La galería urbana no deja de crecer

Moisés Vargas, junto a la obra ganadora. /WORD
Moisés Vargas, junto a la obra ganadora. / WORD

El barrio salmantino del Oeste incorpora 18 obras nuevas y entrega sus premios

REDACCIÓN / WORD

Moisés Vargas Pardo, con su obra 'Paciencia', situada en la Calle Churriguera 8, se alzó ayer con el primer premio, dotado con 700 euros, del VIII Concurso de Galería Urbana organizado por la Asociación Vecinal ZOES en colaboración con la Fundación Villalar y el Ayuntamiento de Salamanca.

El segundo premio, dotado con 400 euros, fue para Tim Begmeier García, con 'Samo is dead', una obra ubicada en la calle Asturias 14. Y la mención especial recayó en la obra 'Hicsuntdracones', firmada por Andrea, Sarah y Alba y ubicada en la calle Gütenberg 28.

El barrio del Oeste en Salamanca cuenta a partir de este fin de semana con 18 nuevas obras en su galería urbana, gracias al concurso de grafitis y pintura mural que se lleva a cabo en puertas de garaje, trapas, mobiliario y paredes de la zona.

Más de 25 artistas procedentes de distintos puntos de España, así como Honduras y Londres, plasmaron durante este fin de semana las obras elegidas por diferentes calles del barrio en 19 puertas de garajes. Entre las novedades de esta edición está la incorporación del programa municipal de ocio nocturno 'Salamanca a Tope', en el que los jóvenes pintarán una obra, coordinados por una artista.

Además, este año la Fundación Villalar continuará colaborando con los costes de desplazamiento y alojamiento de los artistas, colaboración a la que se suma el Ayuntamiento de Salamanca.

Esta iniciativa de Galería Urbana pretende sensibilizar y concienciar a los ciudadanos en torno al arte urbano a pie de calle, y convertir así el Barrio del Oeste «en una pinacoteca abierta las 24 horas del día todos los días del año». Este barrio cuenta con 504 puertas de garaje, de las que más de 200 ya han sido intervenidas artísticamente. La Galería Urbana «es un modelo de participación ciudadana para dinamizar la cultura». Los vecinos lo definen como «arte efímero, temporal y transitorio»» pero que cuenta con un calado social y un fuerte componente simbólico para crear un sentido de pertenencia y orgullo de barrio.