Diputación y Universidad apuestan por la investigación para crear valor en el campo

El presidente de la Diputación de Salamanca y el rector de la USAL, junto a los investigadores seleccionados y autoridades de ambas instituciones. /WORD
El presidente de la Diputación de Salamanca y el rector de la USAL, junto a los investigadores seleccionados y autoridades de ambas instituciones. / WORD

Impulsados por La Salina, grupos de investigación de la USAL se ponen al servicio del progreso del sector primario

ROSA MARÍA GARCÍA / WORDSALAMANCA

El cereal, la apicultura, el ibérico y la convivencia de especies salvajes con la ganadería centran los cinco proyectos de investigación orientados a ofrecer soluciones tecnológicas y crear valor en el sector primario, cuyos resultados preliminares se presentaron ayer en el marco de Salamaq. La Diputación de Salamanca destina para estas investigaciones, que concluirán en septiembre de 2020, medio millón de euros, a los que hay que añadir los 135.000 euros aportados por empresas privadas, según informó el presidente de La Salina, Javier Iglesias, acompañador por el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, así como representantes de los investigadores de dichos proyectos y de ambas instituciones.

Ricardo Rivero celebró que la Universidad de Salamanca pueda servir, a través de sus grupos de investigación, al progreso de la provincia. Agradeció la oportunidad de visibilizar la cooperación que realiza la Diputación y que permite que la USAL y sus grupos de investigadores «se pongan al servicio del progreso de la sociedad y los sectores productivos».

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, resaltó durante su intervención, la «dedicación e ilusión» con la que la institución trabaja en colaboración con la USAL y el Irnasa en estas iniciativas. «Es un verdadero estímulo», afirmó, ya que en estos últimos años «se han aprovechado las sinergias que la Diputación pueda crear y ofrecer a los agricultores y ganaderos y al sector agroalimentario de la mano de los mejores investigadores».

Iglesias instó a mantener «viva la llama de colaboración» entre las instituciones públicas y los investigadores, para conseguir hacer de Salamanca «una referencia de la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria de futuro»..

Apuntó que en el I+D+i y el conocimiento «residen las claves del éxito», ya que «a través del conocimiento se abren las puertas del futuro para el sector primario».

Para Iglesias, esta colaboración «es una herramienta válida» para que contra la despoblación; un problema que hay que «combatir con uñas y dientes, y esta es una forma». La voluntad de la institución salmantina «es clara y diáfana» y «no se visualiza el futuro sin estar de la mano de la USAL y del CSIC», afirmó. «A través del conicimiento se abren las puertas del futuro para el sector primario», insistió Iglesias

Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, explicó que estos cinco proyectos se identifican «con las mejores capacidades de la provincia», como los cultivos herbáceos, el campo o la miel, entre otros.

Quiso resaltar la importancia de la Diputación, que demuestra «políticas del siglo XXI» basadas en la colaboración, en las redes, en la inteligencia, así como en la convergencia de la creación de conocimiento y producción de riqueza. Por eso, mostró su agradecimiento a la Diputación y el trabajo que realiza; algo que calificó de «insólito y positivo» es instó a que otras instituciones copien el modelo por los «excelentes resultados» obtenidos hasta el momento. Por último, recordó que se continuará con este tipo de colaboraciones para contribuir «al desarrollo del sector primario en la provincia».

Los investigadores que participan en los distintos grupos de esta III convocatoria de proyectos de investigación impulsada por la Diputación en el marco del VIII Centenario de la USAL dieron a conocer ayer los resultados preliminares de unas iniciativas que concluirán en septiembre de 2020.

Enrique Monte, miembro del Ciale habló en primer lugar del trabajo que se lleva a cabo basado en la selección de bioestimulantes microbianos para su aplicación en cultivos herbáceos. Explicó que el objetivo es «aumentar el rendimiento de los cultivos», como el trigo de secano, que es el que se está utilizando como modelo, con un soporte sostenible de los recursos necesarios, es decir, «producir mejor, contaminando menos y a menor coste». En definitiva, pasar de la fertilización tradicional al uso de recursos naturales y biológicos, mediante «la colonización de la planta».

El segundo de los proyectos presentados, en este caso, por la investigadora de la Escuela Polítécnica Superior de Zamora, Isabel Revilla, versa sobre la clasificación y predicción de parámetros de calidad de productos del cerdo ibérico, en función de las características de la materia prima y la tecnología de elaboración mediante el uso de herramientas multiparamétricas. De este modo, determinarán la influencia de la genética y la tecnología sobre los productos ibéricos como la paleta y el jamón ibérico, así como establecer un sistema de clasificación rápido.

Por su parte, el director del Ciale, José Sánchez, presentó el trabajo sobre el impulso a la comercialización de productos de colmena salmantinos de calidad, como son la miel y el polen; un proyecto en el que colabora la cooperativa Reina Kilama. Esto se hará mediante un completo proceso de control de calidad atendiendo a parámetros como la humedad o la conductividad eléctrica, entre otros. Así la certificación del origen geográfico y botánico, explicó, permitirá identificar variedades de mieles monoflorales y enfocar los objetivos para conseguir una valorización y comercialización de estos productos. El proyecto, añadió, se puso en marcha hace un año y va muy avanzando.

Raúl Rivas, investigador de la Usal, dio unas pinceladas de otros de los proyectos, el diseño y desarrollo de un biofertilizante bacteriano con la aplicación en la mejor de la producción de cereales. Una iniciativa con la que llevan tres años y que no tiene que ver con el primer proyecto mencionado, ya que este se basa en bacterias, «beneficiosas para mejorar la producción y aumentar el contenido nutricional». Rivas hizo referencia a los ensayos de invernadero y campo para el cultivo de leguminosas y cereales.

Carlos Palacios, profesor de la USAL, y Sonia Rodríguez, del Irnasa, explicaron el proyecto centrado en el uso de prácticas agropecuarias certificadas en agricultura ecológica como método de conservación y gestión del paisaje del ecosistema dehesa. Palacios resaltó la «armonía de la convivencia cinegética» en la dehesa, es decir, que pueden convivir el ganado y animales salvajes, como el lobo, el jabalí, los corzos, etc., es instó a la necesidad de unas políticas adecuadas en este sentido.