«No tuve intérprete hasta tercero de la ESO y tan solo dos horas»

La intérprete habla con Beatriz Lucas mediante lengua de signos./LAYA
La intérprete habla con Beatriz Lucas mediante lengua de signos. / LAYA

Beatriz Lucas, de 33 años, es sorda profunda desde su nacimiento y ha estudiado varias carreras, «no es fácil encontrar trabajo»

EVA CAÑAS / WORD

Para Beatriz Lucas, sorda desde su nacimiento, lo ideal sería que todos los ciudadanos aprendiesen lengua de signos, «sería todo más fácil», apunta. Para comunicarse utiliza la lengua de signos y la lectura labial, pero también ha conseguido desarrollar su aparato fonador para expresarse.

En el campo del ocio no lo tienen fácil, por ejemplo para ver algún estreno de una película en el cine:«Podemos ver ciclos de películas antiguas, que son las únicas que subtitulan, y en versión original, en otro idioma». En otros ámbitos de su vida, como cuando tienen que acudir al médico o a un psicólogo,«también le gustaría que supiesen lengua de signos», porque ganarían privacidad, «ahora tenemos que ir a cualquier sitio con un intérprete, y así se pierde autonomía». Durante cinco años y medio Beatriz ha trabajado en una escuela infantil en Valladolid, «pero ahora estoy de vuelta en Salamanca».

Ella ha estudiado Técnico de Infantil, y además, Educación Especial y Primaria en la Universidad, «para luego trabajar en la categoría de auxiliar», lamenta. Y también denuncia que el acceso al mercado laboral «es complicado, está muy mal», porque como argumenta, cuando entrega el currículum vitae y dice que tiene el certificado de discapacidad, «te rechazan, y lo que hace falta es conocer a las personas, verlas y adaptar el trabajo a las necesidades». Durante su etapa académica, Beatriz Lucas reconoce que tuvo que estudiar el doble que los demás, «muchas más horas y con intérprete». En la universidad tuvo suerte, «y tenía intérprete todas las horas, pero cada año a mitad de curso me lo cambiaban, por sus malas condiciones en las contrataciones». Sin embargo, en el colegio no tuvo intérpretes hasta tercero de la ESO, «y dos horas a la semana». Ella nació prematura y sorda profunda, «me puedo hacer entender, y tengo el apoyo de la lectura labial».

Y si algo demanda es mayores oportunidades en el mundo laboral para los sordos. «La última vez que fui al Ecyl a preguntar por el tema laboral, cuando vio que tenía una discapacidad me dio el listado de centros especiales de empleo, y esa no puede ser la única opción para nosotros».

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