Una investigación que busca la prevención de la leucemia infantil

Carolina Vicente Dueñas, en el laboratorio del Centro del Cáncer donde investiga a través del IBSAL. /LAYA
Carolina Vicente Dueñas, en el laboratorio del Centro del Cáncer donde investiga a través del IBSAL. / LAYA

Carolina Vicente, vinculada al IBSAL, trabaja con modelos de ratón para descubrir la transformación de unos clones preleucémicos

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

En ocasiones, la labor de los investigadores es silenciosa y discreta. Sus nombres se conocen cuando publican en una revista de impacto o concluyen una línea de investigación. Pero cada día, cientos de investigadores en Salamanca dedican gran parte de su tiempo a encontrar una respuesta, bien en forma de origen, de tratamiento..., que se alarga durante años de minucioso estudio.

Uno de estos ejemplos es el de Carolina Vicente Dueñas, del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), que realiza su labor en uno de los laboratorios del Centro del Cáncer (CIC). Es investigadora junior que desde el año 2015 trabaja en un proyecto propio tras conseguir un contrato Miguel Servert, del Instituto Carlos III.

«Justo acabo de empezar un proyecto sobre leucemias infantiles, donde queremos entender cómo los clones preleucémicos que existen en individuos que inicialmente son sanos, se van a transformar y al final tenemos células leucémicas», detalla esta joven investigadora.

En trabajos previos a la fase actual, han visto utilizando modelos animales, que hay individuos que tienen una susceptibilidad genética, que inicialmente son sanos y que cuando se exponen a agentes ambientales como pueden ser infecciones comunes, son más propensos a desarrollar posteriormente una leucemia», describe.

Lo que ahora quieren saber es cómo tiene lugar ese mecanismo de transformación, porque como argumenta Carolina Vicente, «hemos visto que sucede y cómo sucede, pero si entender el mecanismo podemos desarrollar alguna estrategia preventiva que inhiba ese proceso de transformación». En este caso se trata de una célula con una predisposición genética por alteraciones, «que no tienen todos los individuos, y que es susceptible de transformarse, pero necesita un evento secundario, que hemos visto que son factores ambientales».

En esta línea de investigación están trabajando con modelos de ratón

Por ese motivo, la labor de esta investigadora del IBSAL se centran en entender ese momento para intentar prevenirlo. A diferencia de otras líneas de investigación que buscan un tratamiento para una enfermedad, este grupo al que pertenece Carolina Vicente busca el inicio de la misma: «El tratamiento es igual de importante, pero nos parece más interesante si podemos prevenirlo, porque los tratamientos, en el caso de que consigas curar la enfermedad, tienen muchos efectos secundarios», subraya.

En modelos de ratón

Para la búsqueda de ese mecanismo de transformación, se trabaja con modelos de ratón, transgénicos, «unos que son susceptibles a la leucemia, y los cruzamos con otros que nos ayudan a entender el mecanismo de transformación, y vamos tocando genes». Como argumenta Carolina Vicente, es simular el proceso e ir viendo si los animales se ponen enfermos, «cuándo y cómo, cogiendo muestras de ellos y analizándose». Un primer paso ha sido saber que se produce, y ahora es «entender cómo se produce y por eso se está simulando». Carolina Vicente precisa que si se encuentra la diana que desencadena la transformación, «si la podemos inhibir o activar en le caso de que está reprimida, podemos prevenir el proceso», y por la tanto, prevenirlo.

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