«El festival se va haciendo internacional y proyecta la imagen de Salamanca»

Alberto Mariñas, en la presentación del festival Luz y Vanguardias./WORD
Alberto Mariñas, en la presentación del festival Luz y Vanguardias. / WORD

La cuarta edición de Luz y Vanguardias comienza mañana y durante cuatro días volverá a llenar la ciudad de llamativas creaciones visuales

C. TABERNERO / ICALSALAMANCA

Hace tres años, Alberto Mariñas y el equipo de Estudio de Comunicación tuvieron una idea: convertir a Salamanca en la capital nacional de los festivales de proyección de luz al ser el «sitio ideal por su valor artístico y cultural». Aquella idea evolucionó hasta convertirse en el actual festival Luz y Vanguardias, cuya nueva edición comienza mañana.

– Este año el festival de Luz y Vanguardias cambia de nombre en el Comisariado. ¿Qué novedades trae Lorena Martínez del Corral en su nuevo cargo?

–Cada comisario tiene una visión, aproximación y sensibilidad hacia el mundo del arte y Lorena aporta la suya. Eso se concreta en una selección de artistas que es la que nos va a mostrar, con dos nacionales y dos internacionales, que tienen una forma de ver el arte de la luz que es la que prima para ella. De hecho, en el caso de Charles Sandison, el artista que vamos a tener en la plaza de Anaya, apenas va a estar en Salamanca para ver y comprobar que su obra queda como ha previsto porque, después, se tiene que marchar al Centro Pompidou de París porque expone allí. Así que son artistas con un reconocimiento importante los que ha elegido.

– ¿Qué tendrá esta edición que no tuvieron las dos anteriores?

–Afortunadamente, siempre hay novedades. Tenemos una principal, porque sumamos un escenario nuevo que nos faltaba y lo queríamos desde el principio, como es el Palacio de Monterrey. Pero el festival en sí conlleva renovación, porque el escenario de la Plaza Mayor se renueva cada año con nuevos participantes y nuevas ideas. Además, este año hay un factor cuantitativo porque el concurso nos ha traído personas, creadores y estudios independientes de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica, Europa y uno de Asia, lo que nos habla de que el Festival comienza a tener una proyección internacional y es capaz de atraer a creadores de todo el mundo. Y luego, en nuestro festival 'off' de '+Luz', este año se suman tres espacios nuevos. Permanecen los cuatro que teníamos desde el año pasado, el DA2, Espacio Nuca, galería Adora Calvo y La Salchichería, pero además se suman la Fundación Venancio Blanco, 'La Calcografía', y un espacio gastronómico, En la Parra. Se trata de un restaurante que va a ofrecer una comida bañada en luz para crear gastronomía en un ambiente de arte de la luz. Nos hace mucha ilusión porque significa que el festival va calando en la ciudad y va impregnando cosas distintas.

– ¿Hasta dónde puede llegar para sumar el mayor número de espacios y personas de Salamanca?

–Es una cuestión de soñar. Por ejemplo, desde el principio quisimos que la Universidad estuviera presente en el festival y lo ha ido estando cada vez más, a través de sus estudiantes, los únicos que pueden representar sus obras en la Casa de las Conchas. Pensamos que si conseguíamos que los estudiantes se implicaran en el Festival, a lo mejor con el tiempo conseguíamos que fueran los centros de referencia para los creadores que se quieran dedicar a este tipo de arte, porque tienen la salida de participar en un festival internacional. Pero ahora podemos seguir pensando cosas. ¿Y si los artistas son capaces de pensar creaciones para la ciudad y llegar a colaboraciones con distintos espacios, como lugares de gastronomía o de otro tipo, y empezamos a ver instalaciones de gente que ha estado en la universidad o ha salido de la universidad por distintos lugares de la ciudad? Hay que dejar espacio a la iniciativa, porque muchas cabezas piensan mucho más que dos o tres. Sí pensamos que había que hacer un tejido, hemos hecho lo que hemos podido en ese sentido y lo vamos a seguir haciendo, pero esperamos que surjan muchas más ideas.

– La Plaza Mayor vuelve a ser el espacio principal. ¿Es la mejor carta de presentación para el Festival?

–La Plaza Mayor, como carta de presentación, es incomparable. Pero el Festival lo es todo, son los artistas y los espacios donde intervienen, la competición internacional, los estudiantes y el '+Luz'. Forma un todo, sino se quedaría cojo. Si no tuviéramos a la Universidad, lo veríamos deficitario. Si la ciudad y el resto de gestores culturales no se hubieran animado a meterse aquí, diríamos que no hemos encajado en algo porque no están. Y si no viniera gente de todo el mundo, estaríamos fracasando. Al final, es ese todo lo que hace que funcione, que el Festival encaje en muchos sitios. Porque la clave es que se trata de un festival participativo: participa el público, que puede votar a su ganador, los diferentes espacios, la ciudad porque el arte está en la calle, al alcance de todos... Es un todo.

– ¿Qué cotas de internacionalización está alcanzando el Festival una vez consolidado?

–Las cotas es difícil cuantificarlas. Estamos en una sociedad muy de números y sabemos que el festival, ya en la pasada edición, se convirtió en el fin de semana con mayor ocupación hotelera, y una parte de ella es internacional. Además, ya estamos viendo cómo empiezan a salir reportajes sobre el festival en el mundo, como National Geographic, que hará una información sobre el Festival. Esto es una pelota de nieve. Tenemos que ser modestos pero la pelota está creciendo, se está haciendo grande, y aquí además tenemos altavoces naturales como los propios estudiantes que son de fuera y dispersan la noticia por todo el mundo. Por otro lado, está la parte del concurso, donde de las 32 obras que participan, más de una decena proceden de fuera: cinco de Europa, dos de Sudamérica, una de Canada, otra de Tailandia... Se va haciendo internacional y sirve para proyectar la imagen de Salamanca, aunque lo más importante para proyectar Salamanca al mundo es la propia ciudad.

– Y Salamanca, ¿se está convirtiendo en referente de estos festivales?

–Se convierte en algo singular. Por el mundo hay muchos festivales de luz: los tenemos en Nueva York, Sidney, Moscú, Londres... Pero son festivales de luz muy centrados en lo que hacemos nosotros en la Plaza Mayor, en el 'videomapping'. Pero no unen eso con la parte del arte de vanguardia. Participan estudios y creadores, pero no artistas de reconocimiento internacional. Nosotros le hemos aportado eso. Hemos creado una nueva tipología de festival que está apuntando a distintos públicos para llegar a todos. Y en eso yo creo que sí somos referentes, en haber unido el festival de luz con el de vanguardia para hacer uno de luz y vanguardias. En eso sí somos los pioneros y hemos sido singulares.

– ¿Qué objetivo se marca el Festival para los próximos años?

–El primer objetivo sería seguir haciendo el festival, que no es fácil. Necesitas los apoyos de Ayuntamiento e Iberdrola, porque sin ellos, no sería posible. El segundo objetivo sería implicarnos todavía más en estos aspectos participativos, penetrar aún más en la parte universitaria y en el tejido social con más espacios no necesariamente de arte, sino lugares que encuentren una vía para participar en el Festival. Así que el objetivo final es seguir creciendo en la participación, en la aceptación y en que los salmantinos lo vean como suyo y uno de los rasgos distintivos de su ciudad.

– ¿Está garantizada la continuidad del festival en los próximos años?

–Ese es nuestro deseo, pero la bola de cristal no la tenemos. Los proyectos culturales no son nunca proyectos sencillos. Cuando desarrollas un proyecto mercantil, es más fácil decir si está asegurado o no, porque si se gana dinero. Pero este es un festival abierto, no tiene ingresos, y todo depende de los apoyos, aunque es verdad que los nuestros, con Iberdrola y Ayuntamiento a la cabeza, son los mejores.

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