Felipe VI defiende una universidad con «capacidad crítica y libertad académica»

Los Reyes en el Paraninfo de la USAL, entre el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el rector, Ricardo Rivero./LAYA
Los Reyes en el Paraninfo de la USAL, entre el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el rector, Ricardo Rivero. / LAYA

El Rey ha presidido esta mañana en la USAL los actos de la Magna Charta Universitatum

EVA CAÑAS / WORD

Los Reyes de España presidieron ayer en el Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca el acto académico de la XXX Asamblea del Observatorio de la 'Magna Charta Universitatum', a la que se han adherido 75 nuevas universidades de todo el mundo. Junto a ellas, ya son un total de 891 las que han ratificado el documento que determina la misión de las instituciones de Educación Superior, basándose en los principios de la autonomía y el espíritu crítico, el fomento de la actividad docente e investigadora en un marco de absoluta libertad y la interacción de las diferentes culturas como factor enriquecedor.

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En su intervención, el Rey de España recordó que en el marco de este encuentro de la 'Magna Charta' se pone al día los propósitos institucionales «del mejor arquetipo de la educación superior». Para Felipe VI, los principios de la 'Magna Charta' inspirarán los frutos del VIII Centenario de la USAL, «e impulsarán aún más la internacionalización y la innovación del sistema universitario español, europeo, iberoamericano e internacional». El Monarca confía en que ahora y en el futuro, «nos moverán la capacidad crítica, la unión entre docencia e investigación, la libertad académica y la interacción de culturas». Para el Rey, todas estas características son señas de identidad de la Universidad de Salamanca, «creada por la Corona en el lejano siglo XIII para promover el conocimiento y la inteligencia colectiva» Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, RicardoRivero, fue el más crítico en su intervención, y confirmó que la 'Magna Charta' explica de forma elocuente «qué debe ser una Universidad, donde mujeres y hombres aspiren a perfeccionarse mediante el conocimiento». Para el responsable de la institución académica salmantina, no se debe de llamar universidades «a organizaciones puramente mercantiles, comerciantes de títulos sin escrúpulos en cuanto a su calidad o rigor científico». Porque Rivero cree que allí donde no se cultive el auténtico esfuerzo por aprender y enseñar, «no debería aparecer ni reconocerse el nombre de Universidad». En este sentido, considera que hay que ser exigente con la vocación internacional:«Las casas de estudios superiores hemos de colaborar más allá de nuestras fronteras», porque tanto la movilidad como la diplomacia académica «son claves para la comprensión mutua de los pueblos y la paz». En cuanto a la entorno de la Universidad, Ricardo Rivero insiste en que debe de ser un espacio de libertad, «de respetuoso disenso con las verdades absolutas convencionales», y que el progreso resulta «de la creación de nuevas ideas, tan necesarias para cambiar la forma de entendernos y relacionarnos con nuestro entorno». Por último, el rector de la USAL también se comprometió a que su institución «cumplirá los principios y valores de la 'Magna Charta'», y que además, seguirá siendo «la académica palanca de España en el mundo». Otro de los discursos del acto fue el del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, que califica a la 'Magna Charta' como un documento vivo, «para adecuar los valores de la Universidad a los requerimientos de un mundo cambiante». Y cree que es en los momentos de cambio, de disrupción, «cuando estas instituciones deben asumir más que nunca su liderazgo social, para aportar certidumbres y respuestas a los nuevos desafíos y retos», añadía Herrera en su intervención.

 

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