El jazz de Django Reinhardt resucita en el Patio Chico

Un momento del recital de anoche en el Patio Chico. /LAYA
Un momento del recital de anoche en el Patio Chico. / LAYA

La penúltima jornada del II Festival de Jazz homenajeó al 'padre' del estilo 'manouche' desarrollado en París hace casi un siglo

ICALSALAMANCA

El guitarrista holandés Stochelo Rosenberg, el violinista rumano Costel Nitescu y el guitarrista balear Biel Ballester homenajearon anoche al genio de la música 'manouche' Django Reinhardt en el cuarto concierto del Festival Internacional de Jazz de Salamanca en el Patio Chico. Este rincón de la capital ya se ha convertido en el punto de encuentro de los aficionados a la música jazz.

No obstante, Reinhardt fue «uno de los grandes genios de la historia del jazz, una estrella de su tiempo, que contaba con una gran admiración entre el pueblo gitano al norte de los Pirineos», explicaba Biel Ballester antes del concierto. El mallorquín es el «máximo representante en España de la música 'manouche'» como lo definió el organizador del Festival, el pianista Fernando Viñals.

Por ello, en la actuación de anoche las guitarras de Rosenberg y Ballester se unieron al violín de Nitescu para recordar «al gran maestro de este repertorio», que murió hace ya más de seis décadas con tan solo 43 años de edad, pero que sigue siendo «fuente» de la música 'manouche' hoy en día. Este estilo del jazz «no se concibe sin él».

El repertorio también contó con composiciones del propio Biel Ballester, así como con la adaptación y actualización que el holandés Stochelo Rosenberg hace de la música de Reinhardt. Rosemberg es el creador de la «vertiente holandesa» de la música 'manouche', nacida a orillas del Sena en los años 30 y 40 de mano de los gitanos parisinos.

De hecho, su talento «llena un poco el vacío enorme que dejó Django Reinhardt con su muerte y que, durante muchos años, nadie supo llenar», señaló ayer Ballester durante la presentación del recital. Y es que «Django fue un genio descomunal, un gran virtuoso con una personalidad increíble que consiguió, además, hacer de su hándicap una fortaleza, puesto que con 18 años se quemó una mano y terminó tocando con dos dedos».

El concierto de jazz 'manouche' de anoche en Salamanca tuvo también un ligero toque 'hollywoodiense', puesto que Biel Ballester fue compositor de varias de las piezas de la película 'Vicky, Cristina, Barcelona' del director neoyorquino Woody Allen y es, además, uno de los acompañantes de Allen en su faceta como clarinetista porque «cuando viene a España, cada día se escapa una o dos horas del rodaje para tocar con músicos y en 'jam sessions'». «Es un fanático del jazz y de Django Reinhardt, al que considera el mejor guitarrista de la historia», apuntó Ballester.

La pianista, cantante y compositora Sarah McKenzie ofrece esta noche a las 22:30 horas el último concierto del II Festival de Jazz de Salamanca.