PP y Ganemos se enzarzan por el nuevo plan de infraestructuras verdes

Imagen del Tormes, para el que se contemplan varias actuaciones en el plan de infraestructuras verdes. /LAYA
Imagen del Tormes, para el que se contemplan varias actuaciones en el plan de infraestructuras verdes. / LAYA

La estrategia define 276 actuaciones para los próximos 15 años y la formación granate afirma que llega «cinco años tarde» y tiene un afán «electoralista»

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

El grupo de gobierno del PP y Ganemos se enzarzaron ayer en una nueva trifulca política, en esta ocasión la denominada Estrategia para elDesarrollo de unaInfraestructura Verde.

El cruce de acusaciones y réplicas se generó después que la Comisión de Fomento y Patrimonio del Ayuntamiento aprobara la citada estrategia, concebida como «un plan especial de protección de la biodiversidad que supone un nuevo modelo medioambiental de la ciudad para mejorar la salud urbana, integrar los barrios y fomentar el empleo gracias a la integración de urbanismo y naturaleza», informó el Ayuntamiento.

Según resaltó el Consistorio, se trata de una iniciativa impulsada por el Patronato Municipal de la Vivienda y Urbanismo (PMVU) con la colaboración de la USAL y la aportación de un equipo de arquitectos e ingenieros, entre quienes se encuentran los responsables del anillo verde de Vitoria.

La Estrategia para el Desarrollo de una Infraestructura Verde en Salamanca define 276 actuaciones para los próximos quince años en la ciudad, desde el centro hasta los nuevos barrios de la periferia y los límites con todos los términos municipales del alfoz de Salamanca. Las primeras 88 medidas ya cuentan con un presupuesto estimado de 10,7 millones de euros, a ejecutar durante los próximos cinco años.

Entre estas medidas se encuentran la plantación de más árboles y la ampliación de las zonas verdes para «conectar corredores y mitigar el impacto de la emisión de gases de efecto invernadero», así como la creación de viveros y cultivos ecológicos.

El documento fue aprobado ayer por el Ayuntamiento pese a la abstención de Ganemos

En el río, la estrategia promoverá la incorporación de refugios para aves y de elementos para la reserva de la biodiversidad y la fauna, o la recuperación de molinos y acequias con fines educativos.

Dentro de la ciudad, favorecerá actuaciones para la integración de las energías renovables en los edificios, la transformación de espacios con más paseos arbolados, microjardines o muros verdes, y seguir así «la actuación ya llevada a cabo en el barrio de San Bernardo».

Según el documento, el Ayuntamiento «potenciará el medio natural de la ciudad» con la protección y el incremento de la biodiversidad en todo su término municipal y con la comunicación de los espacios naturales «para mejorar el estado y el funcionamiento de los diferentes ecosistemas», y evitar «su fragmentación física y funcional».

Esos itinerarios se integrarán en la ciudad a través de corredores verdes, sendas peatonales, carriles bici, más árboles, parques, zonas verdes y energías renovables en los edificios.

Exposición pública

La reacción deGanemos no se hizo esperar. A través de un comunicado, la formacion granate consideró que este plan «llega cinco años tarde» y se ha elaborado «sin la participación de la ciudadanía». Además, el equipo de gobierno del PP tiene previsto establecer solo un mes para el trámite de información pública, en lugar de los tres que la ley permite como plazo máximo, «lo que reducirá aún más las posibilidades participativas de las y los vecinos», tal y como denunció el concejal Gabriel Risco, cuyo grupo se abstuvo en la votación para aprobar el nuevo plan durante la comisión de Fomento y Patrimonio. Además, la portavoz de Ganemos, Virginia Carrera, llevará el asunto a la próxima comisión de Medio Ambiente, en la que pedirá «responsabilidades» al equipo de Gobierno por este «escasísimo plazo de participación en un tema tan importante para la ciudad como nuestro río».

Ganemos, que tildo de «electoralista» que el PP retome ahora este proyecto, recordó que el Ayuntamiento «tuvo la oportunidad de establecer medidas medioambientales hace varios años», cuando aprobó otro proyecto similar, el Plan Especial de Protección del Río Tormes y Arroyo del Zurguén (2010) que, cuatro años después, fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León al carecer de la obligada evaluación de impacto ambiental. Es decir, «si en aquel momento se hubiera solventando este defecto formal, las riberas habrían estado protegidas durante estos 5 años, en lugar de abandonadas», según remarcó GabrielRisco.