Javier Iglesias asume la presidencia de la Diputación señalando el «acuciante problema» de la despoblación

Javier Iglesias, tras asumir por tercera vez la presidencia de la Diputación de Salamanca./SERNA
Javier Iglesias, tras asumir por tercera vez la presidencia de la Diputación de Salamanca. / SERNA

El PSOE ofrece un pacto contra el despoblamiento de la provincia y Cs pide «un cambio estructural» de las propias Diputaciones

E. PRESS

El Patio del Palacio de La Salina de Salamanca ha servido de escenario para la toma de posesión de la nueva corporación provincial de la Diputación, con el 'popular' Javier Iglesias como presidente con los 13 votos a favor de sus compañeros de partido.

En la votación, el candidato del PSOE, Fernando Rubio, ha obtenido diez votos, el mismo número que representantes de su formación, y el aspirante de Ciudadanos, Manuel Hernández, ha sumado los dos votos del partido naranja.

El pleno extraordinario ha concluido con las palabras de Javier Iglesias, quien ha subrayado que «siempre es tiempo de mirar al futuro, es tiempo de trabajo, porque es el mejor aval, tiempo de luchar por la tierra y de servir lo mejor posible a las personas».

Ante los presentes en La Salina, el presidente ha reseñado que la Diputación es «especialista en asistir a los municipios de la provincia, especialmente aquellos más pequeños, más alejados y con menores recursos».

En cuanto a los «importantes retos» de la institución, Iglesias ha remarcado que «el más acuciante» es el de «ofrecer nuevas oportunidades en el mundo rural para combatir la despoblación» y, para ello, ha destacado algunos programas puestos ya en marcha como el conjunto con la Universidad de Salamanca para «aportar soluciones» al sector primario, y ha abogado por una mayor rentabilización del turismo y por favorecer el emprendimiento.

Se trata pues de que «una parte del talento apueste por la Salamanca rural, pero no lo hará si no acabamos de una vez por todas con la brecha digital; por eso en este mandato tenemos el compromiso firme de extender la banda ancha hasta el último rincón de la provincia», ha aseverado.

No obstante, en su repaso por los proyectos para la provincia, Iglesias ha insistido en que «la Diputación debe jugar un papel relevante» pero, ante este «complejo fenómeno, es necesaria la implicación de toda la sociedad y la intervención coordinada de todas las administraciones públicas».

En la intención de «aportar soluciones tangibles y reales que favorezcan el desarrollo de la Salamanca rural», el presidente provincial ha destacado que «hay medidas que no admiten demora» como «impulsar una discriminación fiscal positiva contundente» o «promover reformas legislativas que se adapten a la realidad concreta del mundo rural», junto a «servicios públicos de alta calidad».

Réplica socialista

Por parte del Grupo Socialista, ha tomado la palabra su portavoz, Fernando Rubio, quien ha remarcado que «Salamanca se desangra», pues «cada día tres jóvenes abandonan la provincia» y «hace tiempo que el número de muertes dobla al de nacimientos».

Por ello, tras lamentar que «quienes gobiernan estos lares desde hace décadas ya no transmiten precisamente frescura, ideas nuevas o empuje», ha ofrecido al equipo de Gobierno, del Partido Popular, «un pacto contra la despoblación» que aporte «un análisis profundo» y que tenga el objetivo de contener la pérdida de vecinos y cambiar la tendencia.

«Para empezar, es absolutamente necesario cambiar la dinámica de suprimir o disminuir servicios del medio rural», ha apuntado, además de insistir en la igualdad de oportunidades respecto a quienes viven en las zonas urbanas, medidas de apoyo a la economía y al empleo rural, el acceso a las nuevas tecnologías o el trabajo en red.

En cuanto a Cs, su portavoz en La Salina ha señalado que llegó a la Diputación hace cuatro años, cuando «estaba todavía en una burbuja, que no tardó mucho en explotar» y ponerle en la «dura realidad».

«Hace cuatro años abogábamos por la desaparición de las diputaciones, ahora abogamos por figuras como consejos de alcaldes para mancomunar servicios, pues ni lo de antes ni lo de ahora; hay una gran diferencia entre unas comunidades autónomas y otras, y las necesidades son totalmente diferentes», ha apuntado. Para Manuel Hernández, «las diputaciones necesitan una reforma estructural que preste servicios realmente a los ciudadanos» y, para empezar, ha abogado por «la eliminación de competencias impropias» y «un reparto más equitativo para todos los municipios».