Investigaciones de vanguardia

Ainhoa Martínez (izda.), acompañada por la edil María Bermejo y la directora del IRNASA, Mar Siles. /LAYA
Ainhoa Martínez (izda.), acompañada por la edil María Bermejo y la directora del IRNASA, Mar Siles. / LAYA

Ainhoa Martínez desarrolla un proyecto para fortalecer a los cultivos frente a las plagas

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

El Programa de Atracción del Talento, puesto en marcha por elAyuntamiento de Salamanca, permite sufragar, con fondos de las arcas municipales, la labor científica de investigadores de primera fila. Una de esos investigadores es Ainhoa Martínez, quien está desarrollando en los laboratorios del Instituto de Recursos Naturales yAgriobiología de Salamanca (IRNASA) un proyecto pionero en España, que está posibilitando que en la capital salmantina se esté trabajando en líneas de investigación emergentes y en impulsar la industria vinculada al talento y al conocimiento.

Ainhoa Martínez es originaria de Murcia y cuenta con una brillante trayectoria investigadora, jalonada con estancias en Holanda y Alemania. Precisamente, hasta el pasado 1 de febrero, fecha en la que se incorporó al Programa de Atracción del Talento, desarrollaba su labor profesional en el centro alemán para la investigación de la Biodiversidad en Leipzig (Alemania). El proyecto que presentó al programa consiste en el estudio de redes que regulan las interacciones entre plantas, microbios e insectos para predecir el comportamiento de los agentes de control biológico en los ecosistemas agrarios. Su objetivo radica en el estudio y conocimiento de cómo los microbios afectan el sistema defensivo de las plantas contra las plagas.

Fue seleccionada por el Programa de Atracción del Talento que sufraga el Ayuntamiento

Sus investigaciones se están centrando en el caso específico de los tomates. Ainhoa Martínez explicó que la humanidad se enfrenta al «enorme desafío de aumentar la producción agrícola, al mismo tiempo que necesita disminuir la huella ecológica, en un clima cambiante». En concreto, los métodos actuales de producción agrícola, caracterizados por «el uso inadecuado de pesticidas y fertilizantes químicos» crean «una larga lista de problemas tanto ambientales como en la salud humana». A pesar de todas estas medidas de protección de los cultivos, las pérdidas agrícolas se estiman en un 25-40% para los principales cultivos alimentarios y comerciales de todo el mundo, representando una pérdida total anual de más de 450.000 millones de euros, según detalló la investigadora murciana. Por lo tanto, para mantener el aumento de la producción de cultivos, necesario para satisfacer las demandas de una población humana en crecimiento, es necesario «desarrollar estrategias novedosas» lo que genera «un gran desafío» para la comunidad científica especializada en las ciencias de las plantas.

Microbios beneficiosos

Además de los organismos perjudiciales, las plantas también poseen «una vasta comunidad de microbios beneficiosos que les proporciona funciones esenciales relacionadas con la adquisición de nutrientes y la protección contra las infecciones». Estos microbios beneficiosos de las plantas representan, según Ainhoa Martínez, una contribución prometedora a las estrategias de manejo sostenible de plagas y enfermedades de los cultivos. Si bien es cierto la investigación sobre la microbiota humana está en auge, «se ha prestado menos atención a la microbiota de las plantas».

En su proyecto, investiga cómo la microbiota de las plantas estimula el sistema inmune vegetal, haciendo a los cultivos más resistentes frente a las plagas. La finalidad última de su proyecto es optimizar el uso de estos microrganismos en estrategias de producción agrícola sostenible, permitiendo así una reducción del uso de pesticidas químicos en la agricultura. «Con esta investigación, pretendo contribuir a grandes retos a los que se enfrenta la sociedad, como la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible», unos desafíos que engarzan con lo que se denomina mundialmente como«la segunda revolución verde».

Actualmente ya se ha realizado un primer experimento en las instalaciones del IRNASA con tomateras «En este experimento, hemos ampliado microbios beneficiosos a las raíces de las plantas y, tras infectarlas con insectos plaga, estamos estudiando cómo los microbios impactan en la capacidad defensiva de las plantas». Tras este primer experimento «estamos estableciendo un segundo ensayo en el que vamos a analizar en detalle cómo los microbios beneficiosos afectan a las redes de regulación del sistema inmune vegetal» y para ello «vamos a analizar el sistema inmune de plantas de tomate desde tiempos muy cortos tras la infección (minutos), hasta tiempos más largos (días) mediante técnicas de última generación, muy costosas y que además requieren de personal muy cualificado».

Dentro de su proyecto tiene previsto hacer dos estudios en campo, uno en la finca experimental Muñovela y otro en Almería, en los que va a aplicar estos microbios en condiciones comerciales de producción agrícola. En estos experimentos, además de estudiar el impacto de los microbios frente a plagas y enfermedades, quieren llegar a la producción de frutos. Según indicó Ainhoa Martínez, «combinando los experimentos en cámaras en condiciones controladas y en campo en condiciones comerciales nos permitirá tener una visión detallada y realista del potencial de estos microbios para el manejo de plagas y enfermedades de plantas hortícolas, así como de los principales mecanismos de defensa que regulan estos procesos».

El alcalde Carlos García Carbayo visitó ayer el IRNASApara conocer personalmente las investigaciones que despliega Ainhoa Martínez.