Érase un músico salmantino en Taiwan...

El salmantino José Manuel González, en plena actuación. /ICAL
El salmantino José Manuel González, en plena actuación. / ICAL

José Manuel González lidera el grupo Duda Deportiva, premiado en los galardones de la música 'indie' de Taiwan

F.R. / ICALSALAMANCA

Solo 17 países en el mundo reconocen oficialmente a la República de China, la popular Taiwán. Guatemala, con algo más de 17 millones de habitantes, es el más poblado de esa peculiar lista de la que también forma parte El Vaticano y que se estrecha cuanto más se amplía el poder económico de la República Popular China. En los últimos días, el todopoderoso presidente chino, Xi Jinping, ha vuelto a recordar que la reunificación llegará algún día. Los 27 millones de personas que pueblan aquella isla que los conquistadores portugueses bautizaron como Formosa, no parecen estar muy de acuerdo.

Pese al capitalismo rampante de última generación que promueven los gerifaltes comunistas chinos, todo sigue siendo muy diferente en Taiwán, una ínsula del tamaño de Extremadura separada del continente por menos de 200 kilómetros. También la música. Hasta hay un premio que destaca cada año al mejor grupo taiwanés de música 'indie' (el añejo término que originariamente sirvió para denominar a esa que nace y se desarrolla fuera de la industria dominante). El grupo premiado en la edición de 2017 responde al nombre de Duda Deportiva; así, en perfecto castellano, y el líder de la formación galardonada es el salmantino José Manuel González, Chema, también para sus amigos taiwaneses.

La atípica historia comienza con un motivo casi ya típico. «Yo llegué aquí por amor», cuenta Chema desde Taipei, la capital taiwanesa. «Conocí a la que hoy es mi mujer en Tokio, donde ambos estudiábamos. Yo había hecho Historia en Salamanca y quería especializarme en Historia de Japón. A los dos nos encantaba el país, pero tras intentar durante seis meses establecernos allí después de concluir la Universidad, vimos que no nos gustaba la vida que se nos planteaba. Y decidimos venirnos a Taiwán, que es donde nació mi mujer». Nueve años hace ya de aquello.

Un torrente de preguntas, dudas y curiosidades brotan al conocer la particularísima historia de Chema: la música, el nombre del grupo, el premio, la vida al otro lado del mundo, el futuro… Nadie mejor que él para ir contestándolas una a una. Empecemos por lo fundamental, por esa afición que comenzó en su Salamanca natal y que sigue siendo uno de los motores de su existencia. «Empecé a maltratar la guitarra a eso de los 15 años y hasta ahora. Llegué a hacer algo serio con mi hermano cuando creamos una banda llamada latiendaderegalostóxicos; así, todo junto. Grabamos tres maquetas y, aunque no pasamos de la escena charra, nos llegó para ser entrevistados por Julio Ruiz para su mítico 'Disco Grande' en Radio 3. Fue una época genial».

Viajó a Japón por estudios, conoció a su pareja taiwanesa y ambos se acabaron asentando en Taipei

En el tiempo que pasó en Japón, Chema no paró de tocar y no tardó mucho en intentarlo en cuanto llegó a Taiwán. En un principio buscó apoyó en conocidos de su mujer, «que toca en una banda de metal», y con ellos formó su primera banda seria. La actual, en la que Chema compone, toca la guitarra y canta, la completan Zac Cheng al bajo, Chen Han a la batería y Michii Hayashi, que comparte guitarreos varios con el líder salmantino. A la evidente pregunta de que si sus compañeros saben qué están cantando, la respuesta no puede ser otra que un no rotundo. «Las letras las solemos traducir al chino cuando publicamos las canciones, o sea que imagino que se hacen una idea, pero no sé hasta qué punto».

Las 17 canciones que componen los dos discos que Duda Deportiva ha sacado al mercado hasta la fecha, 'Tú y yo contra el barrio' (2015) y 'Artefactos' (2017), son en puro castellano. Uno daría algo por ver a unos cuantos cientos de taiwaneses coreando aquello de «Conquistar esta ciudad / nos podría servir / circular por tu vientre / sin resbalar en la cavidad / es tan difícil como caminar / sobre lenguas de fuego / sin gritar…» . Es parte de la letra de 'La guerra de los insectos', su canción más escuchada en Spotify.

Luces y sombras

Si hay algo en lo que se parece España a Taiwán es en la dificultad para poder vivir del mundo de la música. El salmantino Chema González, pese a que su grupo toca con cierta regularidad en la isla y que incluso se ha desplazado en alguna ocasión hasta Japón para actuar, ni se lo plantea y se sigue ganando la vida dando clases de español en una academia. «En España, aunque las condiciones no suelen ser buenas, puedes coger carretera y manta y pegarte una o dos semanas tocando en una ciudad diferente cada noche, pero aquí eso es imposible. Debido a la geografía, los viajes son más complicados, las grandes ciudades escasean y a la tercera vez que vayas a tocar a un mismo sitio, ya nadie va a verte».

En lo que sí que hay una gran diferente es en el apoyo institucional que se le da a la música en Taiwan. Y Duda Deportiva lo aprovecha. «El Gobierno otorga millones de dólares taiwaneses en ayudas para que grupos noveles graben álbumes o hagan giras internacionales. Algo impensable en España. En este sentido, no nos podemos quejar. Sin ir más lejos, nuestro último disco lo grabamos en un estudio en condiciones gracias a una de estas ayudas», apunta.

Y en estas, llegó el premio a la mejor banda del año en la octava edición de los Golden Indie Music Awards de Taiwán. Nadie lo esperaba. Mucho menos Chema. «Fue una auténtica sorpresa; hasta el último minuto no esperábamos ganarlo. De hecho, no había preparado discursos ni nada por el estilo». Afortunadamente, el vídeo de entrega de premios está al alcance de cualquiera en 'Youtube'. Al presentador de la ceremonia le cuesta pronunciar el nombre de Duda Deportiva y lo acaba haciendo con ese particular acento oriental que tanta gracia nos hace por aquí. También al propio Chema le cuesta hablar. Y lo hace intercalando palabras con algún que otro grito con el que trata de desatar la incontrolable emoción. Cuando puede dirigirse al público, le dedica el premio a su mujer. Y después: «Gracias, papá, mamá, y a mi hermano Salva. Esto va para vosotros». Y a 10.000 kilómetros de allí, en la fría Salamanca, tres personas disfrutan del éxito lejano de su familiar más querido.

Aunque sigan siendo una banda de underground, el galardón les ha servido de «pequeño empujón. Ya no necesitamos ir buscando bolos por nuestra cuenta, sino que son los promotores los que nos invitan a tocar en salas y festivales». Sin duda, el final feliz de este minicuento de hadas sería poder disfrutar de la música de Duda Deportiva aquí donde surgió, en la Salamanca natal de Chema. «Lo hemos pensado y nos lo hemos planteado varias veces, pero es bastante complicado. En todo caso, nos encantaría». El primer paso, conocer su historia, ya está dado. ¿Algún promotor de conciertos en la sala?