Homenaje «obligado de memoria» y gratitud a las víctimas del terrorismo

Un grupo de las víctimas del terrorismo condecoradas ayer en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. /WORD
Un grupo de las víctimas del terrorismo condecoradas ayer en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. / WORD

Casi un centenar de víctimas del terrorismo de Castilla y León participaron ayer en el homenaje organizado por la Junta y la USAL.

ROSA M. GARCÍA / WORDSALAMANCA

El Paraninfo de las Escuelas Mayores del Estudio Salmantino acogió ayer el acto de homenaje a las víctimas del terrorismo, organizado por la Junta de Castilla y León y la Universidad de Salamanca, durante el que se condecoró a 92 personas víctimas del terrorismo de la Comunidad. Un acto «obligado de memoria y reconocimiento a los héroes que soportaron el terrorismo», aseguró el rector de la USAL, Ricardo Rivero, encargado de abrir el acto.

«Nosotros siempre estaremos del lado de quienes han defendido los mejores valores de la democracia y del Estado de Derecho y condenaremos a quienes lo atacaron en su día o que en algún momento piensen volver a hacerlo», afirmó el rector, quien añadió que «hay que seguir construyendo esos valores y educado a las futuras generaciones para que no se olviden de lo que pasó y para que no vuelva a ocurrir».

Por parte de la Junta, acudieron los consejeros de Educación, Fernando Rey; de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones; y e Sanidad, Antonio María Sáez, en representación del resto del Ejecutivo, que no pudo asistir con motivo del pleno de toma de posesión del nuevo presidente de las Cortes regionales.

El consejero de Educación afirmó que el acto de reconocimiento a las víctimas es «algo fundamental que nos debemos como sociedad, para que se sepa «cuál ha sido la verdad, porque con el paso del tiempo hay el riesgo de que se erosione la frontera entre lo verdadero y lo falso, por lo que es muy importante guardar una memoria histórica correcta de los hechos para asegurar una convivencia pacífica en el futuro».

Rey reivindicó el programa 'Testimonio directo de las víctimas del terrorismo en centros docentes' que lleva a cabo la Junta de Castilla y León en las aulas, a través de una «serie de materiales y unidades didácticas» y, principalmente, «con el testimonio de las víctimas que impresiona mucho a nuestros escolares y es muy interesante desde el punto de vista formativo».

Dijo sentirse muy satisfecho con este plan, porque «los escolares tienen una correcta intelección sobre la convivencia en España» y además se educan en competencias cívicas, comprendiendo que hay ciertos límites que la convivencia no puede traspasar, como es la violencia, porque es algo intolerable y contrario a la raíz de la democracia, que precisamente es un sistema de diálogos donde la palabra es el centro».

En la misma línea, se manifestó el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, para quien el acto de ayer era «obligado de memoria, agradecimiento y recuerdo a aquellas personas que prestaron un servicio a nuestra sociedad y que lo pagaron con lo más preciado: el sufrimiento, la salud y la vida».

También participó en el director del Centro para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, quien aseguró que la sociedad debe atender «a las víctimas, que son las que han sufrido», así como a «la memoria de los sucesos relacionados con el terrorismo, para que sirvan para deslegitimar la violencia que hemos padecido y que no pueda quedar justificación a la violencia en la sociedad, para no dejar la puerta abierta a rebrotes en el futuro».