La Junta sitúa ahora la conclusión de las obras de la estación de autobuses a final de verano

Imagen captada ayer en la estación de autobuses de la capital salmantina. /MANUEL LAYA
Imagen captada ayer en la estación de autobuses de la capital salmantina. / MANUEL LAYA

Fomento asegura que solo faltan «remates» aunque el consejero Suárez-Quiñones anunció meses atrás que ac abarían en junio

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Ríos de tinta se han escrito durante los últimos lustros sobre la ansiada reforma de la estación de autobuses de la capital salmantina. Entre los años 2008 y 2010, sin ir más lejos, desde la Administración autonómica se consignaron partidas presupuestarias específicas para sufragar las obras de remodelación de la desafasada y anticuada terminal por un montante total de 3,2 millones de euros. Sin embargo, esta jugosa asignación presupuestaria no se materializó finalmente en nada concreto y la reclamada modernización de la infraestructura de transportes siguió engrosando el sustancioso capítulo de inversiones pendientes de ejecución en Salamanca.

Tras años de espera y un persistente bombardeo de críticas políticas desde las filas de la oposición, especialmente desde las trincheras del Partido Socialista, contra el Partido Popular por no haber sido capaz de dar el impulso definitivo para resolver esta asignatura pendiente, el proyecto de reforma pudo cristalizar gracias a la firma de un convenio de colaboración el 26 de julio de 2017 entre el entonces alcalde de Salamanca, Alfonso Fernando Fernández Mañueco, y el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Ambos representantes institucionales anunciaron entonces, después de estampar sus rúbricas en el anhelado acuerdo en el salón de recepciones del Ayuntamiento, que el proyecto de intervención en la estación de autobuses iba a contar con un presupuesto total de 4.953.000 euros, de los que la Junta de Castilla y León aportaría algo más de 4,4 millones y el Ayuntamiento de Salamanca los 500.000 euros restantes.

Las obras, según quedó patente entonces con motivo de la suscripción del convenio, supondrían una transformación integral de la vetusta infraestructura, manejándose para hacer realidad tan encomiable fin parámetros de modernidad y calidad. Se contempló también un periodo de ejecución de 18 meses para la realización de los trabajos de reforma.

Las obras ha sido una constante a lo largo de este último año y medio y ayer mismo la Consejería de Fomento puntualizó que lo que faltaban para la conclusión definitiva de las mismas eran únicamente «remates». Eso sí, las obras todavía prosiguen y la empresa adjudicataria del proyecto todavía no ha procedido a su entrega. Desde la Consejería de Fomento se apelaba también ayer a que la opinión pública fuera comprensible con el ritmo de desarrollo de las mismas, dado que en una intervención de semejante envergadura y de tales dimensiones siempre surgen pequeños detalles que obligan a incorporar y ajustar pequeños retoques, lo que hace que las obras se prolonguen finalmente por encima de las previsiones iniciales.

Conviene recordar, según puntualizó la Consejería, que algunos de los negocios que disponen de locales comerciales dentro de las dependencias de la estación de autobuses han aprovechado el proyecto de remodelación para ejecutar obras internas dentro de sus propias dependencias.

La previsión actual de la Consejería de Fomento es que las obras concluyan al final de este verano, aunque el departamento que dirige el consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones se muestra especialmente prudente a la hora de aventurar fechas concretas para situar temporalmente la finalización definitiva de los trabajos de remodelación de la estación. Además, desde la Consejería de Fomento se valoró muy positivamente que la ejecución de las obras no haya alterado en ningún momento el funcionamiento cotidiano ni los servicios que prestan las compañías de autobuses que operan en ella.

Diferentes plazos

Sin embargo, el anuncio efectuado ayer por la Consejería de Fomento difiere totalmente de los cálculos a los que se apresuró a anunciar el Gobierno regional a comienzos de este año. No en vano, el pasado 28 de febrero el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, adelantó que previsiblemente las obras acabarían en el mes de junio. El consejero efectuó este anuncio durante la visita que cursó a la instalación, siendo acompañado en todo momento por el exalcalde y actual presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y por el alcalde de la ciudad, Carlos García Carbayo.

La plan de remodelación de la estación de autobuses abarca diferentes facetas. Se ha trabajado durante estos meses en la modernización de la imagen del edificio, siendo la actuación más significativa el cierre de parte de las dársenas cubiertas con un muro cortina y la climatización de este espacio para dotarle de un mayor confort.

En cuanto a la estructura del edificio principal, en la zona del hall se deja al descubierto el entramado de vigas metálicas que soporta la cubierta, favoreciendo la entrada de luz natural y la creación de un espacio más diáfano. Asimismo, se han desmontado todas las piezas de fibrocemento existentes en las cubiertas y en las bajantes de pluviales y se ha diseñado una nueva red de saneamiento. También se ha trabajado para ajustar la estación a los nuevos estándares edificatorios con plena adaptación en materia de movilidad reducida, una redistribución de espacios y usos, así como una mejora general de la confortabilidad, la habitabilidad, la eficiencia energética y los servicios.