Entusiasta acogida de 'Barro del Paraíso', la nueva obra poética de Alencart

El pintor Miguel Elías acompaña a Alfredo Pérez Alencart en la presentación del libro. /LAYA
El pintor Miguel Elías acompaña a Alfredo Pérez Alencart en la presentación del libro. / LAYA

Consta de poemas de marcado acento bíblico

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

La Sala de la Palabra del Teatro Liceo acogió ayer la presentación del nuevo libro de Alfredo Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca y columnista de El Norte de Castilla. Se trata de 'Barro del Paraíso', un conjunto de poemas de marcado acento bíblico, pero alejado de las religiosidades de impostación. Lo suyo «está más entroncado al lenguaje profético que atiende a lo divino sin descuidar para nada las injusticias o necesidades de los hombres». Durante su intervención, Alencart dio expresas gratitudes a la editorial ovetense Ars Poetica, por haber confiado en su propuesta que, reconoció, «no es muy frecuente en el panorama literario español, donde se esconde o camufla la religación cristiana del autor por miedo a censuras o descréditos».

Por último, y antes de leer tres textos del libro, destacó que estos textos los escribió en 2010 «y en menos de una semana, como una erupción de imágenes y sentimientos tras relecturas bíblicas y constatación de hechos cotidianos que muchas veces pueden dar pábulo a los descreídos», especialmente porque «algunos cristianos sólo predican pero no dan el mínimo ejemplo que nos pide el Amado galileo, el poeta mayor del Reino», concluyó. También dio gracias al buen número de poetas y críticos literarios que han escrito sobre su libro, publicando amplios y laudatorios comentarios en revistas y periódicos de España y América.

Al inicio del acto, la intervención principal de abordaje al poemario estuvo a cargo del escritor, filólogo y traductor Juan Carlos Martín Cobano, secretario general de Tiberíades, Red Iberoamericana de Poetas y Críticos Literarios Cristianos, quien resaltó que «estamos ante una poesía anclada en el encuentro con el Dios que es antes deseante que deseado. Alencart está lejos de ser un poeta religioso que habla desde una fe heredada, desde una fe 'de siempre' o desde un cristianismo surgido tras una larga gestación intelectual o interrogativa ('su ejemplo me destetó ya maduro'); es un poeta del encuentro, del conocimiento personal y de la experiencia, sin pretensión de erigirse en maestro, pero sin excusa para no ser profeta. En su búsqueda de lo auténtico, como vemos en el poema 'El defensor', tiene que ser iconoclasta, no le convencen meteoros lejanos ni 'ceremonias labradas con el cincel de los bostezos'; debe despojarse de disfraces y atavíos, dejar atrás piedras frías y estatuas de sal. Así encuentra la experiencia inefable: 'Alguien me traspasa de lado a lado hasta limpiar el revés de mi alma».

Después, correspondió la intervención del destacado pintor Miguel Elías, profesor de la Universidad de Salamanca, quien realizó treintaitrés pinturas con la técnica japonesa sumi-e, ilustraciones inspiradas en cada uno de los poemas de Alencart. Elías confesó que el libro todo es de una potencia extraordinaria en cuando a las imágenes que sugieren y que por ello «me entrañé en los versos y pinté las obras que van al interior de forma apasionada y en menos de dos días. También la portada, muy sugerente, sobre el barro y cómo es moldeado por unas manos creadoras». Terminó resaltando su satisfacción por el resultado «y por el hermoso connubio entre poesía y pintura. Algo que vengo haciendo con el poeta Alencart desde hace al menos veinte años»»

Un público entregado ofreció sinceros aplausos como reconocimiento al poeta, al pintor y al presentador.