El frenazo del sector servicios en pleno verano alerta a patronales y sindicatos

Un camarero en la Rúa Mayor./WORD
Un camarero en la Rúa Mayor. / WORD

El sector servicios destruyó un centenar de puestos de trabajo durante el pasado mes de julio

D. BAJO / WORD

Los datos del paro del mes de julio dejan noticias contradictorias en Salamanca. Por una parte baja el número de desempleados en 47 personas y Salamanca engarza cinco meses consecutivos mejorando sus cifras de paro. Por otra, llama la atención que el citado descenso sea de sólo 47 personas, teniendo en cuenta que estamos en plena campaña vacacional. La patronal CES, de hecho, recuerda que es el segundo peor mes de julio desde hace 15 años.

Los 47 nuevos empleos dejan el balance provincial en 21.014 desempleados. Salamanca sigue siendo incapaz de romper la barrera de los 21.000 parados y, viendo cómo ha ido julio, está por ver que lo consiga en agosto. El paro subió en agosto de 2018 y continuó con esa tónica hasta las navidades pasadas. La historia, en este caso, no ofrece buenos augurios.

Los 47 puestos de trabajos se han generado gracias al empuje de la agricultura (55 empleos más) y la construcción (51 empleos), dos sectores con su propio calendario de contrataciones y que repuntan en verano, cuando el buen tiempo permite acometer trabajos de reforma de viviendas o comenzar con la construcción de nuevas promociones. Además, otras 51 personas han encontrado este mes su primer trabajo.

En el otro lado de la balanza aparecen la industria (10 desempleados más que hace un mes) y, sorprendentemente, los servicios, con 100 nuevos parados. El fuerte tirón experimentado por este sector en junio (900 empleos) deja entrever que el turismo y la hostelería ya generaron durante aquel mes todo el trabajo del que eran capaces. Y eso es una muy mala noticia para Salamanca, que básicamente vive de este sector y todo lo que le rodea. A saber: hostelería, turismo, comercio, reparto, reposición, ocio, restauración, guías... Si todo esto falla, Salamanca tiene un enorme problema en ciernes.

La Seguridad Social, por su parte, sí notó un repunte desde Salamanca: 809 altas durante el mes de julio para llegar hasta las 121.988 cotizaciones en nuestra provincia.

Dudas en los sindicatos

El sindicato Comisiones Obreras cree que los 47 nuevos trabajadores y las 809 altas en la Seguridad Social «salvan de forma relativamente positiva» la papeleta de julio. Sin embargo, no ocultan su «preocupación» por cómo se han distribuido los empleos. El frenazo en los servicios «evidencia que ya hizo su trabajo en los pasados meses de junio y de mayo y ahora vuelve a las andadas». Temen que ni en la construcción ni en la agricultura puedan crearse empleo estables.

En cuanto a la contratación «más de lo mismo y empeorando. Se han realizado 12.262 contratos, 662 más que en el pasado mes y 791 menos que hace un año. Seguimos sufriendo y sigue creciendo el porcentaje de contratos precarios y temporales. Han sido 11.421 contratos temporales, un 93,14%, frente a 841 contratos indefinidos, un 6,85%», explican.

En este sentido «nada está cambiando, aunque crezca el número de contratos mes a mes». Según CC OO «la calidad cada vez se deteriora más, creciendo sin control la temporalidad y sobre todo el abuso de la jornada parcial». El sindicato señala que apenas el 6,6% de los contratos firmados «han sido útiles para general altas en la Seguridad Social, del mismo modo que es inasumible que para conseguir un alta estable en las cotizaciones, hagan falta 15 contratos».

Finalmente, el sindicato califica de «inexcusable» que no se haya creado ya un gobierno «de coalición progresista» y reclama modificar la legislación laboral.

Otro sindicato mayoritario, UGT, incide en «dos aspectos que nos llaman profundamente la atención. El primero es el descenso casi inapreciable del número de parados en un mes en el que, -pese a la estacionalidad-, tendría que ser mucho mayor. El segundo es que, al contrario de lo que sería previsible en un mes de julio, el paro sube en el sector servicios».

El leve descenso de 47 desempleados «nos hace ser conscientes de la debilidad de un sector servicios en una provincia en la que se nos ha hecho creer que nuestro futuro es el turismo y todo lo que a éste rodea. Los datos nos dicen que esa afirmación no es cierta y que, sin un tejido industrial sano, seguiremos 'disfrutando' de un empleo estacional y de baja calidad».

Además, señalan su «especial preocupación» porque más del 60% del número total de desempleados son mujeres «y más de la mitad de estos desempleados no perciben ningún tipo de prestación».

Finalmente «para la UGT sigue siendo necesaria la derogación de la Reforma Laboral de 2012 y el impulso efectivo de políticas públicas que favorezcan un empleo de calidad y con derechos. Igualmente exigimos que las políticas de protección frente al desempleo se refuercen».

«Ultradependencia»

La patronal Confaes resalta que julio «es el quinto mes consecutivo del descenso del paro» y advierte de que «los datos del desempleo provincial dependen cada vez más del comportamiento positivo o negativo de los servicios».

La destrucción de un centenar de empleos en dicho sector hace necesario «buscar las vías alternativas que diversifiquen las actividades económicas y por ende, modifiquen esta realidad». Salamanca, en palabras de Confaes, padece una «ultradependencia» de los servicios.

Respecto al resto de sectores « es destacable el aumento de contrataciones en la agricultura, en el colectivo de desempleados sin empleo anterior y en la construcción, que afronta meses de alta actividad en la reforma, la rehabilitación y la adaptación de edificios a la ITE (Inspección Técnica)».

La patronal salmantina requiere a los nuevos rectores de las Administraciones Públicas «medidas de calado que impulsen la actividad empresarial de la provincia, apoyando a que las pymes se adapten a un mercado cada vez más competitivo. No se puede olvidar que el porvenir de estas empresas marcará la creación futura de empleo y riqueza en Salamanca. Solo con medidas que desarrollen la flexibilidad y la adaptación de la contratación a las necesidades cambiantes de cada sector, unidas a la estabilidad institucional y al Diálogo Social se conseguirá el establecimiento de nuevas empresas, el consumo y los niveles de empleo que esta provincia merece».

La patronal CES ve «con preocupación» el levísimo descenso del paro e insiste en que es «el peor registro en este mes en la provincia desde hace 15 años, solo superado en 2017».

Desde CES «entendemos que es urgente que se revise la eficacia de las políticas activas de empleo y se forme cuanto antes un Gobierno que lidere acuerdos para potenciar la productividad y competitividad de las empresas». La patronal cree que «es necesario que se acometan las reformas y medidas necesarias para reducir la dualidad en el mercado laboral y se adecuen los programas formativos de los futuros trabajadores a las necesidades de las pymes».

Medidas como la reforma fiscal y la reforma laboral«aunque insuficientes en muchos de sus aspectos, han permitido que muchas empresas sobrevivan y se hayan convertido en el motor de la recuperación económica. Sin embargo, sigue siendo necesario apostar por incentivos a la contratación» así como «la formación para que la inserción laboral sea más fácil entre los mayores de 45 años». Por tanto hay que apostar por «planes de choques específicos para recuperar la tasa de actividad, especialmente entre estos colectivos, y también por el empleo de calidad y estable».