El XIX Festival Internacional de Blues supera los 8.000 espectadores

Actuación anoche en el XIX Festival de Blues./FRAN CEA
Actuación anoche en el XIX Festival de Blues. / FRAN CEA

La localidad salmantina consolida su certamen musical de la mano de artistas españoles y estadounidenses del blues y el soul

REDACCIÓN / WORD

El FIBB, Festival Internacional de Blues de Castilla y León, congregó a 8.000 personas procedentes de todos los rincones de España en su decimonovena edición. La organización mostró ayer su «enorme satisfacción» con la respuesta. Los conciertos del fin de semana «han contado con una amplía repuesta de público» y los alojamientos hoteleros «han alcanzado prácticamente el 100% de ocupación durante estos días». La organización del festival está trabajando en el vigésimo aniversario, en el que ofrecerán una selección de los mejores artistas que han pasado por el festival, ampliará las actividades paralelas y los conciertos en la calle.

El Festival se despidió ayer de su XIX edición con los conciertos de cinco bandas de renombre. Los sonidos «más tradicionales» y las vertientes «más modernas» del género musical, en palabras de los organizadores, volvieron a tomar Béjar con la presencia de un total de nueve artistas internacionales y nacionales que hicieron de la plaza de toros de El Castañar, apodada 'La Ancianita', su escenario principal.

Tras los conciertos de Ray Gelato & The Giants, John Primer, Eric Gales y DeRobert and The Half-Truths de la jornada de este viernes, el sábado llegaron al coso bejarano otros cinco «esperados» grupos internacionales y nacionales.

Actuaciones

Abrió el cartel una de las grandes divas del R&B de todos los tiempos, capaz de «satisfacer» a todos aquellos amantes del rock, del blues, del soul y del southern rock la que tome el testigo. Trudy Lynn nunca renunció a sus raíces musicales y sus conciertos siempre han sido una «demostración real del poder de la música».

La texana dio paso a Quique Gómez & His Vipers, uno de los artistas españoles más internacionales, además de «buen conocedor» del circuito americano por el que ha girado de manera frecuente desde que visitara Chicago en 2008. Tomó el relevo uno de los principales músicos de la escena de Nueva Orleans desde principios de los setenta: Walter 'Wolfman' Washington, quien a lo largo de su carrera ha compartido escenario con los mejores cantantes de la época, como Lee Dorsey, Johnny Adams o Irma Thomas.

Superada la barrera de la medianoche y adentrándose en la madrugada llegó el turno de Carl Weathersby y, finalmente, la maestría de Toronzo Cannon echó el cierre al festival. El guitarrista, vocalista y compositor de blues contemporáneo ha irrumpido en los escenarios internacionales como uno de los más aclamados de Chicago y del mundo de la nueva generación.