Fernando Sánchez llega a Nicaragua desde Tamames con su objetivo no sólo conseguido sino superado

Fernando Sánchez Tendero a su llegada a Nicaragua, donde estará hasta el 19 de septiembre. /WORD
Fernando Sánchez Tendero a su llegada a Nicaragua, donde estará hasta el 19 de septiembre. / WORD

El párroco necesitaba 4.000 euros para equipar un comedor y consiguió recaudar más de 8.000 euros en dos semanas en los pueblos que atiende

M. JESÚS GUTIÉRREZ / WORDTAMAMES

El párroco de Tamames, Aldeanueva de la Sierra, La Sagrada, Carrascalejo, Coquilla y otros pueblos colindantes, Fernando Sánchez Tendero, manifestó su intención de recaudar 4.000 euros para equipar un comedor para trabajadores en Nicaragua que gestionaría la Asociación Hijos del Maíz con el fin de destinar los beneficios al comedor infantil que diariamente alimenta a más de 200 niños y que atiende esta ONG, de la que el sacerdote es fundador, en la comarca de San Blas, en la provincia de Granada, en Nicaragua; un lugar al que Sánchez Tendero ha llegado no sólo con su objetivo cumplido, sino sobradamente superado, ya que consiguió reunir más de 8.000 euros en dos semanas en los pueblos que atiende sin necesidad de colectas puerta a puerta ni acto especial, sino gracias a la «voluntad de las gentes que respondieron al llamamiento general y acudieron a entregar su donativo al misionero», explica una de sus colaboradoras.

Desde el momento que Fernando Sánchez comenzó a recaudar dinero lo fue enviando a Nicaragua, donde miembros de la Asociación Hijos del Maíz comenzaron a comprar lo necesario para equipar el comedor, que planean abrirlo esta misma semana, concretamente el día 22, tras la llegada del sacerdote.

Como la recaudación ha sido mayor de lo esperado, con el dinero sobrante de la equipación del comedor se financiarán los sueldos de las cocineras durante unos meses, de forma que el comedor infantil podrá vivir una situación más desahogada.

Todo ello hizo que el pasado domingo, día 18, Fernando Sánchez Tendero se despidiera de sus parroquianos hasta el 19 de septiembre con «la emoción contenida, reflejada en su garganta quebrada y sus ojos vidriosos», señalaba una de las asistentes, ante tanta generosidad.