las veces por el virus VRS (virus respiratorio sincitial) y que en los recién nacidos o menores de tres meses puede llegar a complicarse y ser motivo de ingreso hospitalario.

Este es uno de los motivos por los que desde el servicio de Pediatría ponen en marcha una serie de medidas cada temporada de epidemia, en formato de recomendación, para aplicar en la planta de Maternidad, con los recién nacidos, que tienen mayor riesgo de contagio y a su vez de complicaciones. Cabe recordar que el virus VRS que causa la bronquiolitis es muy contagioso y se transmite a través de las secreciones respiratorias por vía área (tos, estornudos, etc.) así como por superficies contaminadas.

Una de las recomendaciones durante estas semanas de invierno de forma especial, es evitar los hacinamientos en las habitaciones de Maternidad, y la recomendación es restringir las visitas a un máximo de dos personas además de la unidad familiar de cada niño (progenitores), con el objetivo de evitar que en una habitación puedan estar un gran número de personas al mismo tiempo visitando a recién nacido, con el riesgo de contagio que supone del virus VRS que provoca la bronquiolitis.

Y como el lavado de manos es clave para evitar los contagios, en Pediatría se refuerza es el uso de soluciones alcohólicas para el lavado de manos, con dispensadores en el pasillo y las habitaciones de Maternidad.

Otros consejos de estos especialistas es, por ejemplo, la lactancia materna, ya que la alimentación a base de leche materna es beneficiosa para la salud del bebé porque proporciona anticuerpos para poder combatir los gérmenes que penetran en su organismo. Así como lavarse las manos antes de tocar al bebé, al preparar la comida o cambiar el pañal, así como taparse la boca al toser o estornudar. Las soluciones alcohólicas para el lavado de manos siempre son una buena opción.

Asimismo, es importante que el niño pequeño no tenga contacto con personas con procesos catarrales y/o fiebre.