El éxodo de profesionales médicos al extranjero aumenta respecto a 2018

Los pediatras figuran entre los que más salen al extranjero. /E.N.
Los pediatras figuran entre los que más salen al extranjero. / E.N.

Más del 95% de los médicos solicitantes del certificado de idoneidad tienen ya un puesto de trabajo en España, la mayoría en hospitales

INÉS MACHO

El certificado de idoneidad profesional es un documento oficial que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos expide a los médicos españoles para que puedan trabajar en el extranjero. Basándose en los datos facilitados por el Colegio Oficial de Médicos de la provincia en la que el médico solicitante esté o haya estado colegiado, se otorga esta acreditación que avala formación y capacidad profesional del facultativo.

55 médicos de Castilla y León pidieron un certificado de idoneidad para trabajar fuera de España en los siete primeros meses de este año, frente a los 39 que lo hicieron en el mismo periodo de 2018, según informa la Organización Médica Colegial. Por provincias, León y Salamanca, con once documentos solicitados en cada una, se sitúan a la cabeza de la región, por delante de Valladolid, con nueve, Burgos y Palencia con ocho, Ávila con tres, Segovia y Zamora, con dos, y Soria con uno.

En el conjunto de España, los datos dados a conocer por la organización también ponen de manifiesto que los médicos sienten cada vez más la necesidad de buscar una salida profesional fuera del país. Así, los 2.540 certificados expedidos hasta este agosto son un 20% que los 1.420 expedidos en 2018 por estas fechas

Salamanca, con once solicitudes hasta julio, se sitúa a la cabeza de la Comunidad

Esta tendencia alcista lleva repitiéndose en los últimos ocho años: de los 1.380 certificados de idoneidad demandados en 2011, se pasó a 3.525 en 2018, sin dejar de aumentar cada año y, aunque los datos globales de 2019 no se recopilarán hasta finales de año, los primeras cifras apuntan a que se mantendrá esta tendencia. Sin embargo, hay que tener en cuenta el desequilibrio existente entre los documentos que se solicitan y los médicos que finalmente salen al extranjero. No todos los que solicitan los contratos se van, muchos solicitan a varios países o a veces lo piden y luego permanecen aquí.

La mayoría de solicitantes de estos certificados de idoneidad tienen menos de 35 años, un grupo de edad que, en 2018, constituyó el 46,1% del total de solicitantes, seguido de los médicos de 36 a 50 años, que formaron el 36,2% y, en tercer lugar, por aquellos de más de 50 años, con un 17,6%. Pese a que la mayor parte son jóvenes, salir al extranjero no es una tarea fácil, especialmente por las dificultades del idioma.

Destinos preferidos

En cuanto a los destinos preferidos de los desplazados, la mayoría son del entorno europeo, donde los dos primeros puestos no han experimentado cambios respecto a años anteriores, con Reino Unido y Francia a la cabeza. En tercer lugar, se encuentra Irlanda, seguida de Italia y Alemania. Entre los países no europeos, los más solicitados son los Emiratos Árabes, Canadá y Estados Unidos, seguidos de Filipinas, Australia y Ecuador. Esta variedad de destinos responde a diferentes intereses.

En general, quienes solicitan países europeos buscan una mejora de sus condiciones de trabajo, mientras que los que se marchan a zonas de África lo hacen con programas de cooperación, y quienes viajan a Iberoamérica suelen ser estudiantes originarios de allí que se forman en España y luego vuelven para trabajar cerca de sus familia. En cualquier caso, el 65,7% de los certificados son de búsqueda de empleo y el resto para estudios o cooperación internacionales.

Los médicos de familia son quienes más salen al extranjero, seguidos de los pediatras y anestesiólogos. Además, casi la mitad de los profesionales que demandan estos certificados pertenecen al ámbito hospitalario, mientras que el 19,4% pertenece a Atención Primaria y tan solo el 4,2% está en paro. Datos que indican que el éxodo de médicos responde más a un descontento con las condiciones laborales que a una situación de desempleo.

Esta emigración de los médicos es especialmente preocupante al compararla con las plazas que permanecen vacías en muchas zonas rurales.