El hospital opera una media de 250 nuevos casos de cáncer de mama cada año

El jefe de servicio, Luis Muñoz Bellvis, junto a las doctoras Marta Eguía, Isabel Silva y Teresa Ramos, y la enfermera, Asunción Herrero. /MANUEL LAYA
El jefe de servicio, Luis Muñoz Bellvis, junto a las doctoras Marta Eguía, Isabel Silva y Teresa Ramos, y la enfermera, Asunción Herrero. / MANUEL LAYA

La unidad de cirugía ha sido pionera en la aplicación de nuevas técnicas para el tratamiento de esta patología

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

En la Unidad de Cirugía General y de la Mama del Complejo Asistencial de Salamanca se operan una media de 250 casos de cáncer de mama cada año. Cabe recordar que el 90% de diagnósticos necesitan cirugía, además de otras terapias.

Como recuerda el jefe del servicio de Cirugía General, Luis Muñoz Bellvis, el hospital salmantino fue pionero en crear una unidad específica de esta patología, en 2001, que arrancó con dos cirujanos, que se dedicaban a tratar pacientes, y junto a ellos se sumaron otros especialistas, como los radiólogos, los oncólogos y los patólogos. «De este modo se pasó de una época que en cirugía de la mama se hacían amputaciones de la mama (mutaciones) a un concepto de tratamiento localizado, de allí donde está el tumor», subraya, con el uso de la radioterapia, y la búsqueda del ganglio, por donde se empezaba a diseminarse el tumor de forma específica, «y aunque no era fácil lo consiguieron».

En este sentido, el responsable de este servicio subraya que fue una de las unidades pioneras dentro de cirugía de la mama en toda España, «y fueron creciendo». Desde 2016, la responsable de esta unidad es la doctora Marta Eguía, que ha seguido apostando por una técnica, que es la reconstrucción inmediata, «que tiene una gran importancia, ya que a la paciente se la opera pero esa mutilación se intenta paliar con una reconstrucción en el mismo acto quirúrgico, que lo hacen los profesionales de cirugía general porque la experiencia de años les ha convertido en unos auténticos expertos en este país», insiste Muñoz Bellvis.

En esta unidad participan un total de cirujanos junto a la doctora Marta Eguía, Isabel Silva, Teresa Ramos, Andrés Juan y Jorge Díaz. En los últimos años si han notado un incremento del volumen de pacientes y ha mejorado mucho la tecnología, como este especialista reconoce, «hemos llegado a incorporar el tatuaje del pezón que hace la enfermera coordinadora de casos, cuando le falta esa zona, o la puesta en marcha de la radioterapia intraoperatoria».

En cuanto a las listas de espera, aseguran que se debe al volumen de pacientes, y de tener más quirófanos, «habría menos, tanto para la mama como para todo». No solo operan casos de cáncer de mama, que suponen unos 250 al años, sino que también intervienen otro tipo de patologías mamarias, otras 150.

La labor de esta unidad de cirugía de la mañana comienza cuando la paciente llega a la consulta con una sospecha. Y llegan derivadas o bien de su médico de Atención Primaria, el cribado de la Junta de Castilla y León, o por una interconsulta hospitalaria. Estos especialistas pasan un total de seis consultas semanales, y ven entre 15 y 30 pacientes cada jornada. La doctora Marta Eguía reconoce que la incidencia de casos ha aumentado sobre todo en un intervalo de edad, entre los 50 y 60 años, «en los globales no, pero es que ahora pasan menos desapercibidos menos cánceres por el cribado que hay, y no solo el de la Junta sino también el propio del hospital». En este último caso es que a veces se detectan casos que en un primer momento acuden a consulta por otro tipo de síntoma o motivo.

En el que caso de que se trata de una alta sospecha de cáncer en el momento de la consulta, «se puede hacer las pruebas diagnósticas ese mismo día», aclara la responsable de la unidad, y de esta forma «entra en un proceso muy rápido».

Esta doctora resalta la importante del diagnóstico radiológico, porque muchas lesiones son asintomáticas. Cada caso de cáncer de mama se presenta en un comité específico multidisciplinar, con oncológicos, oncólogos radioterapeutas, patólogos, entre otros, «y se decide cuál es el paso siguiente, si se empieza por cirugía, o se hace tratamiento sistémico primario (quimioterapia), cuál es el siguiente paso para el tratamiento».

El más frecuente, en torno al 70% de las pacientes, es la biopsia del ganglio centinela y extirpación de la lesión, «muchas veces si no son palpables, guiada con ecografía, lo más común», y la radioterapia que hay que dar después. Y con los resultados de la biopsia se decide si hay que dar quimioterapia y radioterapia en la cirugía conservadora, «siempre hay que asociarla para que sea equivalente a una mastectomía», por esto todas las veces que quitan la lesión y no la mama entera, «tienes que radiar el resto de la mama».

Y después, con la posibilidad de algunos casos seleccionados de administra la radioterapia en el mismo acto quirúrgico, y se hace desde el pasado mes de septiembre, tras una donación de la máquina de Amancio Ortega, en tumores pequeños y pacientes de una determinada edad, y hasta ahora han hecho unos 6 o 7, y ya hay varios pendientes. «De esta forma ya no tienen que darse radioterapia después de la cirugía, en varias sesiones, sino que en la misma cirugía, en una única sesión, das lo necesario, y es por lo tanto, menos sensación de enfermedad», aclara la doctora.

Otra técnica pionera que implantaron fue la reconstrucción inmediata de mama con tejido del abdomen, en el que participan los cirujanos plásticos, «siempre en casos seleccionados y candidatos para ello», reitera esta especialista. La enfermera gestora de casos también es fundamental para las pacientes, así como la psicóloga de la unidad, que pasa consulta los miércoles y viernes, sobre todo tras recibir el diagnostico del cáncer de mama.

 

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