La justicia mantiene la nulidad de la licencia ambiental del hotel Corona Sol

Hotel Corona Sol de Salamanca. /LAYA
Hotel Corona Sol de Salamanca. / LAYA

El TSJ de Castilla y León desestima el recurso presentado por la empresa promotora del edificio

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

Los vecinos del hotel Corona Sol se han apuntado un importante tanto judicial. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha desestimado los recursos de apelación presentados por la empresa promotora del inmueble, Palco 3, contra la sentencia de 2016 de los juzgados de Salamanca que anulaba la licencia ambiental del citado hotel. Dicha licencia, por tanto, continúa anulada. Palco 3 aún podría interponer un recurso de casación ante el Tribual Supremo.

La Asociación Vecinos Tras el Muro (Avemur) es la gran beneficiada de esta decisión judicial, pese a que ellos también habían presentado un recurso porque la sentencia original sólo estimaba una parte de sus argumentos y reclamaciones, pero no todos.

Cabe recordar que el hotel Corona Sol ya tiene anulado el estudio en detalle y la licencia de cambio de uso, además de la ya citada licencia ambiental.

Palco 3 también recurrió ante el TSJ contra la sentencia que anula la licencia de hotel e inicio de actividad. Los portavoces de Avemur creen que el fallo de esta apelación es inminente y auguran que la justicia desestimará la petición de la empresa. Los portavoces de la asociación explican las consecuencias inmediatas de la decisión del TSJCyL: «Sin la ambiental y la de cambio de uso no pueden tener ninguna otra. Son la llave de la licencia de hotel y de inicio de actividad. No tiene más vuelta de hoja. Y la licencia ambiental está anulada completamente. No hay licencias anuladas a medias. Lo está por completo».

La sentencia aún no es firme y la empresa aún podría acudir al Tribunal Supremo. «Les queda el Supremo, pero se exponen a que tengan que abonar las costas. La realidad es tozuda», aseguran en Avemur respecto a esta posibilidad.

Los vecinos llevan 10 años pleiteando contra los promotores del edificio porque «queremos que el hotel se mida como cualquier otro. No que desaparezca porque sí, pero todos los edificios tienen normativas y tienen que cumplir la ley. Que se cumplan las ordenanzas municipales, que se revise el edificio hasta las últimas consecuencias y lo que sea legal, bienvenido sea». Si la empresa quiere que el edificio tenga la licencia ambiental «tendrá que empezar de cero» con los trámites.

Cómo volver a ese punto de partida es harina de otro costal. «Es la pescadilla que se muerde la cola», comentan. Si los promotores quisieran obtener las licencias pertinentes, antes deberían «sacarlo de la situación alegal en la que está, y para eso tendrían que derribar el exceso de edificabilidad», calculado en unos 800 metros cuadrados.

Según Avemur, la anulación del estudio en detalle (lleva años así) dejó al edificio «en un limbo legal» en lo que atañe a la concesión de permisos. «Mientras tenga esa edificabilidad está proscrito. No se le puede conceder ninguna licencia ni permiso, ni se pueden hacer trámites con él. Si quisiera pedir un permiso para colocar parasoles no podrían dárselo» hasta que resuelvan el exceso de edificabilidad. Cuando éste desaparezca y se certifique que el hotel tiene las dimensiones correctas, «podrán empezar a pedir las licencias».

Los vecinos explican que la licencia ambiental «es la llave» para conseguir otras

Los vecinos afirman que «estaremos muy atentos» a qué sucede con el edificio. Añaden que si la empresa soluciona la cuestión de la edificabilidad recortando los metros que sobran e intenta tramitar de nuevo la licencia ambiental, los vecinos pedirán que se revisen los 31 motores de extracción de aire del inmueble. Avemur siempre ha asegurado que éstos hacen mucho más ruido del que deberían y expelen más metros cúbicos de aire de los permitidos. La sentencia de los juzgados salmantinos no estimó estas cuestiones y por eso recurrieron al TSJ de Castilla y León.

Futuro

Así las cosas, la Asociación de Vecinos Tras el Muro también recurrió la sentencia de la justicia salmantina. El fallo del TSJ regional tampoco estima sus alegaciones. El fallo es «salomónico», aunque en Avemur insisten en que la medición del ruido de los extractores se realizó con éstos al ralentí y parcialmente insonorizados. Afirman que cuando funcionan a pleno rendimiento rebasan tanto los límites de sonido como el caudal de aire. En este sentido, lamentan que la Sala no haya ordenado nuevas pruebas periciales sobre este punto para aclarar definitivamente la cuestión de los motores.

Los vecinos también miran a las elecciones municipales con recelo. El pleno municipal ya intentó modificar el Plan General de Ordenación Urbana en febrero de 2017 para dar cobertura legal al edificio, aunque el voto en contra de PSOE, Ciudadanos y Ganemos impidió que la moción saliera adelante. La empresa promotora ha presentado un recurso contra dicha decisión, ante lo que el Ayuntamiento y la propia asociación vecinal han replicado con sendos escritos en favor de la decisión del pleno municipal.

Los portavoces de Avemur apuntan que «es la primera vez» que los servicios jurídicos municipales se ponen de parte de los vecinos, pero temen que el próximo equipo de Gobierno pueda intentar modificar de nuevo el PGOU. En caso de que Palco 3 decida recurrir ante el Supremo, podrían pasar meses antes de que el Alto Tribunal decida si admite siquiera a trámite o no la petición, con lo que el hotel continuaría abierto durante, al menos, ese lapso de tiempo.