Fiestas en los pueblos

Los encierros infantiles con los carretones no son sólo cosa de niños en El Maíllo

Los niños corriendo por la calle Larga delante de los carretones./M. J. G.
Los niños corriendo por la calle Larga delante de los carretones. / M. J. G.

Personas de todas las edades escapaban ayer de estos singulares astados para evitar llevarse una buena calada de agua

MARÍA JESÚS GUTIÉREZEl Maíllo

El municipio de El Maíllo es uno de los pueblos taurinos donde los haya, de hecho no se entienden sus fiestas sin que haya encierros por las calles y novilladas, bien sea en sus fiestas de verano o en las de octubre, las patronales en honor a la Virgen del Rosario, donde la programación taurina es protagonista. Esto hizo que, hace unos años, fuera uno de los primeros municipios de la provincia salmantina que incluyera en el programa de sus festejos estivales los encierros infantiles con carretones, también conocidos como encierros ecológicos, siendo después la mayor parte de los pueblos los que se sumaron a esta moda.

Unos encierros infantiles que, en el caso de El Maíllo, se celebraron ayer con una muy buena participación, como ocurre cada año. Y en los que se demostró, una vez más, que este tipo de iniciativas no son sólo cosa de niños, pues delante de estos peculiares astados ayer no sólo corrieron los niños y jóvenes, sino que más de un adulto se echó alguna pequeña carrera o caminó mucho más deprisa de lo habitual para evitar ser calado por estos astados que echaban agua por sus pitones y que mojaban a cuantos se pusieran delante.

Si la Plaza Mayor y especialmente la calle Larga fueron testigo de las carreras de niños y jóvenes delante de estos astados, mientras los más mayores les observaban desde las terrazas de los bares o desde las talanqueras, por la mañana; por la tarde estos mismos lugares fueron testigo de nuevas carreras y pases de muleta, pero en esta ocasión, del encierro y la capea de las dos vaquillas donadas por la ganadería Hermanos García Jiménez. Un evento que, además, estuvo amenizado por la charanga El Bombazo de Sotoserrano, que antes de comenzar la lidia de las reses había ofrecido un pasacalles por el municipio, animando de esta forma el ambiente en una jornada que contó con la asistencia de numerosas personas llegadas de otros municipios cercanos.

Asimismo, la jornada de ayer también contó con verbena a cargo de la orquesta Princesa, con buena afluencia de gente y hasta altas horas de la madrugada.

 

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